Catastrófico incendio destruye a la emblemática Catedral Notre Dame de París (+Videos)

El Globo News

Era el final de un día despejado, la hora en que los parisinos regresan a casa tras la jornada laboral o se agolpaban en los cafés, y los turistas disfrutaban de la primavera de París, cuando estalló un incendio que quedará grabado en la historia gloriosa y trágica de esta ciudad. El fuego ha devastado la catedral de Notre Dame, símbolo de esta capital francesa, Patrimonio Mundial de la Unesco y uno de los monumentos más visitados en el mundo. La aguja y el techo se han derrumbado. Los bomberos de París no están seguros de que se pueda detener la propagación de las llamas por la cubierta. “No es seguro” que se pueda salvar la catedral, ha dicho el Gobierno.

El incendio se declaró a las 18.50. El origen, según las primeras informaciones oficiales, se encuentra en las obras de renovación que realizaban en el viejo templo gótico. Los turistas de la zona fueron desalojados. Los obreros que trabajan en la renovación del edificio estaban ausentes en aquel momento. La Fiscalía de París ha abierto una investigación para determinar las causas del siniestro. La aparente ausencia de víctimas es la única buena noticia de esta noche de fuego y cenizas en la isla de la Cité, en el Sena, en el mismo centro de la ciudad, el lugar al que ningún visitante de la ciudad puede faltar, punto de encuentro entre las dos riveras de París, kilómetro cero de Francia, epicentro de una ciudad vibrante golpeada en años recientes por atentados sangrientos, pero nunca por una destrucción del patrimonio que puede recordar a los incendios de los teatros del Liceo en Barcelona o la Fenice en Venecia.

Los hombres y mujeres que paseaban por las calles y millones de personas en todo el mundo asisten alucinados por televisión o en sus ordenadores o teléfonos móviles a la destrucción del edificio más conocido de la ciudad junto a la Torre Eiffel, nueve siglos de piedras bajo las llamas inesperadas que todo lo devoran y que dejarán una herida que tardará en repararse.

“Todo está ardiendo. De la estructura, que data del siglo XIX por un lado y del XIII por otro, no quedará nada”, ha señalado a la agencia France Presse André Finot, portavoz de Notre Dame. “Está ardiendo un gran lugar de la fe católico”, dijo un portavoz del arzobispado. “Mis colegas intentarán entrar dentro pero el objetivo es no perder hombres”, dijo un bombero, citado por el mismo medio.

Cuando la aguja y el techo de Notre Dame se han derrumbado, cerca de una hora después de que saltasen las primeras llamas y una humareda visible desde buena parte de la ciudad, lo que se hundió fue más que una vieja iglesia gótica. Construida entre los siglos XII y XIV, emblema del catolicismo francés, inmortalizada por Víctor Hugo en la novela “Nuestra Señora de París” y atracción turística que recibe unos 14 millones de visitantes anuales, en la catedral se resumía una parte de la historia de París y Francia. Hacia las 21.00, se veían llamas en una de las dos torres.

Era lo más arcaico que quedaba hecho cenizas y, a la vez, ante las miradas de todo el planeta, que ha seguido segundo a segundo el incendio como un espectáculo siniestro en tiempo real, una versión actualizada —y, por fortuna, sin la devastación humana— de los ataques terroristas de 2001 en Nueva York. Tres horas después de declararse el incendio, unos 400 bomberos seguían intentando apagarlo, con la dificultad añadida de que la altura de las llamas hace difícil que las alcance el agua de las mangueras. La isla de la Cité ha sido parcialmente evacuada.

El presidente francés, Emmanuel Macron, anuló un discurso solemne que tenía previsto dar esta misma noche y se desplazó al lugar de los hechos, así como la alcaldesa de la ciudad, Anne Hidalgo, el primer ministro, Édouard Philippe y el arzobispo Michel Aupetit. “Notre Dame de París presa de las llamas”, ha escrito Macron en un tuit. “Emoción en toda la nación. Pensamiento para todos los católicos y todos los franceses. Como todos nuestros compatriotas, estoy triste esta noche de ver arder esta parte de nosotros”. La canciller alemana, Angela Merkel, lamentó la destrucción de “un símbolo de Francia y de la cultura europea”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso en un mensaje en la red Twitter apagar el incendio con hidroaviones. La Seguridad Civil francesa explicó que era peligroso lanzar agua desde un helicóptero o un avión, porque la intensidad y la baja altura podría fragilizar la estructura y provocar daños colaterales en los edificios en los alrededores. “No estamos seguros de poder contener la propagación a la torre norte. Si esta se derrumba, les dejo imaginar la importancia de los daños”, dijo a la prensa un portavoz de los bomberos. Fuente: El País de España / Foto: Cortesía

 

 

 

 

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