El poder de la intención

Supérate  / Dr. Renny Yagosesky

 

Uno de los mayores poderes con los que cuenta el ser humano en su afán de lograr metas y de trascender es el poder de la intención. La intención es un modo de llamar al deseo, a las ganas, al empuje que nos permite acceder a los sueños más altos.

Cada acción, cada escalón que subimos a lo largo de nuestras vidas, tiene como combustible la intención, no la suerte como algunos prefieren creer.

Las intenciones son expresiones  de las necesidades físicas, materiales, emocionales y espirituales  de cada persona, y existen porque de algún modo vienen a impulsarnos a avanzar, a mejorar, a salir de la apatía o del confort acomodaticio que nos ancla a resultados mediocres que no revelan nuestro verdadero potencial

Puede decirse que la intención nos provee de una cuota de energía creativa que pone nuestra mente en acción.

Es junto con la voluntad, la variable que determina todos nuestros resultados a veces queremos algo durante un tiempo, damos unos primeros pasos pero al no obtener resultados inmediatos decidimos ignorar la meta o abandonar el camino. Es por eso que algunos resultados pueden llegar a sorprendernos, ya que representan la materialización presente de algo que su momento fue nuestro foco de atención y en razón de lo cual “sembramos” ciertas semillas.

Cuando la intención se sostiene deriva en perseverancia, por lo que cada cosa en la que se posa el deseo, tiende a realizarse. Visto en su polo opuesto, la falta de intención bloquea el acceso al entusiasmo y nos induce a la indiferencia, el desdén, la dispersión  y la inconstancia.

Una visión más metafísica, afirma que las intenciones son informaciones emocionalizadas que lanzamos al universo, o al campo cuántico como dirían los físicos modernos. Esas informaciones se materializan  a su debido tiempo, cuando las causas y las condiciones logran alinearse. Recuerdo cierta ocasión en la cual le propuse a una empresa que me contratara como asesor. Cuando ya había dejado de lado esa idea, recibí una llamada en la cual se me invitaba a una reunión para decidir mis condiciones de contratación.

Debe saberse que existen intenciones inconscientes que pueden afectar nuestra salud y nuestras decisiones. Cuando nos sentimos frustrados y nos controlan emociones intensas como el miedo, la tristeza, la culpa o la rabia, nuestra mente profunda puede tomar el control negativamente y alterar nuestra química cerebral. En ocasiones ese descontrol se pagas con enfermedad física o mental. En palabras de Anodea Judith, autora de un libro sobre los chakras: “a cada momento de cada día, creamos realidad sin darnos cuenta”.   

A manera de resumen y de sugerencia, diremos que somos guiados por las intenciones en la carrera hacia los logros, debemos evitar intenciones contradictorias y decretos mentales o verbales negativos que operan como ordenes para nuestro cerebro. Y tengamos presente que toda intención debe ir acompañada por dos variables igualmente poderosas adicionales la atención y la acción. Eso uniría deseo, concentración y conducta y así es como se logra. Gracias por leerme. Para comentarios o consultas on line: @DoctorRenny