Impactante éxodo de venezolanos hacia Colombia

Leticia Reyes / El Globo News

Miles de personas escapan hora tras hora de Venezuela, donde la crisis económica y el desabastecimiento son dominantes. Son 35 mil las personas que desde hace meses cruzan diariamente, según datos de la oficina de migración de Colombia.

Los venezolanos se acumulan en el puente internacional Simón Bolívar, intentando entrar al vecino país, que ha puesto restricciones desde el último viernes para controlar el masivo éxodo.

La mayoría se queda en Colombia o lo usan como trampolín para seguir al norte del continente o hacia el sur rumbo a Brasil, Chile, Perú o Argentina. La enorme hilera que se forma en los cruces la integran familias enteras, cargando cajas con sus pocos enseres, valijas o mochilas, bebés en brazos y también gente en silla de ruedas.

El cruce, hasta ahora, los venezolanos lo hacían aprovechando un corredor humanitario creado por el gobierno de Juan Manuel Santos, atento a la profundización de la crisis venezolana. Pero ahora esa administración decidió imponer mayores filtros para regular el flujo de migrantes que se ha tornado caótico.

El gobierno colombiano había establecido el acceso a los venezolanos únicamente con el pasaporte o la Tarjeta de Movilidad Fronteriza. Este último es un instrumento que permitía un ingreso más sencillo. En Venezuela se ha vuelto muy difícil conseguir el pasaporte y hay un comercio espurio que involucra a parte del funcionariado que vende esos documentos a un costo creciente en cientos o miles de dólares.

“Hay mucho éxodo”, “Dejen pasar”, “Hay niños, mujeres y ancianos con sed”, decían quienes intentaban abrirse paso entre las multitudes que se embotellaron desde el viernes en los puentes Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y La Unión, según consignaba el Diario de Bogotá.

“Los nuevos anuncios del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, han formado un efecto embudo que también está impidiendo el movimiento hacia Venezuela. Todavía no sabemos cómo va a funcionar la nueva normativa migratoria”, declaró Juan García, un venezolano de 32 años de edad, que, al revés de la mayoría, intentaba regresar a su país con maletas llenas de medicinas y alimentos para su familia.

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