Jóvenes venezolanos llegan a Florida tras la superación y el progreso

JENNIFER MORERA (@jennifermoreranews – jcmb2603@gmail.com) / Exclusivo para El Globo News

Miami.- El número de jóvenes profesionales provenientes de Venezuela continúa creciendo. Diariamente arriban venezolanos que decidieron abrirse paso en un país como Estados Unidos, donde se les da la oportunidad de echar “pa’lante”, siguiendo las leyes y normas que rigen la vida en esta sociedad, en la que se sigue la ruta del progreso y, por ende, mejor calidad de vida.

Con el propósito de conocer las experiencias de los jóvenes inmigrantes que dejaron su suelo patrio como consecuencia de la crisis que tiene contra la pared a la población del país caribeño, El Globo News les presenta la opinión de un grupo de hombres y mujeres llegados recientemente. ¡Cuéntenlo todo!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luis Castillo
“Primero le doy gracias a Dios por esta oportunidad que nos ha dado. Esta historia no es diferente de la de otros que emigran de sus países, sin embargo he visto la mano de nuestro Señor de manera sobrenatural como emigrante. El quedarme en EE.UU. fue una decisión tomada por mis sentimientos hacia mi esposa y mis dos hijas, por la estabilidad y seguridad de mi familia.

Mi primer obstáculo al llegar al aeropuerto fue el proceso de inmigración de aproximadamente 3 horas en el famoso ‘cuartico’ y mi Dios hizo lo imposible. Después de una decisión de los funcionarios, logré ingresar. A medida de que han transcurrido mis vivencias en este proceso de tres años como emigrante, he tenido cambios laborales totalmente distintos a mi carrera de policía de Chacao, en el este de Caracas, pero en la búsqueda de mejoras laborales hoy me encuentro prestando mis servicios a una corporación nacional, la mejor de este país en su área.

Mi vida en Venezuela se encontraba organizada, sin embargo doy gracias a Dios por esta nación que me adoptó hasta el punto de hacerme en tres años residente permanente (Lotería Green Card) junto con mi familia. No dejo de amar a Venezuela y todo lo que dejé, pero también puedo decir que esta nación se apoderó de mi amor”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bárbara Álvarez
“Me vine a Estados Unidos porque tengo la suerte de que mi mamá es ciudadana americana, y hace 8 años inició el proceso de petición para yo poder venir a este país. Después de tan larga espera, y en medio de la situación crítica que vive nuestro país, el resultado de petición salió cuando más lo esperaba. Eso fue a principio de 2017, cuando empecé los trámites. Gracias a mi mamá, Josefa Buitriago, estoy en la Florida.

El cambio no ha sido fácil, primero es un país maravilloso que te abruma por tanto avance, tanta organización a la que no estás acostumbrado, además del idioma, el sistema de trabajo y otra cultura.

Actualmente trabajo en un restaurante reconocido que tuve la dicha de iniciar con un jefe paisano. Me sentí en confianza, nada como eso. Tengo un año, y no voy a negar que es ruda la vida detrás de un buen restaurant. El trabajo se siente a veces esclavizante, y más cuando no tienes la suficiente experiencia. Pero allí es cuando damos gracias a Dios todos los días, por proveernos un trabajo digno, y que con su favor, y conociendo infinidades de culturas, aprendas a adentrarte a la cultura del país que te recibe”.

 

   

 

 

 

 

 

 

                                                                               

 

Mary Martín
“Trabajaba en una cadena de hoteles en Venezuela por varios años y en 2010 era parte de un grupo de empleados a los que les ofrecieron becas y ayudas para desarrollarse en el área de hotelería. Logré ganarme una de esas becas para estudiar acá. Al finalizar el máster que hice en gerencia hotelera me transfirieron para trabajar en el primer hotel de la cadena aquí en Estados Unidos, y me ha ido bien, me gusta el país y la mezcla de culturas. En especial en el sur de la Florida.

El hecho de haber aprendido inglés desde adolescente en Venezuela, haciendo cursos y viendo televisión en inglés, me ha abierto muchas puertas. Mi consejo a todos es que aprendan el idioma de cualquier país al que se vayan. Esa debe ser la prioridad. Todo lo demás llega con trabajo duro y tiempo, porque aunque seas súper trabajador y responsable, si no sabes el idioma, tu futuro va a estar limitado”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Roger Maldonado
“Mi experiencia, ha sido totalmente enriquecedora. Vivir en otro país te hace crecer mucho en lo personal, y cuando miras atrás te das cuenta el potencial que tiene Venezuela mundialmente, porque tiene de todo y lo más importante: es producto de la naturaleza, solo que los venezolanos no hemos sabido manejarlo. Éramos un país tan rico… lamentablemente el gobierno nos lleva por el camino incorrecto. Esperemos que pronto tengamos una mejor Venezuela. Le doy gracias a este país por lo que me ha dado. La seguridad… y su gente, son amables”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Darío Suquilanda
“Vinimos tratando de salvar nuestras vidas. Fuimos secuestrados y robados en nuestra casa por tener una tendencia política marcada. Este país nos ha dado cobijo y gracias a Dios tenemos permiso para trabajar. Desde hace dos años y medio laboro en un dealer como vendedor.

Mi experiencia ha sido agridulce, a pesar de estar bien aquí, viví la pérdida de mi madre en Venezuela y no la pude ver por última vez. Por otro lado he visto a mis hijos aprender otro idioma con facilidad y eso me gusta mucho.

Mi familia (mi esposa mis hijos y yo) sentimos que estamos mucho más compenetrados desde que estamos aquí, somos más unidos, más sólidos y nos conocemos más. Nunca le hemos tenido miedo al trabajo y, a pesar de que aquí se trabaja duro, podemos planificarnos económicamente.

Desde hace 3 años me desempeño como sales person en la Toyota de Weston, donde presto asesoría para créditos nuevos en carros usados y nuevos”.