La decisión de crecer

Dr. Renny Yagosesky

Elglobonews.com

Dr. Renny Yagosesky

Alguien me dijo una vez hace ya muchos años, que crecer era doloroso pero más doloroso era no crecer. Pensé mucho en esa frase, hasta que un buen día logre comprenderla cabalmente. Entonces retomé mis estudios, registré una empresa y avancé con todas mis fuerzas hacia un cambio personal y profesional.

En el contexto de la frase, crecer significa madurar, tomarse la vida con  mayor seriedad (en el sentido de responsabilidad) y entender que somos, en cierta medida, responsables de los resultados de vida que ahora tenemos, así como del modo cómo vivimos.

Es cierto que existen eventos que consideramos “accidentes” y que en el pasado, siendo niños, no podíamos controlar las adversidades. Fuimos víctimas de un modo de crianza y de un entorno. Pero ya no somos niños, no estamos en el pasado y muy posiblemente tampoco estamos inmersos en aquel entorno.

Eso significa que podemos movernos, revisarnos, cambiar, crear nuevas realidades y forjar nuevos destinos, siempre que estemos decididos, de manera sincera, a pagar el precio de ese cambio y de ese crecimiento.

Después de hacernos conscientes y decidir iniciar o continuar un cambio, toca ponerse en marcha y enfrentar el enemigo interior. Esto significa: dejar de engañarnos, de manipular, de dar excusas, de aparentar, de posponer y de esperar a que otro venga a resolvernos la vida.

La decisión de crecer también incluye formarse, estudiar, relacionarse y hacernos productivos, así como ampliar nuestras posibilidades, voluntariamente.

Negarse a afrontar estos retos, implica mantenerse en un código infantil, resignarse, quedarse en la mitad del camino, pese a la posibilidad franca que tenemos de recorrerlo. Como dijo el gran escritor Víctor Hugo: “A nadie le faltan fuerzas. Lo que a muchos les falta es voluntad.”

Queda en cada uno tomar la decisión y avanzar en ese sendero de cambios positivos. Como ya se ha dicho, se requiere definirse y elegir, decidir y saltar más allá del muro de las quejas y los lamentos, más allá de las victimizaciones y juegos mentales, para poder optar por la posibilidad de vivir una vida nueva y buena sin los sabotajes constantes de la ignorancia, la inmadurez y la soberbia. Gracias por leerme. @DoctorRenny