La diáspora venezolana

 

 

 

MANY CAMARGO

Analista venezolano

Desde hace 20 años los venezolanos nos hemos visto en la necesidad de abandonar nuestro país en condiciones muy precarias. Es lamentable observar las condiciones en las cuales nos ha tocado vivir en distintas partes del mundo. En especial, quienes hemos decidido establecernos en la Florida, aproximadamente 350 mil compatriotas constituimos la diáspora más numerosa de todos los exiliados venezolanos. Como es natural, hemos tratado de organizarnos con el propósito de alcanzar logros superiores.

Distintas organizaciones representando a los partidos políticos en Miami lograron realizar actividades muy edificantes. La movilización de 15 mil compatriotas desde Miami a New Orleans, la mesa de la Unidad obtuvo reconocimientos de distintos sectores e instituciones a nivel mundial. Meritorio trabajo ejecutado por Nidia Villegas y Gisela Parra. Cuanto sentimos la ausencia de estas dos meritorias compatriotas. Mujeres que entregaron todos sus esfuerzos y dedicación al resurgimiento del derecho y la conciliación plena de la democracia.

En estos dos últimos años, con la disolución de la MUD y el crecimiento de la diáspora, han aparecido grupos políticos acentuando las diferencias en estas organizaciones que cada día están más divididas y separadas. Expertas en todo, pero nada atinan. Con fórmulas para liberarnos del narco gobierno venezolano, como la intervención e injerencia humanitaria del gobierno norteamericano. Los argumentos que justifican estas acciones es la invasión de los cubanos a territorio venezolano, ignorando que los antillanos están en nuestro territorio de forma consensuada por ambos gobiernos. De tal modo descartado, después de que el presidente Trump consultó a los principales mandatarios latinoamericanos sobre la situación de los venezolanos y la posible solución. La mayoría de los gobiernos del continente rechazarán la intervención armada, aceptando la aplicación de medidas económicas y políticas que debiliten al régimen.

Estos hechos son suficientes para valorar que no podemos esperar que alguien nos resuelva nuestros problemas. La solución la pariremos los venezolanos cuando nos percatemos que el verdadero camino es construir la unidad y practicar la solidaridad, y desde estos escenarios unidos y con el respaldo internacional estaremos en condiciones de lograr la libertad de nuestro pueblo.

Hoy nos llena de esperanza y fe el trabajo que viene realizando la organización VENAMÉRICA. El 21 de julio nos presentó a todos los integrantes de la diáspora en el mundo, la jornada de Florida y su contenido. ¿Por qué o para qué unir a la diáspora? Conocernos, apoyarnos, crear simpatía entre nosotros. Ser más efectivos en nuestras acciones, para cambiar la situación actual y así demostrar al mundo nuestra potencialidad y obtener más influencia en la comunidad internacional y contribuir de manera efectiva con la recuperación del país. Qué significa unir a la diáspora para los venezolanos: la existencia de la planificación y coordinar acciones conjuntas para lograr el éxito y aumentar nuestras influencias. Que tengamos espacio de encuentro para compartir, asistir, informar, educar y discutir nuestros problemas en ambiente de solidaridad.

Obstáculos a superar: desconfianza, incredulidad, desesperanza y apatía, personalismo, protagonismo intereses particulares, recursos físicos y financieros. Información, dispersión de esfuerzos. Los venezolanos que integran a VENAMÉRICA son de alto nivel profesional en distintas disciplinas académicas y están plenamente dedicados a encontrar soluciones viables y prácticas a nuestros problemas, restituir la democracia para los venezolanos dispuestos a contribuir con el rescate del país. Las puertas están abiertas.