La Palabra de Dios entra a cárceles mexicanas directo al corazón de los reos

MÉXICO.- El ministerio Semilla de Mostaza, en Reynosa, México, está transformando las vidas de una importante cantidad de privados de libertad por medio de la palabra de Dios y al demostrar el amor de Jesús a través de sus acciones.

Las autoridades y muros resguardan a peligrosos delincuentes en el penal de Reynosa, México. “Son denominados la escoria de la comunidad”, dice Carlos Cantú, del Ministerio de Prisiones Semilla de Mostaza.

“Y que a veces hasta te da temor que te platiquen lo que hicieron porque han hecho cosas fuertes, o sea muy muy fuertes, como matar a sus hijos”, precisa Siomara Cantú, del Ministerio de Prisiones Semilla de Mostaza.

Un ministerio de la Iglesia Semilla de Mostaza les visita para compartir el evangelio de Jesucristo.

“Señor pon tus palabras y tu sensibilidad y la sensibilidad de tu espíritu Señor para llamar a los que están aquí”, ora Heriberto Hermosillo, del Ministerio.

“Uno les lleva la Palabra y les decimos: ‘ven y ve’”, indica Carlos Cantú.

MISERICORDIA, AMOR, GRACIA Y PERDÓN

“Yo recibo el señorío de Dios sobre mi vida y creo lo que Él hizo, soy llamado automáticamente hijo de Dios”, precisa Hermosillo.

Son los temas que escuchan semana a semana a través de la predicación expositiva y el estudio de la palabra de Dios. “Ya de Semilla somos aproximadamente como 20 servidores”, dice Pablo Amaya, del Ministerio de Prisiones, Semilla de Mostaza.

Hemos tenido invitados especiales como: Héctor Hermosillo y Fermín IV, entre otros.

“Hubo los permisos para poder ingresar una plataforma enorme con equipo de sonido profesional, que logró la captación casi total para toda la población del área varonil”, comenta Pablo Amaya.

“Pero sí existe un Salvador: Cristo el Señor”, dijo Fermín IV, a la multitud.

“Cuando Fermín IV termina, mucha gente le sigue y le dice: ‘ora por nosotros’”, expresa Carlos Cantú.

La visita especial de Rosilia Ruiz, fundadora del Centro el Recobro, permite compartir su testimonio en el sector de mujeres del centro penitenciario.

“Y dice ahí: ‘Nosotros damos gracias a Dios hermana porque ustedes no han venido con el afán de juzgarnos, han venido a amarnos y nos han traído la Palabra’”, precisa Ruth Ríos, cantante y servidora de área femenina.

Proclamar el evangelio y discipular a los que han sido desarraigados socialmente es el llamado de Semilla de Mostaza.

“Pero cuando ellos nos dicen que la Escritura está llegando a ellas y que la verdad está haciendo una trasformación en ellas, ¡Guao! pues yo le digo al Señor: ‘gracias’. Porque ni merecedores somos de estar aquí”, indica Ríos.

Es como Dios mismo haciendo lo que no puede hacer el sistema penal en el corazón humano. Mundo Cristiano

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