No vamos bien

René Fuentes /

Cuando han transcurrido varios meses de la juramentación de Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela, el pueblo comienza a impacientarse ante la incertidumbre que rodea al accionar del joven opositor. La frustración es inocultable en el venezolano, que grita a los cuatro vientos: ¡ya, hasta cuando!

¿Qué es lo que hay en este panorama político? ¿Salen Maduro y su gobierno? ¿Habrá elecciones presidenciales? ¿Seguirán las convocatorias de Guaidó a concentraciones? Son preguntas que formula el pueblo diariamente, porque el tiempo transcurre y lo que se observa es más control del régimen, que arrecia la represión, persecución, encarcelamientos y asesinatos. Mientras se incrementa de forma alarmante la huida de venezolanos.

En el contexto internacional pareciera que ya no hay el mismo interés en torno al reconocimiento de Guaidó como presidente encargado. La diplomacia de varios de esos gobiernos que en principio se pronunciaron a favor, hoy permanecen callados y algunos restablecen las relaciones con el régimen, tal como ocurre con el embajador alemán, que está regresando a Caracas a solicitud de Maduro.

Por otra parte, da la impresión de que Estados Unidos está paulatinamente abandonando su decisión de acabar con el gobierno chavista. El presidente Trump está ahora encargándose de otras cosas en el ámbito de la política internacional, y su campaña electoral por la reelección se inicia con un tinte conciliatorio, observado en su reciente encuentro con el líder norcoreano Kim Jong-un.

Son realidades por las cuales se pasean la opinión pública nacional e internacional, con un pueblo acosado por múltiples males sociales. Una crisis avasallante e insostenible que mantiene a un país entre la espada y la pared. La Venezuela sufrida y desesperada que ha puesto confianza en medio de sus luchas en el diputado Juan Guaidó, que alegró y entusiasmó al mundo: ¡Se va Maduro… se va! Pero no, el tipo continúa.

¡Vamos bien! No hermanos, no vamos bien, la cosa se enreda. Nicolás Maduro y su “second” Cabello manipulan y actúan con estrategias maquiavélicas de frente y contra todos. Asumiendo decisiones y azotando diariamente como los arrieros en el corral.

Conclusión: La política y los intereses personales se están tragando al país. Por eso los venezolanos están huyendo ante la crueldad de un régimen que actúa sin compasión. Con una oposición que se desarticula cada día, con dirigentes que corren y escapan por las arremetidas de Maduro y compañía.

“Venezuela ya no aguanta tanto castigo”.