En USA, la mujer labra su futuro con éxito

RENÉ FUENTES / El Globo

 

Doral.– El Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), fue declarado por la ONU en 1975. Dos años después se convirtió en el Día Internacional de la Mujer y la Paz Internacional. En Estados Unidos se celebra oficialmente desde 1994. ¡Felicitaciones!

Por suerte, la mujer ha logrado sobreponerse, lenta pero firmemente, a la discriminación que muchas sociedades le dispensan, y ha demostrado capacidad e inteligencia para el desempeño de funciones que el hombre se había reservado.

Hoy, la mujer es hasta imprescindible en la conducción de empresas, organizaciones, en la administración pública, en la política, y en tareas exigentes físicamente como la milicia, el ejercicio policial o el trabajo de construcción, incluyendo el deporte, en especialidades tan duras y exigentes como el boxeo, en las que se consagran como campeonas mundiales, sin perder su belleza ni feminidad.

Labores que, por lo general, son desarrolladas por los hombres, pero en los últimos años se ha visto la presencia del género femenino en su ejecución, con el mismo rendimiento y éxito.

La mujer, el mal llamado sexo débil, definitivamente ha evolucionado con el transcurrir de los años. Y ahora más que en cualquier época puede decidir su futuro, no solo en lo referido a su educación, principios y valores que pueda adquirir, sino en las relevantes decisiones en torno a su salud sexual y reproductiva.

La participación de la mujer en diversos ámbitos es cada día más activa, y es justo reconocer que ha sido por su espíritu de lucha que ha llegado a superar mitos y creencias.

Lamentablemente la violencia contra la mujer sigue siendo uno de los desafíos más graves de nuestros tiempos. Por ello, todos y cada uno de nosotros tenemos el deber de apoyar y mantener un entorno político y social en el que no se acepte la violencia contra la mujer.

LA MUJER HISPANA EN EE.UU.

Seres que emprenden diversas actividades con el propósito de salir adelante en una sociedad que exige la participación de todos sus habitantes por igual, demostrando cada día su deseo de superación con voluntad e inteligencia, cumpliendo metas, sin mirar hacia atrás.

Es así como la mujer hispana labra su futuro en Estados Unidos. Porque entiende que su rol no puede ser el de la inactividad, viéndose en la necesidad de demostrar su capacidad para producir a la par del hombre, en responsabilidades difíciles. Pero nuevamente demuestra con creces que está preparada física e intelectualmente para cumplir de manera eficaz las tareas encomendadas.