En Venezuela el transporte público cada vez es más escaso

El Globo News

 

Los venezolanos diariamente deben lidiar con diversas situaciones que han alterado su normal ritmo de vida. Y es que, aparte de las dificultades a la hora de conseguir los alimentos para su sustento, se suman otras problemáticas, no menos agobiantes, como la falta de efectivo, la inseguridad y últimamente la escasez de transporte público.

Diariamente se observan personas caminando por las calles y avenidas venezolanas que tienen que llegar a tiempo a sus trabajos, citas médicas o centros de estudio, todo ello por la grave crisis que se está viviendo en el sector transporte. Muchos transportistas han optado por no prestar el servicio debido a los altos costos que se generan. Y lamentablemente están imposibilitados de cubrirlos, al no poder aumentar las tarifas al grado que requieren, muchas veces en un 50%, e incluso directamente al 100%.

Debido a todo esto, han surgido nuevas modalidades de medios de transporte como es el caso de los camiones que antes solo se usaban para mudanzas o para transportar animales. En la actualidad también se utilizan para trasladar personas, pese a la dificultad que ello genera, sobre todo para los usuarios de la tercera edad o los discapacitados, a quienes se les dificulta abordar dichas unidades.

El problema del transporte en la Gran Caracas se agudiza sobre todo para aquellos que viven en las llamadas “ciudades dormitorio”, quienes diariamente deben cancelar sumas importantes de dinero para trasladarse a la capital para llegar a sus lugares de trabajo. Esta erogación representa una dura merma en su presupuesto familiar, teniendo en algunos casos que optar por quedarse en casa de familiares o amigos, algunos han tenido incluso que alquilar habitaciones. Pero esta problemática no es solo en Caracas, sino también a lo largo y ancho de todo el territorio nacional, dándose el caso de sitios como el estado Carabobo, donde el transporte público se encuentra paralizado en un 90%.

Al venezolano no le ha quedado otra alternativa que caminar y caminar, pues a los altos costos de los pasajes se suma la falta de efectivo, por lo que si la persona no cuenta por lo menos con 10 mil bolívares lo más seguro es que no pueda abordar ninguna unidad de transporte; dificultad ésta que se incrementa cuando nos referimos a viajes a regiones remotas, para lo cual las personas en muchos casos deben pernoctar en los terminales de autobuses para poder adquirir pasajes. Allí se les exige el pago parte en efectivo parte con punto de venta, y en algunos casos todo esto los obliga a dormir en los terminales, lo que no les garantiza que al día siguiente conseguirán el ansiado pasaje.

Es preocupante la situación del transporte público en Venezuela, lo cual genera problemas adicionales, como el ausentismo laboral y la deserción escolar, entre otros. Ojalá que pronto se solucione este agobiante panorama. Por ahora al venezolano no le queda más remedio que andar a pie por esas calles de Dios…

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