2022 EL NUEVO DERECHO INTERNACIONAL

POR: JULIO CÉSAR PINEDA /

El Derecho Internacional en su pentadimensionalidad responde a las exigencias de la sociedad mundial con sus múltiples expresiones, tanto en los organismos e instituciones internacionales en los Estados soberanos e independientes, después de la pandemia del COVID 19 y sus consecuencias todas las áreas de la vida, obliga a los juristas a un nuevo pacto social, la conducta de los actores internacionales continúa y ahora más, sujeta a normas y principios dentro de una antropologia politíca, donde el Derecho se expresa en normas positivas de caracter nacional y supranacional; en estructuras lógicas de los supuestos de hecho y las consecuencias jurídicas, en su ontologia de ser un sustrato esencial en la convivencia y en la proyección social del hombre; de actuar ante los nuevos fenómenos sociales que permanentemente ocurren, algunos como cisnes negros y otros como rinocerontes grises; y finalmente de tener como referencia el imperativo ético con su propia axiología.

El dinamismo y la complejidad de la política cada vez más influida por la economía, la salud y la educación con los nuevos espacios virtuales y el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC), con la inteligencia artificial y la robótica; exigen del Derecho tanto nacional como internacional respuestas adecuadas. Los cambios en la sociedad mundial ahora son trascendentales, y muchos de los logros cientificos o tecnológicos pueden atentar de manera más directa contra los derechos fundamentales de la persona van contra propia vida en el planeta. Por eso la reafirmación permanente de los Derechos Humanos y el Derecho Humanitario y la nueva protección jurídica de la naturaleza.

La esencia del derecho internacional está en la paz y seguridad de pueblos y nacionales y la diplomacia como arte permite la solución pacífica de controversias, lo que fue la amenaza de la Destrucción Mutua Asegurada y el terrorismo internacional, hoy está potenciada por el uso del internet con sus sistemas de armas inteligentes y las ciber guerras.

El sistema internacional de los últimos tiempos presenta un cambio en el equilibrio geopolítico, donde ya Occidente no es la referencia obligada del predominio del Océano Atlántico hemos pasado a prepotencia del Pacífico donde el espacio chino será fundamental con su presencia económica en todos los continentes con la Ruta de la Seda. En tiempos anteriores fue el Mediterráneo y la fuerte presencia de Europa Occidental, después con los Estados Unidos y la Unión Soviética fue determinante el Océano Atlántico, ahora es el Oriente el que puede determinar la política, la economía y el poder militar. Deja de tener importancia el eurocentrismo del Derecho por la fuerza creciente de otras culturas y civilizaciones con su influencia determinante en la filosofía jurídica y mundial. Del Estado Nacional hemos pasado al Estado Regional y ahora al Estado Digital Universal donde la diplomacia también se ha transformado con sus nuevas técnicas digitales incluyendo las Embajadas virtuales y la inmediatez de los contactos entre los grandes responsables de la política internacional. Nuevos temas aparecen en esta agenda diplomática interconectada, como son las migraciones masivas y descontroladas, la diplomacia humanitaria, la observación y defensa de los derechos humanos, el calentamiento global, el desafío de nuevas pandemias y enfermedades incurables. Todo desde un nuevo equilibrio de poderes y políticas estatales y mundiales. Después de la Unión Europea en todos los continentes se perfila la estructura del Estado Regional, como es el caso de la Unión Africana o los Sistemas de Integración en América Látina (MERCOSUR, ALIANZA DEL PACÍFICO y TRATADO DE LIBRE COMERCIO). Estas instituciones regionales han creado un Nuevo Derecho Comunitario con subsistemas regionales superando al Estado Nacional y en el marco de lo internacional.

Seguirán creciendo, por el fenómeno de la supranacionalidad y la regionalización, las organizaciones internacionales y sus instituciones multinacionales. Muchas de ellas ya exigén la transformación para estos tiempos como es el caso de la Organización Mundial de la Salud y la propia ONU con el cuestionamiento del Consejo de Seguridad. Estas organizaciones y nuevas instituciones ya tienen derechos y deberes en sus respectivas competencias y una especifica personalidad jurídica.

Las nuevas realidades generan nuevos temas que deben ser tratados por el Derecho Internacional, pero todo fundamentado en la Dignidad Humana. Fue caso de los Tribunales Penales Internacionales como los de Nurengber, Yugoslavia y Ruanda donde las personas actuaron tanto acusados como victimas, estableciendo así un reconocimiento de la responsabilidad individual fuera del control del Estado, esto se perfeccionó con el Tratado de Roma en 1998. Ya en 1948 la ONU había proclamado la Declaración Universal de los Derechos Humanos los cuales se hicieron coercitivos en los Pactos Mundiales de 1966 sobre estos derechos políticos y civiles, económicos, sociales y culturales, con mecanismos de supervisión más allá de las soberanías nacionales vinculantes y coercitivas para los firmantes y con mecanismos de supervición y sanciones.

En nuestro continente está vigente la Convención Interamericana de Derechos Humanos desde 1978. Igualmente tenemos la Carta Democrática y la Carta Social, con un grupo de juristas y ecologistas presentaremos durante este año ante la OEA y las Instancias Regionales la Carta Ambiental Interamericana.

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