A PUÑO LIMPIO

el Globo News/

Simón Piña –

******* Terminó la esperada pelea entre el nicaragüense Román “Chocolatito” González y el mexicano Juan Francisco “Gallo” Estrada con una polémica decisión a favor del azteca. La mayoría de los aficionados y los periodistas vieron ganar al “Chocolatito” con margen de uno o dos puntos. Después de 12 interesantes asaltos en los cuales ambos peleadores desplegaron sus virtudes técnicas como ataque, defensa, contraataque, buenos desplazamientos y perfecta ejecución de los golpes, la votación de los jueces fue la siguiente: David Sutherland 115-113 a favor de Estrada; Jesse Reyes, también 115-113 pero por el “Chocolatito” y Carlos Sucre anotó 117-111 por Estrada.

 A los aficionados les pareció razonable el 115-113 para cualquiera de los dos, pero el 117-111 de Sucre se consideró exagerado. Fue una pelea con mucha actividad a lo largo de los 12 rounds en la cual, ambos lanzaron gran cantidad de golpes. “Chocolatito” atacó en la mayoría de los pasajes lanzando sus armónicas combinaciones y mostrando su acostumbrada fluidez en el accionar. El “Gallo”, con un estilo menos elegante, respondía cada ataque y buscaba colocar sus respectivos golpes. La pelea llego muy pareja a los dos últimos rounds. La sensación general que quedó luego de ver estos dos últimos asaltos es que el nicaragüense Román González sacó una ventaja que debió ser definitiva en las tarjetas de los jueces, pero al final hubo sorpresa y ahora el campeón unificado es el “Gallo” Juan Francisco Estrada.

Algunos han brindado a esta pelea calificativos como “La pelea del año”, la mejor de los últimos tiempos en los pesos pequeños, la mejor de la década. Nosotros coincidimos en que fue una muy buena pelea, pero, pensamos que careció de algunos elementos importantes que destacan a las peleas históricas. El “Gallo” y el “Chocolatito” emplearon sus armas con regularidad, pero nunca lanzaron un ataque fulminante en busca del nocaut. Pareciera que siempre calcularon sus fuerzas para contar con energías en los rounds finales cuando pudiera presentarse una situación crítica.

 Se esforzaron, pero tuvieron cuidado de no alejarse mucho de su zona de confort. Su accionar anduvo muchas veces a una “Velocidad Crucero” que les evitara momentos de angustias y excesivo cansancio en instancias cruciales. Nunca doblaron la apuesta ni salieron a matarse como lo hicieron en el pasado Joe Frazier y Ali, Wilfredo Gómez y Salvador Sánchez, George Foreman y Ron Lyle, El “Bandido” Vargas y Takashi Miura, y más recientemente Nonito Donaire y Naoya Inoue.  Cada gancho de izquierda que lanzaba Frazier era para asesinar a Muhammad Ali; cada golpe que se lanzaba Inoue y Nonito parecía llevar un membrete que decía: “si te agarro……descansa en paz”.

No hubo una situación de angustia por ver un nocaut inminente o una subida del médico porque uno de los contrincantes estaba herido. No creemos indispensable que haya una batalla campal o un baño de sangre en el ring para que una pelea sea histórica, pero es verdad que estos ingredientes, en muchos casos, hacen de una pelea algo inolvidable. Luego de todo esto se ha sabido que el presidente de la AMB Gilberto Jesús Mendoza ha ordenado una tercera pelea con carácter de obligatoriedad e igualmente el juez Carlos Sucre será sometido a una investigación por parte de la AMB debido a su votación 117-111 que dio a favor de Estrada.

Hagler fue un gran campeón

******* Debemos una nota especial por el sensible fallecimiento del gran excampeón Marvin “Maravilloso” Hagler ocurrida el pasado sábado 13 de marzo, a los 66 años. Les prometemos unas líneas en su honor en las próximas columnas.