Aconsejan expertos: Privatización atinada y precavida de industria petrolera en Venezuela

El Globo News/

MARACAIBO-VENEZUELA. -Expertos desestiman que el gobierno de Nicolás Maduro esté gestando la privatización de la industria petrolera venezolana y recomiendan que un proceso futuro con esa orientación se realice con prudencia y tino macroeconómico.

Rafael Ramírez, presidente de Petróleos de Venezuela entre 2004 y 2013, denunció este fin de semana que Maduro “entrega el petróleo y privatiza PDVSA ante el silencio de un país devastado”.

El exministro, cuya reputación tacha la oposición venezolana, aseguró que la presunta privatización del sector hidrocarburos en Venezuela se realiza sistemáticamente desde 2017.

José Toro Hardy, economista y directivo de Petróleos de Venezuela entre 1996 y 1999, descarta la tesis de una privatización a hurtadillas de la empresa estatal en los últimos tres años.

“No creo que se haya producido una privatización, ni creo que políticamente sea viable” en el contexto contemporáneo, afirma, rotundo.

Considera que la idea de que el gobierno de Maduro adelante una privatización petrolera es nula. Argumenta que la falta de credibilidad oficial e irrespeto a los contratos firmados con empresas extranjeras imperan, a su entender, en la administración ejecutiva.

El retiro de China del sector petrolero venezolano, dice, está en marcha. Destaca que las empresas de la potencia asiática se retiraron del proyecto de la refinería de Cabruta, en Guárico, al sur de Venezuela, que involucraba una inversión de 13.000 millones de dólares.

También, China ha suspendido sus operaciones en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde llegó a aumentarse la producción de 105.000 a 165.000 barriles de crudo al día, menciona el experto.

“No pareciera que los chinos estuvieran dispuestos a seguir adelante”, diagnostica Toro Hardy.

La empresa estatal rusa Rosneft encara una diatriba mayúscula en estas horas en Venezuela, considera el experto petrolero. Advierte que Rusia se ha convertido en el principal comprador de crudo venezolano en un contexto de sanciones internacionales y advertencias de Washington.

Por su parte, Elliott Abrams, enviado especial de la Casa Blanca para Venezuela, dejó entrever a principios de febrero la posibilidad de medidas contra Rosneft por su respaldo al presidente Maduro.

La advertencia de voceros de Estados Unidos en los últimos días también incluyó a Chevron, empresa norteamericana; a Reliance Industries, de India, y a Repsol, de España.

Chevron emitió un comunicado este miércoles para reportar que su participación en la producción de petróleo en Venezuela cayó 16 por ciento: de 42.000 barriles por día en 2018 a 35.300 el año pasado. La compañía reivindicó su respecto a las leyes vigentes.

Toro Hardy cree que los rusos también entienden que la situación en Venezuela es inestable y prevé que evaluarán con detenimiento sus operaciones ante la advertencia de sanciones.

Anticipa que eventuales decisiones de Estados Unidos contra Rosneft arriesgarían el nicho de venta de petróleo y otros negocios que mantiene Rusia en suelo norteamericano, entre las que menciona las garantías del 49,9 por ciento de las acciones de la empresa venezolana Citgo.

Toro Hardy cita estimaciones de expertos, críticos del madurismo, para afirmar que la recuperación de la producción petrolera venezolana necesitará de una inversión aproximada de entre 25.000 y 35.000 millones de dólares cada 12 meses durante ocho o 10 años.

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