Arquímedes Rivero: Tan venezolano como el café con leche

Elglobonews.com –

Antonio Madrigal

DORAL FL.- El zar de las radios y telenovelas –“No, no me digas así. No me considero un zar, sino un amante de las novelas: para mí, la expresión más bella de la Literatura Universal”.

Quien así se expresa es Arquímedes Rivero, actor, locutor, declamador, productor de radionovelas y telenovelas, oriundo de Pinar del Río, provincia de Cuba, quien desde que llegó a Venezuela, se convirtió de corazón, en un venezolano más. El Globo News se honra al presentarlo como tal.

Se habla y se comenta mucho de Pinar del Río. Tú, que naciste allá, ¿qué puedes decirnos?

“Hay algo anecdótico de esa tierra y que creo no conoce mucha gente. Años atrás, en las tabaquerías, unos hombres y hasta algunas mujeres, leían en voz alta las novelas extraídas de los grandes clásicos, igual como pasaban de boca en boca, las historias, cuentos y leyendas de Venezuela”.

Arquímedes, el gran actor y productor latinoamericano, continúa conversando y respondiendo nuestras preguntas: “Yo mismo, a los quince años, leí unos cuantos capítulos y las novelas que se hicieron, primero en la radio y después en la televisión, casi todas procedían de esas novelas por entrega en casas particulares y en las tabaquerías cubanas”.

¿Cómo fue que te interesaste en la actuación?

“Como casi todos, en el colegio. Hicieron un casting para un acto cultural de fin de curso y me dieron uno de los papeles, que por cierto tenía muy pocos parlamentos, pero que cuando me oyeron hablar le agregaron otros y poco tiempo después ya pertenecía al elenco de la Radio Juvenil y al teatro de mi pueblo. A partir de allí me dediqué a la actuación”.

¿Dónde comenzaste?

“Justamente allí. Todo comenzó también en Pinar del Río, en el grupo radio-teatral que formamos en esa ciudad. A los dieciséis años me dieron el papel de galán joven en una novela radial y a esa misma edad comencé a trabajar como locutor. Tres años después, me fui para La Habana, la capital de mi país, mi gran aspiración. Tuve la suerte de participar en otro casting y ahora sí, gracias a Dios, me asignaron un personaje importante en un programa de aventuras, muy oído, llamado ‘Los Tres Villalobos’. Si mal no recuerdo, creo que me dieron la interpretación de Machito, el menor de los tres hermanos Villalobos”.

¿Cuándo, cómo y por qué saliste de Cuba?

“Si mi memoria no me falla, en el año 1951 me contrataron para trabajar en una importante Emisora de Panamá. Su nombre era Radio Continental, donde se transmitían más de diez novelas diarias. Esa fue la inspiración para en el futuro manejar una importante emisora en Venezuela, Radio Rumbos. En Panamá también trabajé en varias obras teatrales, así que en el día estaba en la radio y en la noche en la compañía de teatro, con la cual trabajé en otros países de Centroamérica, como Costa Rica, Nicaragua y Honduras”.

“A fines de 1953 regresé a La Habana para protagonizar junto a la gran actriz cubana Gina Cabrera la radionovela “Phillips”, y a finales de 1954 fui invitado a Venezuela por unos familiares que vivían en ese bello país. Me gustó tanto Caracas que tomé la determinación de quedarme a vivir en ese paraíso. Como Venezuela no hay. Como en Cuba había tantos actores y se ganaba poco dinero, decidí establecerme en Caracas, donde me contrataron en Radio Rumbo. Aquí hicimos la famosísima radionovela ‘Martín Valiente, el ahijado de la muerte’, entre otras inolvidables que hicieron historia en la radio venezolana”.

Cuando se encontraba en su mejor momento como actor y productor radial, Arquímedes Rivero fue contratado en 1969 por Radio Caracas Televisión, donde produjo decenas de telenovelas y figuró entre los responsables del éxito de “La usurpadora”, “Domenica Montero”, “La indomable” y una lista interminable de producciones que a la postre fueron lanzadas igualmente por Televisa.

A partir de 1988 Rivero pasa a Venevisión, donde cumplió una exitosa etapa como el gran productor de telenovelas. “Fueron muchos años en plan estelar. Eran telenovelas que marcaron una época de oro en ese país que tanto quiero y recuerdo, la Venezuela de mis triunfos”, dijo con mucha nostalgia.

Rivero está casado desde hace medio siglo y es padre de cinco hijos. De ellos, la única que heredó su afición a las historias de amor fue su hija Omaira, quien fue dialoguista de “Gata salvaje”, “Pecadora” y “Amor comprado”, entre otros trabajos.

Con varios años de residencia en Miami, Arquímedes Rivero recuerda mucho sus años de vida en Caracas: ‘‘Allá también me dediqué a criar perros de raza que ganaron muchos concursos de belleza. Mi amor por los animales viene de cuando, siendo muy joven, quise estudiar veterinaria y no pude porque mi familia no tenía recursos para que fuera a la universidad».

Foto: El Globo News