Aumentó a 150% hurto en las empresas telefónicas de Venezuela

 

El Globo

Caracas.- El anuncio realizado por los jefes del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas y de la Policía Nacional Bolivariana sobre la detención de más de un centenar de personas vinculadas con el hurto de cables, la incautación de más de siete toneladas de cobre, así como de un bote con el que se pretendía llevar hasta las islas del Caribe el material sustraído, abre una nueva dirección en la lucha contra el vandalismo en Venezuela.

Aun cuando la tesis esgrimida por el Ejecutivo Nacional desde mediados del año 2012, para justificar las fallas en los servicios públicos apunta al sabotaje como la causa de estos males, especialistas en el área señalan que más que un asunto político contra el Estado, se trata de un problema vinculado con la inseguridad que se ha viralizado en todo el país, aunado a fallas de mantenimiento de los servicios por causas de los altos costos.

José María De Viana expresidente de Movilnet e Hidrocapital señala que el vandalismo es un problema que siempre ha enfrentado el sector de los servicios públicos. “Hace unos años se robaron prácticamente todas las defensas de aluminio de las autopistas del país, en ese entonces no se usó el tema del sabotaje, fue asumido como lo que era, vandalismo”.

“El problema es que el vandalismo se ha agudizado en los últimos tiempos debido a la situación por la que atravesamos”, dijo, De Viana.

Juan Comerma, vicepresidente de Movistar señaló  que las empresas telefónicas han visto como en el transcurso del último año se ha generado una crisis, debido a que hubo un  incremento de más del 150% de los hurtos y actos de vandalismo en comparación con el año anterior.

En este período se registraron más de 460 afectaciones que en el año 2016,  más de 700 hurtos hasta mediados de 2017. Esta realidad afecta por igual a todas las telefónicas. Luis Bernardo Pérez, vicepresidente ejecutivo de Digitel señaló que se trata de un problema complejo.

Al problema de los robos se le suma el incremento de los costos para la reposición de tecnología, que resulta totalmente afectada en la mayoría de los ataques y que hoy en día es prácticamente impagable para las empresas.

Otra modalidad es el contrabando de extracción, en las fronteras hay bandas dedicadas a captar personas para que saquen pequeñas cantidades de materiales que venden en Cúcuta y Maicao por pesos colombianos, a su regreso al país se ganan una comisión.

Una de las consecuencias del vandalismo es que el Ejecutivo Nacional emitió a inicios de año el decreto 2.795 a través del cual asume prácticamente el control de la industria del reciclaje en Venezuela.

A través de ese decreto, publicado en la Gaceta Oficial 41.125 “se reserva el Ejecutivo Nacional la compra de residuos sólidos de aluminio, cobre, hierro, bronce, acero, níquel u otro tipo de metal o chatarra ferrosa en cualquier condición; así como de residuos sólidos no metálicos, fibra óptica, y fibra secundaria producto del reciclaje del papel y cartón”.  El Universal, Caracas.