Carta para un Cubano en Cuba

Elglobonews.com –

Alfredo González

Estimado Señor, gracias por su amable correo electrónico que procedo a responder con la mayor franqueza. 

A raíz de la reapertura de las relaciones entre EEUU y Cuba que propició el presidente Obama pensé que iba a generarse un impresionante flujo de negocios entre Miami y La Habana. Con gran entusiasmo creé el sitio web Negocios-Cuba.com y lo nutrí con información relacionada con las leyes de inversiones extranjeras, de inmigración y la zona aduanera de Mariel. 

En medio de mi optimismo del momento viajé en un vuelo charter a la Isla con el objeto de introducir a varias empresas en el mercado local. Igualmente llevaba la idea de abrir una oficina de consultoría que actuara en tandem con “Negocios en Florida”, para canalizar inversiones en doble vía. Una vez en Cuba y luego de varias reuniones allá pude percatarme de que el gobierno cubano no tenía intenciones de flexibilizar sus estructuras burocráticas para adaptarlas a las necesidades de los empresarios del mundo moderno. 

Frustrado, dediqué el resto de mi viaje a hacer turismo y debo confesar que la pasé muy bien. Por cierto, me impresionó la majestuosidad del teatro “Alicia Alonso” y la impecable actuación del ballet de Carlos Acosta. Igualmente disfruté de una excelente cena en el paladar San Cristóbal donde días antes habían estado los esposos Obama.

A mi regreso a Miami escribí el artículo “EEUU-Cuba: El Tango lo Bailan Dos” donde alertaba al presidente Castro sobre la oportunidad que estaba desperdiciando de atraer a un sinnúmero de ávidos inversionistas del mundo que esperaban una apertura similar a la de países socialistas como China y Vietnam. 

Y, como usted entenderá, a partir de ese momento decidí engavetar mi proyecto hasta el día en que ocurriesen cambios en Cuba que les garanticen transparencia y seguridad jurídica a los empresarios. 

Por el bienestar del pueblo cubano espero que el presidente Dìaz-Canel se decida a liderar pronto las reformas necesarias para modernizar la menguante economía de “Cubita la Bella…”.

Reciba mis cordiales saludos