Conceptos médicos en pocas palabras

Dr. Orlando Gutiérrez /

El Globo News

El Alzheimer

Una de las  formas más comunes de demencia entre las personas mayores es la enfermedad de Alzheimer. Consiste en un trastorno cerebral que afecta gravemente la capacidad de llevar a cabo sus actividades diarias. Su inicio es lento, generalmente aparece después de los 60 años, afectando primero las partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Puede tener dificultad para recordar cosas que ocurrieron en forma reciente o los nombres de personas que conoce.

Con el tiempo, los síntomas empeoran, como no reconocer a sus familiares, tener dificultades para hablar, leer o escribir y hasta olvidar cómo cepillarse los dientes o peinarse el cabello. A veces, pueden volverse ansiosos o agresivos o deambular lejos de su casa, necesitando finalmente cuidados totales. Esto puede ser muy estresante para los familiares “cuidadores” quienes se ocupan de su atención. El riesgo aumenta a medida que la persona envejece y se observa con más frecuencia cuando existen antecedentes familiares.

Ningún tratamiento puede detener la enfermedad, sin embargo, algunos fármacos pueden ayudar a impedir por un tiempo limitado que los síntomas empeoren. El cuadro clínico denominado Deterioro Cognitivo Leve, causa más problemas de memoria que en las personas normales de la misma edad, pero no todas ellas, desarrollarán el Alzheimer.

NIH: Instituto Nacional sobre el Envejecimiento

Que es una Sepsis

Se considera como una enfermedad grave. Ocurre cuando el cuerpo tiene una abrumadora respuesta inmunitaria a una infección bacteriana. Las sustancias químicas liberadas a la sangre para combatir la infección desencadenan una inflamación generalizada, lo que conduce a la formación de coágulos de sangre y la filtración de vasos sanguíneos. Esto causa un pobre flujo sanguíneo, que priva a los órganos de nutrientes y oxígeno. En los casos más serios, uno o más órganos pueden fallar. En el peor de los casos, la presión arterial baja y el corazón se debilita, lo que lleva a un shock séptico.

Cualquier persona puede presentar una sepsis, pero el riesgo es mayor en quien padece de un sistema inmunitario debilitado, en  los bebés y niños, en personas mayores, las que sufren de  enfermedades crónicas, como diabetes, SIDA, cáncer o enfermedad renal o hepática o quienes presentan una quemadura severa o trauma físico. Los síntomas comunes de la sepsis son: fiebre, escalofríos, respiración rápida y ritmo cardíaco acelerado, sarpullido, confusión y desorientación. Se diagnostica la sepsis mediante un análisis de sangre que se caracteriza por un recuento anormal  de células blancas (leucocitos) y otras series  de exàmenes de laboratorio que comprueban la infección.

Las personas con sepsis suelen ser ingresadas a Unidades de Cuidados Intensivos, para tratar la infección, mantener los órganos vitales y evitar una caída en la presión arterial. Muchos pacientes necesitarán oxígeno y líquidos intravenosos y a veces  otros tipos de tratamiento, como respiradores mecánicos o diálisis renal y una intervención quirúrgica  para eliminar la infección.

NIH: Instituto Nacional de Ciencias Médicas Generales

Cálculos biliares

La vesícula biliar es un órgano con forma de pera ubicada bajo el hígado. Almacena bilis, un líquido producido por el hígado para digerir las grasas. Cuando el estómago y el intestino digieren los alimentos, la vesícula biliar libera bilis a través de un tubo denominado conducto biliar común. Ese conducto conecta a la vesícula biliar y el hígado con el intestino delgado.

Es más probable que la vesícula cause problemas si algo obstruye el flujo de bilis por los conductos biliares. La causa suele ser por cálculos biliares que se forman cuando hay sustancias en la bilis que se endurecen. Las crisis por cálculos suelen presentarse después de las comidas originando los siguientes síntomas y signos,  que incluyen nauseas, vómitos o dolor en el abdomen, la espalda o debajo del brazo derecho. Los cálculos biliares son más comunes entre los adultos mayores, las mujeres, las personas con sobrepeso y el  tratamiento más común es la extracción de la vesícula biliar. Afortunadamente, la vesícula biliar no es un órgano imprescindible para la vida. La bilis tiene otras vías para llegar al intestino delgado.

NIH: Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales

Absceso de la piel

Los abscesos cutáneos son comunes, afectan a personas de todas las edades y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. Se inicia cuando una infección provoca la acumulación de pus en la piel, por una infección bacteriana (a menudo estafilococo) o por una herida o lesión menor, (forúnculo. forunculitis) (infección en un folículo piloso). Se caracteriza por  fiebre o escalofrío, tumefacción local alrededor del punto afectado, endurecimiento, una lesión que puede ser una úlcera abierta o cerrada, o una masa,  enrojecimiento, sensibilidad y calor en el área y drenaje de líquido o pus.

El tratamiento puede consistir en  aplicar calor húmedo (por ejemplo, compresas calientes) para ayudar a que el absceso se vacíe y sane más rápido. Y si no, necesitará un drenaje quirúrgico, antibioticoterapia y a veces se indica un cultivo de la secreción para administrar el antibiótico adecuado. Las complicaciones que pueden ocurrir incluyen: diseminación de la infección en la misma zona (celulitis), a la sangre, por todo el cuerpo y hasta  muerte tisular (gangrena). Es conveniente siempre  mantener limpia y seca la piel que circunda las heridas menores para así prevenir una posible complicación. gutior@gmail.com

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