PASTEL DE QUESO EN EE.UU. ¿CONOCES EL ORIGEN DEL CHEESECAKE?

  • Desde principios del siglo XX es el ícono dulce que identifica a Nueva York /

Aida Salazar / El Globo News /

MIAMI. – Pocos son los golosos a los que no les gusta un buen cheesecake o tarta de queso. Y aunque al oírlo nombrar nos trasladamos inmediatamente con la imaginación a una cafetería de Nueva York, lo cierto es que el origen del cheescake poco tiene que ver con esta ciudad.

El pastel de queso tal y como lo conocemos ahora es el resultado de muchas modificaciones a lo largo de miles de años. Se cree que su nacimiento se remonta 4000 años antes de la era actual, allá por la Antigua Grecia, en concreto en la isla de Samos.

En la Antigua Grecia este pastel de queso se consideraba una auténtica fuente de energía y no en vano era alimento de los primeros atletas de los juegos olímpicos cuando estos comenzaron en el año 776 A.C, aunque no fue hasta el año 230 D.C cuando al escritor Ateneo se le atribuyó la autoría de la primera receta escrita del pastel de queso. En aquellos tiempos simplemente se calentaba el queso triturado en una cacerola de cobre con miel y harina para posteriormente dejarlo enfriar y servir.

Cuando Grecia fue conquistada por los romanos, la tarta de queso se convirtió en un motín de guerra. Ellos modificaron la receta incluyendo huevo y horneándola entre ladrillos calientes, la rebautizaron con el nombre de Libuma y era un pastel que solo se servía en ocasiones especiales.

El pastel de queso en Estados Unidos

Con la extensión del Imperio Romano, la tarta de queso llegó al resto de los países de Europa, en donde cada uno fue modificando la receta original según sus gustos y tradiciones culinarias autóctonas. No fue hasta el siglo XVIII cuando este pastel comenzó a parecerse tal y como lo conocemos hoy en día, hasta que finalmente llegó a América llevada por los primeros colonos europeos.

La adición del queso crema a la receta no llegó sino hasta 1872 cuando un fabricante quesero de Nueva York que trataba de reproducir una variedad de queso francés, por casualidad obtuvo un queso suave y cremoso que años más tarde lo distribuyó envuelto en papel de aluminio y vendido en tiendas locales bajo el nombre de Philadelphia Cream. Fue en 1928 cuando la Compañía de Queso Kraft compró esta pequeña fábrica y aún distribuye el queso crema que todos conocemos.

El ícono dulce de la ciudad de Nueva York

El cheesecake es desde principios del siglo XX un ícono dulce para los neoyorquinos, cada cafetería se precia de tener una versión propia de este pastel en sus menús, aunque la autoría de la versión genuina se le atribuye a Arnold Reuben, un joven alemán que llegó a Estados Unidos para dedicarse a la restauración y que tras ser invitado a una cena donde probó una tarta de queso muy especial, no paró hasta conseguir su propia versión, la del cheesecake neoyorquino que todos conocemos.

Pero no solo en Nueva York es el lugar donde se podrá encontrar un delicioso cheesecake, en ciudades como Chicago tienen una versión con crema agria, y en St. Louis se le rellena con una capa adicional variada entre la crema de queso. Y así el resto del mundo tiene su versión de la famosa tarta de queso.

Receta de la tarta de queso clásica

Ingredientes para la base:

  • 2 tazas de migas de galletas
  • 2 cucharadas de azúcar
  • ¼ de taza de mantequilla sin sal derretida

Para el cheesecake

  • 1 kg de queso crema
  • 1 ¼ taza de azúcar
  • 3 cucharadas de almidón de maíz
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharadas de rayadura de limón
  • 3 huevos y una yema
  • 1 ½ taza de crema agria
  • 2 cucharaditas de zumo de limón
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Frutos rojos frescos c/n

Preparación:

Se precalienta el horno a una temperatura de 175ºC.

En primer lugar, se prepara la base. Para ello, se mezclan las migas de galleta con el azúcar y la mantequilla fundida. Luego se coloca la mezcla en la base de un molde de tartas y se hornea a 175ºC durante 10 minutos, para que se solidifique.

Por otro lado, se prepara el cheesecake. En un bol, se bate bien el queso crema y se le añade, poco a poco, el azúcar. Luego se agrega el almidón de maíz, el extracto de vainilla, los huevos y la yema, se bate a velocidad baja para que no entre demasiado aire en la tarta. Por último, se añade una taza de crema agria y se mezcla todo muy bien.

Cuando la base de galletas esté fría, se cubre con el cheesecake y se hornea a 200ºC durante 10 minutos. Pasado este tiempo, se baja la temperatura del horno a 100ºC y se sigue cocinando otros 25 minutos. Cuando termine, se apaga el horno y se deja la tarta dentro durante una hora.

Para terminar, se mezcla la media taza de crema agria restante con dos cucharadas de azúcar y dos cucharaditas de zumo de limón.

Se extiende la crema agria sobre la tarta y se dejas enfriar a temperatura ambiente antes de meter en el refrigerador para que se solidifique.

Se decora con unos frutos rojos frescos y servimos. (Receta de Anna Olson)