Contaminación sónica y Salud mental

El Globo News –

Gunter Lorenzo MA. Psicólogo Clínico –

MIAMI.- Conservar un buen estado mental es importante para el correcto desempeño de las actividades normales, ejercicios y otras funciones cotidianas al aire libre, tanto es así que un estado de ánimo alterado o irritable pudiera menguar en nuestras relaciones laborales, de familia, pareja y sociedad; es un secreto a voces el hecho de que con la modernidad también llega la contaminación auditiva.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el oído humano puede tolerar 55 decibeles sin ningún daño a la salud. Y dependiendo del tiempo de exposición, ruidos mayores a los 60 decibeles pueden provocarnos malestares físicos, sin mencionar que en algunos lugares cerrados como discotecas o centro de diversión la contaminación sónica llega a 80 decibeles o más, produciendo daños al oído.

La contaminación sónica en los países desarrollados o en vía de desarrollo es la responsable de muchos de los estados de inestabilidad mental, mucho más que el alcohol y otras sustancias; dolores de cabeza (cefaleas), irritabilidad emocional, ansiedad, agresividad, etc., son solo algunas de las consecuencias del ruido que emiten las grandes metrópolis, de ahí que aun el mismo estado de ánimo que generan los ruidos de las bocinas en los embotellamientos, la música alta, escapes de motocicletas, carreras clandestinas, las discusiones callejeras, altercados y accidentes… son una pesadilla.

Los estados de cambio de ánimo repentino, y sus consecuencias como el dolor de cabeza están asociados en la mayoría de los casos al estrés ambiental y la contaminación sónica, a continuación les presento algunos indicadores que nos ayudaran a definir cuando estamos frente a una contaminación por ruido: si el ruido es percibido como innecesario, si el receptor lo considera perjudicial, si está asociado a situaciones negativas, como miedo, pánico, ira, etc., si existe sensibilidad con otros aspectos situacionales, si vibran los pulmones, si tienes que gritar para poder ser escuchado, estas frente a una contaminación por ruido, la intermitencia y la imprevisibilidad incrementan las posibilidades de efectos psicológicos en las personas.

Para tratar los problemas sobre la irritabilidad, ansiedad, estrés, ira y otras consecuencias de la contaminación por ruido, recomendamos ir a las áreas de salud mental de su localidad, o al psicólogo, los profesionales de la salud mental están listos y entrenados para ayudar a bajar los niveles y acompañarnos en situaciones como esos cambios de humor repentinos, producto ruido.

Los problemas de la contaminación sónica son perjudiciales para la salud, vienen como consecuencias de la industrialización y la modernidad, que nos hace ir muy rápido sin darnos cuenta de que cada día vamos perdiendo lentamente la sensibilidad auditiva.

Muchas gracias, para contacto o consulta escriba a gunterlorenzo@gmail.com, @gunterlorenzo en Twitter y Gunter_lorenzo en Instagram.

Muchas gracias y buena salud.

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