Continua emigrando el talento venezolano

MÓNICA FERNÁNDEZ
Articulista venezolana
West Palm Beach

El talento venezolano emigra, se va a otras partes en busca de un futuro mejor. Jóvenes, mujeres y hombres apuran el paso y emigran espantados por un sistema de vida que les resulta adverso a sus reales aspiraciones, dada su capacitación que, como es obvio, fue lograda en el país, aunque la oportunidad de hacerse de un porvenir próspero les resulta dudoso a causa de la lucha sin cuartel que confronta el país.

Esa zozobra, férreo antagonismo y la ascendente problemática social y política, están generando la fuga de talentos, tal como viene ocurriendo con los inversionistas que buscan en el exterior la absoluta seguridad a sus capitales y por ello optan por mercados que les garanticen estabilidad económica y la aspiración de un futuro con la oportunidad de crecer.

La emigración de venezolanos es vista con preocupación, porque son muchas las personas calificadas que salen del país, por lo que surge la interrogante: ¿Hasta cuándo estará el país inmerso en esa complicada situación? La respuesta la debe dar la población, con sensatez y sin dejarse llevar arrebatos políticos. Sin embargo, este panorama presenta otras implicaciones que a la hora de la verdad resultan determinantes también en lo electoral, porque la llamada “revolución” ha perdido credibilidad en el país. En consecuencia, la población no la tiene como una esperanza válida para que en Venezuela haya un cambio que enrumbe el país hacia perspectivas de avance.

No obstante, mientras llega la anhelada solución, ese viaje (quizás) sin retorno de los venezolanos no solo es hacia Estados Unidos, sino también a otros lugares donde les tienden la mano y son bien recibidos y aceptados por prometedores en áreas influyentes en países como Panamá, República Dominicana, Perú, Ecuador, Costa Rica, México y España, entre otros muy receptivos, que valoran el coeficiente intelectual de nuestros compatriotas profesionales.