Crisis en el boxeo profesional latinoamericano

René Fuentes / El Globo News

MIAMI. – Hoy se puede afirmar que hay escasez de “estrellas” en el pugilismo. Por eso anhelamos aquellos tiempos cuando América Latina era una potencia boxística, con México, Puerto Rico, Panamá, Argentina, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Nicaragua y Brasil, que deslumbraban con sus carteleras, en épocas cuando el boxeo se manejaba con un criterio más real y ajustado a los intereses de la afición.

Pero, desafortunadamente, se impuso, para su declive, la avaricia económica de los dirigentes y la proliferación de organismos que los avalan, lo que ha traído consigo la presencia de varios campeones mundiales en cada división, además de sus interinos, convirtiendo a esta disciplina deportiva en un “relajo” sin precedentes.

Hoy, miembros de casi todas las “organizaciones” fungen a través de terceros como manejadores. Es aquí cuando se pactan peleas desiguales para ir aceleradamente creándoles récords inconsistentes a pugilistas anodinos, solo para incluirlos en el ranking de una versión cualquiera, hasta llevarlos a peleas titulares decepcionantes.

Sabemos que esta práctica no es nueva, pero desde tiempos recientes se ha incrementado ‘descaradamente’, al punto de que ahora escasean las empresas y verdaderos promotores boxísticos como existieron en los años cincuenta, sesenta, setenta y ochenta del siglo XX, tales como “Cuco” Conde, “Tito” Lecture, “Pepito” Cordero, “Rafito” Cedeño, Ramiro Machado, “Tuto” Zabala, Carlos Eleta y otros que, en su momento fueron duramente cuestionados, pero no podemos negar que le dieron proyección y sustento al pugilismo.

Ahora se crean comisiones fantasmas en cada país para elegir directivas de los denominados Consejo, Organización, Federación, que son los que marcan las pautas en combinación con algunos representantes de boxeadores que cuidan celosamente a cada pupilo. Por ello proliferan los combates mediocres o poco atractivos.

A todas estas, creemos que el boxeo fue atrapado por las redes de los entes y personajes que solo buscan lucrarse, olvidando la calidad y realce del espectáculo.

Hemos seguido el boxeo por décadas, desde los tiempos cuando los combates paralizaban pueblos y ciudades. Eran los años de los llenos hasta el “copete” del Luna Park de Buenos Aires, del Nuevo Circo de Caracas, del Gimnasio Neco de la Guardia o el Gimnasio Nuevo Panamá, del Palacio de los Deportes o el Estadio Quisqueya de Santo Domingo, del Estadio Hiram Bithorn de San Juan o del majestuoso Estadio Azteca en Ciudad de México. Eran los años de los ídolos que subían al entarimado a darlo todo ante los vítores de miles de personas que abarrotaban las localidades.

Han transcurrido muchos años y permanecen entre nuestros recuerdos más gratos las hazañas de figuras que marcaron épocas brillantes, como: Gerardo González ”Kid Gavilán”, Ultiminio Ramos, José “Mantequilla” Nápoles, José Legrá, Vicente Saldívar, Rubén “El Púas” Olivares, Carlos Zárate, Salvador Sánchez, Julio César Chávez, Ismael Laguna, Roberto “Mano E’ Piedra” Durán, Eusebio Pedroza, Hilario Zapata, Carlos Ortiz, Wilfredo Gómez, Wilfredo Benítez, Héctor “El Macho” Camacho, Pascual Pérez, Nocolino “El Intocable” Loche, óscar “Ringo” Bonavena, Carlos Monzón, Carlos “Morocho” Hernández, Betulio González, Luis “Lumumba” Estaba, Alexis Argüello, Rodrigo “Rocky” Valdez, Antonio Cervantes “Kid Pambelé”, Éder Jofre, Carlos “Teo” Cruz, Juan Guzmán y “Leo” Cruz, entre otros inolvidables del pugilismo en Latinoamérica.

Fotos (de izquierda a derecha):  

Figuras de tiempos memorables: Julio César Chávez (México), Roberto “Mano E’ Piedra” Durán (Panamá), Carlos Monzón (Argentina),“Kid Gavilán” (Cuba).