De Pablo Medina al Grupo de Lima: “Están matando a un pueblo inerme y ustedes solo opinan”

Distinguidos embajadores:

En nombre de la Junta Patriótica, voz de la Resistencia de Venezuela, nos dirigimos a ustedes muy cordialmente, con la convicción de los grandes beneficios de la comunicación diáfana y sincera para el entendimiento y con la esperanza que así sea entre los hombres y mujeres de buena voluntad y espíritu democrático.

Respetables Cancilleres, como es bien conocido por ustedes y el mundo, el pueblo de Venezuela está sufriendo la gran barbarie que le han impuesto tan injusta, arbitraria y criminalmente, los tiranos de Cuba, con el auspicio del gobierno ruso, chino e iraní, entre otros, que han sido tarifados por el régimen usurpador de Nicolás Maduro y antes de Chávez Frías.

Es archiconocido que el pueblo ha sido masacrado en las calles y han muerto muchos venezolanos inocentes por exigir sus justos derechos violados o por falta de medicinas o por hambre o por ajusticiamiento extrajudicial. Y, ustedes saben, que se han agotado todos los medios posibles de resolución pacífica de conflictos. Se ha realizado todo tipo de gestiones, mediaciones, interlocuciones, buenos oficios y hasta peticiones públicas de ruego por la resolución de la catástrofe humanitaria que sufre un pueblo hermano. Un país, que otrora fue ejemplo de solidaridad, cumplimiento de sus obligaciones a favor de los derechos humanos y paladín de la libertad y la democracia. Como uno de tantos buenos ejemplos de esto, recordamos la Doctrina Betancourt.

La conciencia democrática del mundo ha asumido el aforismo «Voz populi, voz Dei» y recogido como principio rector y mandato constitucional, en nuestro caso en el artículo 5 de la Carta Magna.

Luego de lo expuesto ut supra, señores miembros del Grupo de Lima, les preguntamos: ¿Por qué, si más del 90% del pueblo de Venezuela pide con vehemencia y prontitud apoyo militar para salir de su tragedia, ustedes opinan que no deben usarse medios militares? ¿Desconocerán ustedes el principio constitucional citado antes?

Hay suficiente respaldo estadístico, noticioso, comunicacional, de encuestas reconocidas que arrojan tales resultados. Más del 90% de los venezolanos piden ayuda militar para resolver la crisis inducida, no por un gobierno legítimo ni siquiera por políticos usurpadores. No, estimados señores. Nada tiene que ver con acciones políticas de políticos, se trata de grupos del crimen internacional organizado y dirigido por los regímenes cubano y ruso principalmente. Se han hecho gestiones políticas como ya mencionamos, pero realmente no corresponde ese tratamiento para quienes de manera delictiva usurpan el poder en Venezuela, y como era de esperarse, tales gestiones no han dado resultado.

¿Quién se hace responsable de tantos muertos? Entre tanto, la comunidad internacional atiende las desgarradoras denuncias de dolor de un pueblo esclavizado ante los ojos de ustedes y del mundo entero, ¿mientras deciden cumplir con las obligaciones que adquirieron en tantos tratados de derechos humanos y de seguridad hemisférica como el R2P Y TIAR?, por nombrar solo uno en cada caso.

Están matando a un pueblo inerme y ustedes se les va el tiempo en opinar y fijan posiciones que no resuelven la tragedia que muy bien conocen.

Una organización o institución es reconocida, apreciada y auspiciada cuando sus acciones producen beneficios indiscutibles. Se hacen innecesarias y pierden el aprecio y consideración de la gente cuando sus acciones no sirven para nadie; y’ simplemente no actúan; o se ve a todas luces su ineficiencia. Pero, una organización o institución se vuelve despreciable intolerable y digna de ser combatida con cualquier medio, cuando ésta actúa en contra de los intereses y necesidades de un pueblo.

Ninguna organización puede escapar del escrutinio popular y ellas deberán saber dónde el pueblo las ubica según las calificaciones ya descritas.

Proponer que los tiranos de Cuba formen parte de la solución de la barbarie venezolana, cuando ellos la produjeron y la mantienen, es poco menos que una aberración interesada en oscuros negociados indignos de seres humanos.

Con este firme criterio no preténdenos calificar a nadie, porque son los hechos de cada quien los que subsumen en esta horrible categoría a quien actúa de espaldas al deber sagrado que obliga a proteger la vida de un pueblo avasallado.

Distinguidos embajadores, dice el aforismo popular: “errar es de humanos y rectificar de sabios”, el fundamento prístino de la unión, es multiplicar la fuerza de la conciencia para ser tan sabios cono uno solo no puede. La unión que ustedes representan debe haber potenciado sus capacidades para alcanzar la sabiduría sobresaliente de la que se espera la mejor decisión para obsequio del bien de la humanidad.

Dios guíe sus pasos y permita que sea el pueblo de Venezuela el beneficiario de la justicia que emana de la sabiduría.

Por la Junta Patriótica, voz de la Resistencia de Venezuela,

Pablo Medina Carrasco.
@PABLOMEDINAML