Diálogo y  tragedia monetaria

Manuel Corao
Analista venezolano

Para el común del  venezolano opositor la palabra diálogo significa traición, incumplimiento de promesas convenidas, distracción sobre los graves problemas económicos del país que hacen crisis para la fecha y elecciones regionales.

Ante el intercambio de criterios para coadyuvar a la salida  de la tragedia social existente, para el gobierno el vocablo   manifiesta  posponer  su partida del poder mediante argucias y el montaje de una obra  teatral o sainete  ante  la opinión pública para lo cual el sector adversario espera  le sea  propicio.

Todo ello tiene como meta inmediata desacreditar al grupo  contendiente ante  el pueblo que sabe de la convicción dictatorial de los  comunistas al mando,  con miras a las elecciones regionales las cuales desde ya  el gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela las tiene perdidas, y  minimizar  el impacto que los votos producirán  en la cita para locales de cumplirse a pies juntos lo computado en las urnas.

También  conseguir la buena pro de la  Asamblea Nacional para  empréstitos internacionales, como por igual deslastrarse del término bien ganado de dictadura  y violadores de los derechos humanos que conduciría  a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos presentar  a Nicolás Maduro Moro  ante la El Tribunal Internacional de la Haya indiciado por delitos  de lesa humanidad sustanciados  en doscientos ochenta y nueve denuncias formuladas ante CIDH.

Reunirse la oposición  para el tema del diálogo propuesto con el gobernante de República Dominicana Danilo Medina y  José Rodríguez Zapatero no es garantía de transparencia ya que  el voto del régimen quisqueyano fue favorable al madurismo en el reciente encuentro de la OEA.

En cuanto a Rodríguez Zapatero su demostrado compromiso  a favor del gobierno  hasta los momentos,  no avizora un futuro promisor para la democracia.

Por otra parte, al observar los países que acompañarían el proceso, solo Chile y México son equilibrados por cuanto Bolivia, Nicaragua están supeditados al poder rojo.

El actual crítico estado financiero de Venezuela  es de tal magnitud que los síntomas de hiperinflación causan  severos daños a  la sociedad. Por si ello fuera poco el fenómeno encarecedor está acompañado  del  casi nulo  conocimiento que poseen los conductores   del acontecer monetario.

Remarcar el  papel moneda propuesto es una demostración de ineptitud. Todo ello se desprende de informe  circulado en el sector bancario cuyo contenido les presento parcialmente: “El tema del efectivo en Venezuela es un asunto gravísimo. La Banca  en un cortísimo plazo (Semanas) se puede quedar sin efectivo para hacerle frente a la solicitud de retiros por parte de la clientela, taquillas cerradas por falta de billetes. El Marcaje o Resellado de billetes, de baja denominación, para colocarle una denominación mucho más alta (Los billetes de Dos Bolívares convertidos en Bs 200.000,00 ) es una de las soluciones que se discute en este momento; la posibilidad de emisión de nuevos billetes es muy baja por distintas razones incluyendo la negativa de empresas especializadas de tomar una orden en tal sentido ; el colapso del sistema de pagos es un riesgo inmenso para el Sistema Bancario Nacional.”

Las exigencias planteadas en el ámbito de asistencia humanitaria  pasan necesariamente por el equilibrio y protección del sistema bancario nacional, organización  cuyos ejecutivos y empleados son quienes tienen que dar la cara en la ventanilla  al cliente sobre los desafueros de la política fiduciaria.

El gobierno intentará obtener de los antagonistas  el reconocimiento a la ilegal Asamblea Nacional Constituyente, la distribución equitativa de los  gobernadores y públicas demostraciones de la condición demócrata de Maduro; para burlarse luego.

Los  oposicionistas, contra la pared por los votantes opositores  del 16 de julio, deberán insistir se cumplan los términos convenidos en septiembre pasado. Estos son  respeto por los poderes públicos electos por la gente y su funcionamiento;  la libertad de los presos políticos, retorno de los exiliados y cese de la persecución; establecimiento de una comisión de auxilio humanitario; designación de un directorio equilibrado para  Consejo Nacional Electoral.

Mientras Donald Trump convoca dirigentes Latinos para conversar sobre Venezuela.

Cualquier iniciativa o  acuerdo que se distancie  de los términos del pasado año, se corre el riesgo de ver al votante pasar factura en las venideras elecciones regionales, o lo que sería peor volver a las calles para hacer indiscriminadamente justicia por sus manos.