Dificultades para obtener la Visa de USA, obliga a venezolanos arriesgarse por el Darién

  • El ingeniero Humberto Erick Quintero emprendió un largo viaje desde el Estado Bolívar, en busca del sueño americano /

El Globo News (Miami Dade)

Las dificultades para obtener la Visa americana han obligado a muchos venezolanos a tomar caminos peligrosos como la selva del Darién, aún a riesgo de sus vidas, en su deseo de cumplir la meta de llegar a Estados Unidos.

Tal es el caso del ingeniero Humberto Erick Quintero, quién emprendió un lago viaje desde el estado Bolívar, al sur de Venezuela, en busca del sueño americano.

A su llegada al primer tramo de la ruta en territorio colombiano, presentó a las autoridades de Migración su pasaporte vencido, como el de otros venezolanos que salen del país en busca de mejores condiciones de vida.

La funcionaria de Migración Colombia abrió el documento y escrutó lo datos. “Está vencido, pero igual puede sellar”, le indicó para luego darle la entada a la nación vecina. Quintero, en ese instante, ya estaba fuera de su patria.

Pronto, Erick Humberto ingresará en la lista de los más de 45 mil venezolanos que han cruzado el peligroso Darién en 2022, urgidos por llegar a suelo norteamericano, según cifras del Servicio Nacional de Migración (SNM) de Panamá.

Pero no todos han tenido la suerte de salir airosos en esta travesía, al menos 15 connacionales no han sobrevivido los embates de la selva: mordeduras de serpientes, infartos e inmersiones han sido solo algunas de las causas.

Erick Humberto está claro de las trágicas escenas que se han dado en el Darién. Consigo lleva solo un morral negro. Va holgado. Un par de pantalones, zapatos, monos y ropa interior fue lo que pudo guardar en el maletín, así como algunos enlatados y demás alimentos no perecederos.

¿Por qué migrar a Estados Unidos por la selva de El Darién conociendo los peligros a enfrentar en esta travesía?

“No tengo las facilidades de hacerlo por otro lado. Tomaré el riesgo de hacer este viaje. El destino creo que le da muchas facilidades a las personas, en cuanto a lo económico, y eso es lo principal que nos motiva a irnos por la selva.

¿Es más barato irse por la selva?

“No es la parte económica del viaje en sí, ya que se podría conseguir el dinero para hacerlo vía aérea; son las restricciones que tienen los demás países y nos complica a los venezolanos esa parte; las solicitudes de visa restringen mucho para nosotros los viajes aéreos”.

Este profesional venezolano, como otros tantos, desde hace mucho tiempo ha pensado en migrar.

“Nunca he tenido los documentos al día con respecto a una visa americana o las visas que solicitan los demás países, porque es bastante engorroso y complicado obtenerla y lleva mucho tiempo. De alguna u otra forma, se fue como demorando y pasando el tiempo; pero llegó el momento sin tener los documentos adecuados para migrar.

Como tantos venezolanos busca una mejor calidad de vida, ya que en Venezuela es complicado obtener un sueldo o ganancias que generen esa comodidad que se quiere.

“En 2015 trabajé en una empresa, en Puerto La Cruz y regresé a Ciudad Bolívar, ya que esa empresa tuvo momentos difíciles y se fue a la quiebra, razón por la que solo dejaron la parte administrativa y la de ventas. En Ciudad Bolívar, me dediqué al comercio, pues allí es complicado que un ingeniero, un profesional, ejerza lo que estudió, ya que las principales ganancias las genera el comercio.

Erick Humberto siente nostalgia por su tierra y por la familia que deja en Ciudad Bolívar. “Ahí nací, ahí tengo a toda mi familia. Ahí se quedan mi señora, mi hijo de cuatro años, mi madre, mis hermanos, hermanas y tíos”.

“Fue difícil la despedida, pero bueno, siempre mentalizado en que es para una mejoría. Lo tomo como un proyecto a mediano y largo plazo. Mi sueño es volver a unirme con mi esposa e hijo. Sé que en algún instante nos vamos a unir nuevamente. No sé dónde, pero ese es el principal motivo”.

Erick Humberto emprende esta peligrosa travesía por el Darién en compañía de otros migrantes, esperando llegar a feliz término.