El rechazo a la “POLITIQUERÍA” en Venezuela

el Globo News

Mónica Fernández

Señora de fácil sonrisa y con mucha destreza para atender a las personas que acuden al supermercado donde trabaja, al verme, me pregunta: “¿Y cómo están las cosas en mi país?”, le respondí: “Hay mucho malestar”. Seguidamente expresó: “Siento que la ‘politiquería’ continúa haciendo daño”.

El breve diálogo se produjo en un expendio comercial inmenso ubicado en West Palm Beach, donde trabaja. Ella, como otros venezolanos, siente decepción por el proselitismo político en el país. Cree que los partidos no han cumplido y en su reflexión denota que no está ni con uno ni con otro.

“Para mí son iguales, están ahí solo por su beneficio y no para ayudar al pueblo”, dijo, mientras me pagaba $10.00 por haber acertado 3 números en el Fantasy 5, y aprovechando una breve pausa en sus quehaceres, agregó: “Siempre envío dinero y algunas cosas necesarias a mi mamá”. “La semana pasada me dijo por teléfono que ya no le alcanza, porque todo está caro. Pero también se lamentaba porque los servicios públicos fallan”, comentó la “margariteña” Ana Jiménez.

Esta es la otra cara de una situación que se repite en Venezuela. País atrapado por las redes de la ineptitud y de la desidia, donde se imponen los intereses particulares de mujeres y hombres que ingresan a los grupos políticos con el propósito de mejorar su situación económica y se esmeran por mantener sus tiempos de protagonismo, pero esta verdad resulta paradójica, porque en su actividad  del día a día usan precisamente a la población más vulnerable para buscar triunfos e intentar llegar a los puestos o cargos que les permiten alcanzar sus egoístas propósitos.

Ese común proceder de supuestos servidores públicos enrolados en los partidos o movimientos, está siendo observado con más cuidado y por eso, el caso de la señora empleada del supermercado se repite, ahora con más insistencia. Muchas personas sienten ira por la difícil situación.

“Ellos nos usan en elecciones y después se olvidan de que existimos, por eso me cansé y no voto más… conmigo que no cuenten”, dijo Ana.