Funcionarios del Gobierno de Maduro y familiares no podrán viajar a EEUU

Kennia Espinoza / El Globo News

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reemplazó este domingo su polémico veto migratorio a seis países de mayoría musulmana, con un decreto que impone restricciones a ocho naciones, entre las que figura Venezuela.

De acuerdo con el gobierno estadounidense, esta medida responde a la “poca seguridad o falta de cooperación con las autoridades estadounidenses”.

Washington impuso una prohibición total de viajes a los ciudadanos de Corea del Norte y Chad, mientras que las restricciones para Venezuela se limitan a los funcionarios de una larga lista de entidades del gobierno y a sus familiares inmediatos con visas no inmigrantes de trabajo (B-1), de turismo (B-2) y de ambas (B1/B2).

En un documento de la Casa Blanca, se detalla que las entidades venezolanas incluidas son los ministerios de Interior y Justicia, y de Relaciones Exteriores, el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime), el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).

“Además, los nacionales de Venezuela que sean titulares de visados deben estar sujetos a medidas adicionales apropiadas para asegurar que la información del viajero permanezca vigente”, indica el documento que fue tuiteado por el presidente Donald Trump unos minutos antes de las 8 p.mpero las restricciones para Venezuela se limitan a los funcionarios y sus familiares. Irán, Libia, Siria, Somalia y Yemen, complementan el listado.

Sudán, uno de los seis países de mayoría musulmana incluidos originalmente en la lista de prohibición de viajes, fue removido de la nómina, dejando solo a ocho naciones con impedimento total o parcial de viajar a Estados Unidos.

Hace pocos días, funcionarios del gobierno estadounidense habían anticipado que el presidente Donald Trump podría incluir a nuevos países en la lista de los que ya son afectados por la prohibición de ingreso a Estados Unidos, como parte de un controvertido decreto antiinmigración que expiraba este domingo.

El mandatario republicano había señalado a comienzos de año que necesitaba un período de 90 días de prohibición de ingreso al país de personas provenientes de seis naciones de mayoría musulmana (Siria, Libia, Irán, Sudán, Somalia y Yemen), así como de 120 días de prohibición de ingreso de refugiados de cualquier origen con el fin de definir nuevos filtros de admisión.