Mujeres en el ring: A puño limpio

René Fuentes / 

Elglobonews.com –

En los últimos años ha tomado fuerza la participación de la mujer pugilista en casi todos los países, y hoy se ven campeonas en muchos escenarios, tan activas y espectaculares como en los mejores tiempos de esta disciplina.

Yazmín “La Rusita” Rivas (México)

Ellas muestran sobre el cuadrilátero una técnica y valentía que despierta expectativas entre los aficionados como jamás lo imaginamos porque, conceptualmente, en el boxeo, por lo difícil y sacrificado que resulta para un ser eminentemente más fuerte físicamente como el hombre, se creía utópico que una fémina pudiera calzarse unos guantes y caerse a “trompadas” con otra. Pero es así, y surgen estrellas que son vistas como la salvación del boxeo universal; aunque la creciente popularidad conduce a los malos manejos que van en detrimento de este deporte.

El boxeo de mujeres está sujeto a reglas especiales. Las peleas de títulos mundiales se pactan a 10 rounds de 2 minutos cada uno, a diferencia del boxeo masculino que son 12 asaltos de 3 minutos. Asimismo, deben usar protectores de pecho y pelvis. Los guantes son de 8 onzas para pesos de hasta de 147 libras, y de 10 onzas para las divisiones superiores. La boxeadora debe someterse a un test de embarazo antes de subir al ring. No pueden usar cosméticos y la cabellera debe estar recogida.

Liliana “La Tigresa” (Montería, Colombia)

Son condiciones establecidas por la Asociación Mundial de Boxeo, organismo que es la excepción entre los entes que rigen este deporte profesional. Sin embargo, por el impulso que ha venido adquiriendo el boxeo entre mujeres, la AMB ha fijado un conjunto de normas que protegen y hacen posible su práctica como espectáculo, que con ellas luce más apasionante.

EL BOXEO ASPIRA A MEJORES CAMINOS

Mientras existan tantos organismos rectores con múltiples campeones por división y con los dirigentes involucrándose en la firma de púgiles, dudamos del resurgimiento de este deporte.

Mayerlin “Monita” Rivas (Maracaibo, Venezuela)

Así no se interesan los patrocinadores o empresas que contribuyen a darle una conducción más justa y apropiada, esa gente que tiene la capacidad para poner en ejecución estrategias promocionales para hacerlo más eficiente, para que las partes sientan que hay gerencia, como ocurre con otros deportes de masas.

En este aspecto creemos que los medios de comunicación también deben analizar lo que ocurre, con el propósito de mejorar la calidad de cada evento y que el boxeo como espectáculo vuelva a ocupar un sitial de preferencia para satisfacción de la inmensa afición que aún existe y para que nuevas figuras, mujeres y hombres, que aparecen en el firmamento boxístico, despunten y animen a esa fanaticada que desea ver espectáculos de calidad, como en otros tiempos, cuando se movían multitudes.