Hacer mercado en Venezuela: una verdadera odisea para las amas de casa

Corresponsalía en Caracas/el Globo New/

CARACAS. –  Hacer mercado en Venezuela se ha convertido para las amas de casa en una verdadera odisea, con precios dolarizados y una canasta básica que supera los $570.

Y es que solo para cubrir los gastos de alimentación se deben ganar como mínimo unos 15 dólares diarios, en un país donde el fantasma de la hiperinflación ronda a los venezolanos y el sueldo mínimo no supera los 16 dólares mensuales.

“Cada vez que vengo al mercado a comprar es un dolor de cabeza, todo está por las nubes y el dinero no rinde para nada”, cuenta la señora Gladys Pérez quien compraba hortalizas en el Mercado de Quinta Crespo.

“Ayer fui al supermercado y me quedé loca con los precios, la leche en polvo es un artículo de lujo para muchos venezolanos”, nos dijo Mirna Gómez, una jubilada de la administración pública.

Y es que un kilo de leche la Campiña puede costar entre 58 y 60 bolívares (7.3 dólares) dependiendo del establecimiento. Un litro de aceite de maíz supera los 30 bolívares (unos 3,7 dólares), mientras que el kilo de harina PAN ya pasó la barrera de los 20 bolívares (2.5 dólares), lo que significa que al venezolano se le está poniendo la arepa “cuadrada”, como dice el refrán popular.

Otro de los productos que han señalado las personas consultadas por El Globo News que aumentado en forma alarmante es el café. La presentación de 250 gramos cuesta entre 28 y 30 bolívares (3.5 dólares) dependiendo de la marca. Si el café es tipo gourmet su precio puede llegar a los 35 bolívares, solo un ¼ de kilo.

“Con estos precios es difícil ofrecer un “cafecito” a las visitas como acostumbraban nuestras abuelas”, nos dice la señora Gómez.

La burbuja de los bodegones

En los últimos años han proliferado en el país los bodegones y algunos supermercados iraníes que venden productos importados a precios dolarizados.

Allí se puede encontrar de todo, pero a precios inalcanzables para la mayoría de los venezolanos que ganan un salario mínimo que apenas les alcanza para uno o dos productos de la cesta básica.

Esta es una paradoja, ahora puedes encontrar los productos en los supermercados, pero el dinero no alcanza para comprarlos.

Pero eso no solo ocurre en los supermercados, en las bodegas, abastos y mercados municipales los precios también se han disparado.

Las hortalizas, verduras, frutas están por las nubes, sin hablar de los granos como las caraotas, arvejas, frijoles y garbanzos, que siempre fueron un poco más caros que el resto de las leguminosas.

En cuanto a las carnes de pollo, res, cerdo y pescado los precios superan los 50 bolívares el kilogramo (6.2 dólares). Si la carne es de primera, el precio se incrementa aún más.

“Es lamentable que los venezolanos estemos pasando por esta situación, que lo que cobramos no alcanza para poder hacer una buena comida los domingos, como era antes cuando se reunía toda la familia”, nos dice Luisa Díaz, quién apenas pudo comprar medio kilo de carne molida.

La carne se ha convertido en un artículo de lujo

Para las amas de casa se ha vuelto un reto hacer mercado en Venezuela, ellas son expertas en estirar el dinero para poder llevar el sustento a sus hogares. Pero hoy día con los precios dolarizados deben hacer verdaderos milagros para poder comprar lo más necesario.

Con nostalgia recuerdan la época de las “vacas gordas” cuando con 50 mil bolívares una familia de 5 personas podía hacer un mercado para 15 días comprando todos los productos de la cesta básica, además de jugos, galletas, compotas, maltas y chucherías para los muchachos.