HISTORIA DE LA “REINA PEPIADA”, LA AREPA MÁS FAMOSA DE VENEZUELA

  • Fue creada en 1955 en honor a Susana Duijm, la primera Miss Mundo de Venezuela /

Aida Salazar / El Globo News / (Miami Dade)

MIAMI.- Venezolano que se respete dentro y fuera del país, ha saboreado una “Reina pepiada”, considerada la arepa más famosa de Venezuela. Esta deliciosa arepa esta rellena de pollo mechado, aguacate y mayonesa y ha dejado en alto la cocina venezolana a nivel mundial.

La receta original dice que es una “tostada rellena de pollo guisado y luego horneado, acompañado de lonjas de aguacate y granos de petit-pois”. Actualmente, los establecimientos la rellenan con ensalada de gallina, mayonesa y aguacate.

Uno de sus creadores nos cuenta la historia de esta tradicional arepa, que, junto a la hallaca, el pan de jamón y el pabellón son los platos que representan la cocina venezolana en el exterior.

Se trata del señor Heriberto Álvarez, quien tiene 83 años y es nativo de Las Araujas, una población del estado Trujillo. ‘La autoría de la Reina Pepiada no es sólo mía sino también de mis seis hermanos ya fallecidos y, por supuesto, de mi ingeniosa madre: María de los Santos Álvarez, que en paz descanse.

Todo comenzó cuando mi papá murió, estando nosotros muy jóvenes. Mi mamá nos trasladó desde Trujillo para Caracas en un camión de estacas. Nos instalamos en la Esquina de Cola e’ Pato, en El Guarataro. Allí montamos un negocio de empanadas. Se hicieron tan famosas que la gente se venía desde El Paraíso, expresamente, a probarlas.

Como nos fue tan bien pudimos abrir otro local de Maderero a Bucare, cerca de la Plaza Miranda. Mis hermanos y yo le pusimos El Chance. Fue allí donde vendimos las primeras tostadas.

Nuestro primer cliente se acercó a las 8:30 de la mañana, en octubre del año 49. Nos preguntó: ‘Muchachos, ¿qué es eso de tostadas?’. Le explicamos que así se le decía a la arepa rellenita en Trujillo. Pidió una de queso de mano y se la devoró gustosamente. En ese momento se llamaba Alfredo Sánchez, vivía a una cuadra del negocio y era un aficionado al canto. Después se convirtió en Alfredo Sadel, (uno de los mayores exponentes de la música en Venezuela). Imagínese qué suerte nos dio ese señor al ser el primero que se comiera una de nuestras arepas’.

Origen del nombre de “Reina Pepiada”

‘Con el tiempo fuimos creciendo y, en el año 1955, abrimos “Los Hermanos Álvarez” en La Gran Avenida, se Sabana Grande. Estábamos en un punto estratégico, porque teníamos al lado la hermosa floristería de las hermanas Belloso y un negocio muy visitado que se llamaba Todo París. Nuestros clientes fijos eran Aquiles Nazoa, Oscar Yanes, Billo Frómeta y Abelardo Raidi, entre otros.

Ese mismo año, 1955, la señorita Susana Duijm ganó el Miss Mundo. Para rendirle homenaje, vestimos de reina a una de nuestras sobrinas, que tenía apenas 12 años. La sentamos como en un altarcito para que la gente la viera en el establecimiento. Entonces pasó un señor y nos preguntó por qué teníamos a esa niña allí. Le explicamos que era un homenaje a la nueva soberana de la belleza. Nos dijo: ‘¡Pero si yo soy el papá de Susana! Se las voy a traer para acá’. Y así fue.

Susana Duijm, Mis Mundo 1955 (Foto cortesía)

Un viernes, como a las 10:00 de la noche, se apareció la señorita Susana con su papá. Yo le di una tostada en sus manos y le dije: ‘Mire, esta tostadita se la preparó mi mamá especialmente y se va a llamar La Reina, así como lo es usted’. Ella me dijo: ‘Muchas gracias, mijo’, y se la comió con un juguito. Y como en esa época, a las mujeres de buenas curvas, así como Susana, se les llamaba ‘pepiadas’, le pusimos ese apellido a la arepa.

El relleno, originalmente, es un pollo macerado: mi mamá primero lo sancochaba y le ponía bastante aliño y lo dejaba hasta el día siguiente en la nevera. Después lo horneaba y posteriormente era cuando le sacaba las lonjitas para rellenar la arepa. Una ocurrencia de ella fue ponerle aguacate. Y como en el negocio teníamos petit pois…porque a la gente le encantaba, entonces los añadimos a la arepa’.

Fueron muchos los que llegaron a nuestro negocio para saborear una Reina pepiada, pero el cliente, quizás, más importante que tuvimos fue el señor Luis Caballero Mejías. Una noche se presentó con una bolsita de harina y nos dijo: ‘Muchachos yo preparé esta mezcla a ver si las arepas me quedan igual a las de ustedes’. Nos pidió que la probáramos y nos explicó que eran dos kilos de maíz, primero sancochados, luego molidos y secados. Nos fue muy bien con esa mezcla. Y cómo no, si lo que nos estaba dando era la fórmula de la también famosa y conocida harina PAN. Un día se presentó un señor llamado Lorenzo Mendoza y le compró la receta. Lo demás es historia.