Italianos, españoles y portugueses abandonan Venezuela por la grave crisis que vive el país

Aida Salazar/

El Globo News

La importante fuerza laboral, que fue bastión fundamental en el crecimiento de la economía de Venezuela por más de seis décadas, hoy deja el país agobiada por la crisis política, social y económica que vive la nación suramericana.

Familias completas de españoles, italianos y portugueses regresan a sus lugares de origen  dejando atrás toda una vida de sueños, recuerdos y remembranzas de la Venezuela que les abrió las puertas ofreciéndoles un futuro promisor, donde echar raíces y formar familias. Se van con el dolor de dejas atrás negocios, viviendas y amigos de largos años.

Venezuela ha representado históricamente una patria para los inmigrantes que buscaron  construir un porvenir provechoso en esta tierra. En particular, los europeos que encontraron en Venezuela mucho más que una fuente de empleo.

En décadas posteriores a la post-guerra Venezuela le abrió las puertas a miles de europeos entre ellos españoles, portugueses e italianos que llegaron a desarrollar la economía, a través del incremento de las producciones agropecuaria e industrial, así como de la construcción de obras civiles de alta envergadura.

La belleza de Venezuela y de las venezolanas sedujo a muchos europeos quienes deciden echar raíces y formar una familia en el país de las «oportunidades».

Italia fue uno de los países más afectados durante y después de la Segunda Guerra Mundial, su estructura política, económica y social estaba en colapso, originando así una ola migratoria hacia diversos países de América Latina especialmente hacia Venezuela. En las décadas siguientes a la post-guerra años 40 y 50, más de 300.000 italianos llegaron por el puerto de La Guaira estableciéndose algunos en comunidades agrícolas pero en su mayoría de dedicaron al trabajo en el comercio, industrias y servicios.


Los italianos se concentraron principalmente en la región centro-norte de Venezuela, alrededor de Caracas y Valencia. Con más  mas de 124.133 nacidos en Italia esta fue la tercera  comunidad italiana más grande de América Latina, sin embargo, los descendientes de italianos nacidos en Italia, superaban los 900.000 habitantes. Pero de esa cifra ya muchos han regresado a su país, lo han dejado todo ante la crisis política social y económica que vive Venezuela.

Famosos  Sastres y peluquerías

Entre los tantos inmigrantes italianos que llegaron en la década de los 50 había sastres y al arribar a Venezuela instalaron sus talleres en Caracas. Es por ello que la mayoría de las casas de confección a la medida llevan nombres o apellidos de origen italiano. Vito Finiello, Nino Carbone y Dino Castorani llegaron a Venezuela entre 1957 y 1962, eran apenas unos jóvenes llenos de sueños que no cumplían la mayoría de edad.

Su cultura, costumbres y formas se concebir las normas sociales se mezclaron con las venezolanas y su oficio,  la sastrería, les permitió crecer y desarrollarse en el país y ser dueños de su propio negocio, conviniéndose en los sastres preferidos  de los venezolanos. También eran famosas y muy concurridas las zapaterías italianas, que ofrecían zapatos artesanales de gran calidad elaborados en piel y gamuza.

Por su parte las damas, tuvieron en las peluquerías regentadas por italianos sus mejores aliadas para verse bellas y a la moda. Son famosas en Caracas las peluquerías «Sandro», «Carmelo» y  el «Salón de belleza Caracas», entre otros, muy frecuentadas por las damas venezolanas que buscaban un corte y peinado de estilo.

Españoles dueños de tascas y tiendas por departamentos

Durante la dictadura de Francisco Franco  muchos españoles decidieron  huir en busca de un mejor futuro para ellos y sus familias. Venezuela les ofrecía un destino promisorio por lo que deciden embarcarse al » nuevo mundo».

Primero llegaron los hombres en búsqueda de trabajo, después vinieron los familiares, padres, esposa e hijos, para establecerse definitivamente en la tierra venezolana que les abría las puertas de manera generosa y cordial.

Los primeros españoles que llegaron a Venezuela procedían de las islas Canarias quienes entre 1948 y 1951 se vieron impulsados a salir al mar, por razones políticas, económicas o afán de aventura, en frágiles embarcaciones, veleros empleados inicialmente en la pesca entre las islas Canarias  y las costas africanas.

La comunidad gallega representa el segundo grupo de inmigrantes españoles, aparte de vascos, aragoneses, etc. La gran mayoría de los gallegos se asentaron en la ciudad de Caracas, en el sector de la Candelaria donde establecieron sus negocios de comida. «La Cita», «Casa Farruco», «La Tertulia», «El Guernica», «El Barco de Colón» son algunos de los restaurantes españoles más conocidos de la Candelaria.

Pero no solo fueron restaurantes los negocios de los españoles en Venezuela, otros optaron por las tiendas por departamentos que ofrecían ropa para damas, caballeros y niños a precios accesibles. «Pepe Ganga», «Don Regalón» y el «Fortín» son solo tres de las tiendas de españoles muy famosas en Venezuela y que ahora están en el recuerdo, pues todas cerraron sus puertas.

Los portugueses «reyes de las panaderías»

En Venezuela durante gran parte del siglo pasado, muchos portugueses arribaron con la intención de tener un buen nivel de vida, impulsar a sus familias y echar raíces. Llegados la mayoría de la Isla de Madeira se asentaron en Venezuela constituyendo la segunda mayor diáspora portuguesa en América, después de Brasil.

Una parte de ellos logró tener negocios propios: Viveros, carnicerías, restaurantes, supermercados, panaderías, entre muchos otros. Los portugueses fueron y siguen siendo los «reyes de las panaderías» en Venezuela.  

«Buenos días Joao, dame un campesino para acompañar el café», «a la orden mi señora y está calientico, recién salido del horno». Esta era y sigue siendo la relación entre los venezolanos y los dependientes de las panaderías, donde se han creado vínculos de amistad por muchas décadas.

La gran mayoría de las panaderías en Venezuela son propiedad de lusitanos. Inclusive, algunas se han convertido en símbolos o emblemas de las zonas dónde se encuentran. Sin embargo, son pocas las que trabajan con productos tradicionales de su tierra y gracias a eso, han adquirido la fama de ser las únicas que lo hacen.

En el centro de Caracas, en la esquina de Manduca en La Candelaria, está la Panadería Ángela, fundada hace 60 años, famosa por el pan redondo de maíz, los pasteles de nata y el bolo rey.

La Mansión de La Trinidad, cerca del Centro Portugués, la panadería La Rocarena, en la Carlota y la Panadería y Pastelería Claret, en la avenida Rómulo Gallegos son una muestra del esfuerzo de la comunidad lusitana presente en Venezuela por ofrecer el mejor pan a los venezolanos aún en los momentos de crisis que vive el país.

Establecimientos cerrados

La grave situación social, política y económica en  Venezuela ha motivado que numerosos europeos  hayan decido regresar a su país, dejando a tras toda una vida de lucha y esfuerzo. Negocios que prosperaron en las décadas de los 70 y 80 hoy solo son un recuerdo en la mente de los venezolanos.

Panaderías, carnicerías, abastos y un sinfín de establecimientos comerciales han cerrado sus puertas, sus dueños han decido buscar un mejor futuro en la tierra que los vio nacer.

Pero no todos los europeos se han ido, hay algunos que se niegan a rendirse y apuestan por la recuperación de Venezuela  y se mantienen firmes al frente de sus establecimientos, ofreciendo lo mejor que tienen para mantener viva la esperanza de un mejor país.

Fotos:  Referencial.