¡LA CERCA!

Especial para El Globo News –

Por Pedro Mena

Siempre he mantenido a lo largo de mis artículos sobre la situación crítica venezolana y su desarrollo, que es un proceso atípico, auténtico, inédito e idóneo, sin ejemplos referenciales o acontecimientos similares e históricos en otra parte del mundo. Cada día o tiempo transcurrido algo novedoso ocurre en forma espontánea que marque un hito en la redacción final del proceso mismo. En Venezuela en cada segundo se escribe una parte importante de nuestro devenir e historia.

Los venezolanos que todavía tenemos en memoria fresca, a pesar de nuestros años, los recuerdos del pasado político de los últimos 50 años del país, nunca nos podríamos imaginar ver a un destacado líder político, candidato presidencial, o presidente en ejercicio intentando subirse o saltar una cerca para defender sus convicciones patrióticas, políticas y derechos constitucionales como recientemente ocurrió en la sede del Palacio legislativo Federal en Caracas, Venezuela, además del bochornoso acto de secuestros  a los diplomáticos y representantes internacionales.

Pueden ustedes imaginarse que el liderazgo democrático venezolano, como Jóvito Villalba, Raúl Leoni, Rómulo Betancourt, Luis Beltrán Prieto F, Gonzalo Barrios, Rafael Caldera, Luis Herrera Campins, Ramón J. Velásquez, Edgar Sanabria, Wolfang Larrazábal, Godofredo González, Carlos Andrés Pérez, Eduardo Fernández, Octavio Lepage, Jaime Lusinchi, Luis Piñerua Ordaz, David Morales Bello, Pedro Pablo Aguilar, Oswaldo Álvarez Paz, Arístides Calvani, Simón Alberto Consalvi, Arturo Uslar Pietri, Reinaldo Leandro Mora, Miguel Otero Silva, José Antonio Pérez Diaz, Jesús María Bianco, entre otros muy conocidos, tener que verse emplazado a brincar la cerca del antiguo Congreso Nacional de la Republica, para poder cumplir con los requerimientos protocolares constitucionales  entre ellos la formalidad del quorum reglamentario exigidos  para instalar la Cámara del Senado o de Diputados.

Mas aun que los propios funcionarios militares encargados de proteger sus vidas y asegurar el orden público, sean sus propios inquisidores, verdugos y agentes represivos, no tiene ningún parangón en la historia republicana de Venezuela, como tampoco lo tienen estos efectivos militares abusando de su poder al decidir quiénes de los parlamentarios, pueden o no ingresar al hemiciclo de la Asamblea Nacional. Experiencias incompatibles con el ejercicio pleno de libertades democráticas. Solo una dictadura fascista o comunista se atreve a cometer tal exabrupto jurídico y constitucional.

En lo personal nunca creí que la acción valiente, decidida y audaz del joven presidente constitucional de Venezuela, Juan Guaidó, además presidente de la Asamblea Nacional, fuese a convertirse en las más importante noticias en las redes sociales y prensa audio visual del mundo, al tenerse que montar con ayuda de sus allegados y colaboradores, en la cerca que divide la entrada a la sede del palacio legislativo de Caracas, a los efectos respectivo de hacer acto de presencia institucional y protocolar en la instalación y escogencia de la nueva directiva de la AN, para lo cual era impedido..

Las tomas en videos y fotos publicadas en los medios nacionales e internacionales, observamos un presidente legal y constitucional, lleno de coraje, siendo prácticamente lanzado por sus allegados al otro lado de la cerca, pero rebotado por los golpes con peinillas, rolos y los escudos protectores de la GNB, quienes irrespetando su condición de jefe de estado encargado, arremetieron violentamente contra su humanidad, para luego una vez en el suelo golpearlo y romperle su saco de color azul. .

Inaudito e increíble un hecho de esta naturaleza, donde el presidente de la AN y de la Republica encargado del país es golpeado por sus propios escoltas de seguridad. ¿Quién protege a quién? ¿Quiénes violan los derechos humanos y la jerarquía institucional del jefe de estado venezolano? ¿Por qué sus escoltas de seguridad militar, lejos de proteger al presidente del país, arremeten contra su humanidad como un revoltoso o manifestante cualquiera? ¿De quienes reciben órdenes? A quienes, por jerarquía, ¿deben obediencia y respeto institucional? Todas estas preguntas se la hacemos a la comunidad internacional y sus organismos regionales, para que adelanten sus propias investigaciones en el juicio previo al intento de “Golpe de estado a la AN” perpetrado por la dictadura del usurpador Maduro y sus aliados desertores tarifados, que merece sanciones duras y ejemplares de la justicia venezolana, una vez establecida como institución garante de la democracia.

Un oficial de la Guardia Nacional Bolivariana cuya foto esta colocadas en las redes sociales es uno de los autores de la agresión física contra el presidente Guaido, este presunto agente del G2 cubano y sus sumisos efectivos, como también sus superiores, deben ser juzgados ante la justicia nacional e internacional, en su debida oportunidad. Nada puede quedar impune en la aplicación de la justicia a los autores intelectuales y materiales de esta agresión al parlamento nacional y su presidente e integrantes.

Lo anterior descrito es un testimonio fiel para la historia de los lamentables y repudiables hechos ocurridos el 5 de enero del 2020. Ahora lo importante es definir en lo político que nos toca desarrollar en forma inmediata. Esta coyuntura de Unidad Patriótica entre los diversos sectores opositores, producto de la arremetida violenta de la dictadura del usurpador, de la cual ha resultado como un hecho positivo el recuentro de la oposición atomizada, motivada al trabajo unitario, con una estrategia única y un plan de acción coherente, debe ser canalizada de forma inmediata por el presidente Guaido y el equipo político de la AN¡Cuenten conmigo ¡

La decisión del presidente Guaidó de solicitar a su partido Voluntad Popular, liberarlo de la disciplina partidista para tener independencia en la atención a los problemas del estado, es una clara demostración de importantes cambios que nos vienen en el manejo y ejercicio del alto cargo presidencial, por cierto, no es nada nuevo, fue un exitoso criterio tradicional ejercido en el pasado por los presidentes democráticos de AD y de Copei. ¡Bienvenidos los cambios!

Es propicio el tiempo para tomar decisiones que nos permitan fortalecernos frente a la estrategia del régimen de dividirnos, debemos aunar esfuerzos entre importantes sectores políticos, empresariales, académicos, estudiantiles, comerciantes, iglesias católicas y protestantes, productores y pueblo en general, a los fines de realizar en cada uno de los estados del país, con la presencia del presidente Juan Guaidó, de los directivos y diputados, sesiones especiales de la AN,  a los fines del tratamiento de los problemas locales y la creación  de equipos regionales amplios de la Unidad Patriótica o como se le quiera llamar, para estructurarla cabalmente y ponerlas al servicio de la protesta y la movilización popular contra la dictadura. ¡Es la hora de la unidad!, ¡Avancemos juntos a construir la patria democrática y libre! ¡CONFIEMOS EN GUAIDÓ!

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