LA FÁBULA DEL POLLITO Y EL GAVILÁN (PARA JUAN GUAIDÓ)

Dr. Carlos Ramírez Torres –

Un pollito se encontraba en el campo cuando de repente apareció un gavilán que comenzó a sobrevolar con intenciones de comérselo. Al darse cuenta de su situación el pollito se refugió debajo de una vaca y le pidió ayuda:

Señora vaquita, señora vaquita, por favor protéjame del gavilán

La vaca muy amablemente hizo caca encima del pollito para esconderlo del gavilán.

Cuando el pollito se vio sumergido en la caca, disgustado sacó de allí la cabeza gritando PÍO, PÍO, PÍO mientras se sacudía y airadamente gritó a la vaca: “¡Te pido ayuda y me echas caca!” En eso fue avistado por el gavilán quien de inmediato lo sacó de aquel atolladero y se lo comió.

Moraleja 1: No todo el que te echa caca es tu enemigo.

Moraleja 2: No todo el que te saca de la caca es tu amigo.

Moraleja 3: Si estás lleno de caca no digas ni pío.

GUAIDÓ REACCIONA MAL ANTE DENUNCIA SOBRE PAGO A MAGISTRADOS

Recientemente en uno de mis artículos expuse el caso de las penurias que sufren los magistrados en el exilio por la falta de pago de sus salarios que aparecen aprobados en una sesión de la Asamblea Nacional y allí publiqué una comunicación confidencial firmada por él donde eso aparece, revelación que le disgustó.

(Ver: https://carlosramirezl3.medium.com/la-desastrosa-defensa-judicial-de-venezuela-3-e71bf40f1dc5)

La respuesta de Juan Guaidó fue quitarme el acceso vía Mensaje Directo que tenía a él en twitter donde desde hace bastante tiempo nos seguíamos mutuamente al igual que en WhatsApp, pero se puso bravo, vaya tontería.

Juan Guaidó

LA INJUSTICIA CON LOS MAGISTRADOS SE MANTIENE Y HASTA SE HA AGRAVADO

En primer lugar, hay que advertir que a los magistrados nunca les han pagado nada, ni un centavo en los 3 años y medio que llevan ejerciendo sus funciones. Lo más cerca que han estado de recibir algún estipendio ha sido el pasado año 2020 cuando les aseguraron que el gobierno interino estaba logrando que la OFAC (autoridad norteamericana encargada de la custodia de los dineros recuperados) desbloqueara parte de los fondos y que de allí se les pagarían sus sueldos, pero eso no ocurrió no obstante que fueron presupuestados dentro de los primeros 80 millones de dólares que se les entregaron al gobierno interino. A otros funcionarios sí se les realizaron pagos, pero a los magistrados se les discriminó.

EL EMBAJADOR NORTEAMERICANO SE MOLESTÓ

La excusa ofrecida a estos jueces fue que la OFAC había rechazado esa partida porque no tenía conocimiento sobre ese TSJ en el exilio, ni de los magistrados llegó a oídos del embajador estadounidense James Story quien entonces envió tres voceros a reunirse con la directiva del tribunal lo cual ocurrió en Miami. Allí estos voceros aclararon que el embajador sí tenía conocimiento del tribunal y de sus magistrados pero que sus pagos no se dieron “por falta de voluntad política de los partidos de oposición.”

Después de esa aclaratoria del embajador que sin duda envolvía una llamada de atención, se incluyó a los magistrados en la nómina del pasado año, pero tampoco se les pagó. En las nóminas de este año 2021 los volvieron a incluir, aunque les rebajaron el sueldo, pero tampoco les han dado nada más que esperanzas de que entre mayo y junio será cuando les den las asignaciones. No hay aclaratoria de que pasó con los dineros que les tenían presupuestados el pasado año que sumaban 1 millón 750 mil dólares, si fueron usados para otra cosa, si se “desaparecieron”, ni tampoco saben si les pagarán los meses atrasados de este año.

LA POLÍTICA DE MENOSPRECIO AL TSJ SE ATRIBUYE A JULIO BORGES

Y así se moleste el presidente Guaidó, vuelvo con el reclamo de que no se siga menospreciando la importancia de este tribunal y de que a sus jueces se les debe dar la importancia institucional que merecen, no solo por ellos personalmente, sino por el significado de lo que representan lo cual no ha sido debidamente apreciado y hasta negado por Borges quien desde un principio le ha negado importancia en una actitud humanamente incorrecta y políticamente miope.

Si se hubiera visualizado tempranamente la fuerza que podría tener una sentencia de este TSJ en el exilio acogida y ejecutada por los tribunales de los países que nos están apoyando y hasta por INTERPOL, estaríamos en una situación diferente, y allí más que todo pesa la advertencia transmitida por el embajador norteamericano sobre la falta de voluntad política para brindar apoyo al TSJ en el exilio. Hay una incomprensible ceguera en las cúpulas políticas de los partidos que dominan la Asamblea Nacional -el denominado G4- para ver esto.

LOS SUELDOS DE LOS MAGISTRADOS NO DEBEN DEPENDER DE GUAIDÓ

Guaidó no debería tener en sus manos el poder del dinero para los sueldos de los magistrados pues eso los tiene en una situación de subordinación contraria a la necesaria autonomía e independencia del poder judicial. La Asamblea Nacional y Guaidó deberían buscar que la OFAC entregue directamente al tribunal los dineros que les corresponda según los presupuestos que se elaboren y que a este no le sea necesario pasar por esa alcabala.

LOS SOSPECHOSOS MULTIMILLONARIOS GASTOS EN BUFETES

Una de las críticas que hemos hecho al régimen de Maduro es el manejo corrupto de los dineros públicos que se hace en gastos judiciales a cargo de su ilegítimo procurador quien ni ofrece pública rendición de cuentas ni gana un juicio mientras se reparte el dinero con los bufetes de abogados que contrata en el exterior, sobre todo en los juicios ante el CIADI.

También en el caso del gobierno interino de Guaidó se han invertido millones de dólares en esa misma actividad sin control ni resultado alguno lo cual hasta ha sido materia de reclamos en la Asamblea Nacional. Desde el procurador especial José Ignacio Hernández para acá también se han invertido millones de dólares en bufetes de abogados que él contrató sin control alguno y que hasta ahora no han presentado ningún resultado que justifique esa multimillonaria inversión. No hemos ganado un solo caso. Con una pequeñísima parte de esos dineros se pudo haber pagado a los magistrados de este Tribunal Supremo de Justicia en el exilio al que se ha dejado en el abandono.

EL WATERLOO DE GUAIDÓ

Hay un clamor generalizado sobre el manejo de los dineros públicos a cargo del gobierno interino del presidente Juan Guaidó, clamor que ciertamente es aprovechado por el régimen como el flanco más débil para atacar, y a lo cual se le está dando alas con esa incomprensible actitud de no poner correctivos. El tema de la opacidad en el manejo de esos dineros de lo cual se está responsabilizando puede significarle una especie de Waterloo tanto en lo político como en lo personal. No se entiende cómo es que él no ha puesto principal atención a ese tema delegando en un funcionario con rango ministerial con un equipo para verdaderas funciones contraloras entre tantos reputados profesionales con los que se puede contar. Atrapado en esa camisa de fuerza del sectarismo partidista se le está desvaneciendo el liderazgo y debilitándose políticamente, y en lo personal se está echando ese muerto encima sin darse cuenta de lo que le puede acarrear y que quiera Dios que no termine enjuiciado por falta de probidad en los manejos de esos dineros que se están dilapidando en los álgidos temas de la ayuda humanitaria y de los procesos judiciales que son pozo sin fondo que expide un mal olor. Esos riesgos los está corriendo y se maximizan si ante críticas serias y sanas opta por la política del avestruz que para no ver la tormenta que se acerca mete la cabeza en un hueco bloqueando la comunicación con gente que se lo advierte.

¡Así que Señor presidente (E) Juan Guaidó, recuerde la historia del pollito, ¡mire que por allí puede usted tener revoloteando a varios gavilanes!

@CarlosRamirezL3