LA GUERRA JUDICIAL

El Globo News

Carlos Ramírez López-

La necesidad del uso de la fuerza para echar el poder a la pandilla criminal que ha secuestrado la institucionalidad en Venezuela ha sido un repetido predicamento que ha tropezado básicamente con la mojigatería de los países latinoamericanos que aún reconociendo nuestra trágica realidad se han negado a tal alternativa. Sin duda esa realidad frenó la intención original del gobierno norteamericano que venía repitiendo aquello de las opciones sobre la mesa y que llegó a su clímax cuando John Bolton, asesor de seguridad de Donald Trump haciéndose el tonto mostró una libreta donde había anotado de puño y letra “5.000 soldados en Colombia”.

EL GRUPO DE LIMA

Un comunicado conjunto de los gobiernos de Argentina, México, Panamá, Paraguay, Costa Rica, Brasil, Chile, Perú, Santa Lucía, Guatemala y Colombia, del Grupo de Lima emitieron un comunicado en septiembre de 2018 donde expresaron “preocupación y rechazo ante cualquier intervención militar en Venezuela”. Aquello fue un baño de agua fría a las esperanzas de un pueblo que gritaba su padecer con una masiva y dolorosa emigración que puso a miles a recorrer calientes llanuras y heladas montañas caminando hacia las fronteras vecinas cargados de niños, ancianos y maletas desafiando la muerte.

LA SALIDA JUDICIAL ANTE LA CORTE PENAL INTERNACIONAL, EL FRACASO

Muchos volteamos a mirar hacia la Corte Penal Internacional (CPI) donde se había consignado una gran cantidad de denuncias documentadas sobre los sistemáticos actos genocidas que se hizo regla con el régimen de Nicolás Maduro, y con razón se esperaba que la fiscalía de aquella entidad internacional creada para hacer justicia sin fronteras, pero aquella ilusión se deshizo en medio de la oscura política del régimen que le infiltró a una de las piezas de su nómina criminal, la señora Haifa el Aissami, a quien se le nombró como “Embajadora ante la CPI”, cargo que usó para captar a la fiscal Fatou Bon Bensouda que al igual que ella también había servido a un régimen dictatorial en África, el tirano Yaya Jameh de quien fue, entre otros altos cargos, precisamente su fiscal general.

La señora el Aissami fue tan exitosa con su gestión que logró entre otras cosas poner a Maikel Moreno a dar un discurso en un importante acto de la CPI en pleno en La Haya y hasta a mostrar fotos de él entregando regalos a la fiscal Bensouda. Hasta allí llegó aquella esperanza.

LA SALIDA JUDICIAL EN LAS CORTES DE LOS ESTADOS UNIDOS

Años atrás me tocó trabajar en un caso de un alto funcionario del sistema judicial venezolano que optó por desertar y entregarse a la justicia norteamericana como testigo protegido. Desde entonces yo sabía que algo se estaba moviendo en ese terreno, pero me extrañaba que no terminaba de producirse ningún acto que indicara que aquello se estaba moviendo, ¿qué pasa? me preguntaba y le preguntaba al testigo, pero no había respuesta, nada ocurría. Ahora se que sí estaba pasando algo, que se estaba llevando a cabo una lenta pero vigorosa actividad de investigación y de sustentación no de uno, sino de varios expedientes documentando la voracidad delictiva del régimen y sus componentes desde Nicolás Maduro para abajo. Los fiscales y las policías antinarcóticos de Estados Unidos estaban en un riesgoso trabajo de investigación que ahora se ha materializado en tres “Indictments” que es como se denomina la acusación penal en idioma inglés.

LOS TRES EXPEDIENTES PENALES

El Ministerio Público de EE. UU. presentó tres acusaciones, una en la Southern District of Florida contra Maykel Moreno por lavado de dinero.

Otra en District Court For The District of Columbia (Washington D.C) contra Vladimir Padrino López y otros que hasta ahora se mantienen en secreto (“Sealed”). Por tráfico de drogas.

Otra en la Southern District Court of New York contra Nicolás Maduro Moros. Diosdado Cabello Rondón. Hugo Armando Carvajal Barrios. Cliver Antonio Alcalá Cordones. Luciano Marín Arango alias Ivan Márquez y Seuxis Pausis Hernández Solarte alias Jesús Santrich, por narco-terrorismo.

Hasta ahora van estas tres acciones, pero no serán las únicas, hay otras en camino que pronto se harán públicas.

En estos tres expedientes se han dictado órdenes de captura internacional contra los acusados y hasta se están ofreciendo jugosas recompensas para quien las ejecute.

QUE VIENE AHORA

Hace tiempo que vengo trabajando en función de la salida judicial para el problema venezolano, tanto para el escenario en la CPI, como para el de tribunales de otros paises como por ejemplo los de Alemania que contempla en su legislación un Código de Crímenes de Derecho Internacional (CCDI). A tales efectos me puse en contacto con un grupo de venezolanos que allá residen y estuvimos tratando el tema viendo la posibilidad de emprender una vía como la que se hizo con el dictador Pinochet. Lamentablemente no logramos avanzar en tal proyecto, pero ahora sí que estamos ante una realidad plausible y de la que no me cabe la menor duda de que se materializará. Esta pandilla de criminales irá a prisión y serán juzgados en Estados Unidos de Norteamérica.

EL TEMA POLÍTICO ES UNA COSA, EL TEMA JUDICIAL ES OTRA COSA

En la búsqueda desesperada por rescatar a Venezuela de la opresión se han presentado muchos obstáculos. Ha sido y es un escenario lleno de grandes dificultades tanto en lo interno como a lo externo. En la política nacional reina una absurda diatriba entre los factores democráticos que no ha permitido la conformación de un bloque unitario para el diseño y ejecución de planes en esto han jugado varios factores, el protagonismo y la corrupción entre otros.  Todos quieren ser los primeros en llegar a Miraflores sin ponderar el daño que se hace al poner sus ambiciones personales sobre las necesidades de la consolidación de un único bloque opositor que canalice la fuerza de un pueblo unido. Otros han sucumbido ante melífluas ofertas del régimen convirtiéndose en viles títeres traidores a la patria. Pero ahora todos tenemos por delante la absoluta determinación tanto política como judicial de la primera potencia del mundo, Estados Unidos de Norteamérica, de acabar con esto, y sin duda ha llegado la hora. Atrás quedaron las bobas declaraciones del Grupo de Lima. La realidad de las actividades narco terroristas y corruptas de la pandilla apoderada del país ahora está al descubierto en sólidos expedientes judiciales llenos de pruebas que han puesto al desnudo los detalles de sus crímenes en los que la impunidad los llevó al desbocamiento de meterse en Estados Unidos a inundarlo de drogas en comunión con las bandas terroristas colombianas creyendo que las alianzas con las tiranías de Rusia y China los inmunizaríande la acción de la justicia y del poder político y militar de Estados Unidos.

EL MARCO PARA LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA

A instancias de nuestra Asamblea Nacional y del presidente interino Juan Guaidó, el gobierno de EEUU ha elaborado una propuesta para el regreso a la democracia el cual analizaremos en otra oportunidad. Los detalles pueden verse en el link adjunto.

Solo me resta asegurar que ninguna de las personas acusadas y requeridas por los tribunales norteamericanos podrán acceder a la participación de estos planes, son reos de la justicia y tendran que enfrentar los cargos. Ningun acuerdo político podrá interferir en estos trámites ni participar en forma alguna en ellos, eso solo sería posible si logran ser declarados inocentes al final del proceso. Así que ni Maduro, ni Cabello, ni Padrino López, ni Cliver Alcalá, ni Hugo Carvajal, ni Makel Moreno, ni ningún otro que al igual que ellos mas adelante sean acusados penalmente, podrán participar en ninguna de las actividades políticas que a tales efectos se programen…QEPD.!

@CarlosRamirezL3