La inflación ha hecho que muchos estadounidenses vuelvan a la casa de su infancia

  • No pueden comprar vivienda propia pese a tener altos salarios /

El Globo News (Miami Dade)

Debido a la elevada inflación y al aumento de lo que cuesta pagar una deuda crediticia por el alza de las tasas de interés, cada vez más trabajadores con ingresos altos aseguran que viven al día. (Foto y fuente informativa Telemundo)

Un 64% de los 4,000 participantes de una encuesta reciente de la firma bancaria LendingClub y la web PYMNTS afirmó que apenas y les llega para vivir con lo que ganan, un el 3% más que hace un año.

Y ello pese a que el 86% ganan más de 100,000 dólares al año, según dijeron en el sondeo.

“Los efectos de la inflación están carcomiendo la billetera de todos los estadounidenses, y a medida que los esfuerzos de la Reserva Federal (Fed) para frenar la inflación elevan el costo de la deuda, estamos viendo un número casi récord que viven de cheque en cheque”, indicó Anuj Nayar, experta en finanzas en Lending Club.

La precariedad económica no es nada nuevo en Estados Unidos. Desde 1976, el porcentaje de las personas que ha dicho en las encuestas Gallup que se encuentra económicamente peor que el año pasado ha sido superior al 20%, excepto por un solo año (1999). Pero este año llegó al 50%, el nivel más alto desde la Gran Recesión.

Comprar una propiedad es casi imposible

Con la inflación aún muy por encima del nivel preferido la Reserva Federal, cada vez son más los que se sienten económicamente perjudicados, incluso aquellos que antes vivían con más holgura.

Por ejemplo, Devin Parker, de 34 años, un veterano de la Marina que combatió en Irak y ahora trabaja como supervisor de logística en AgCo, una empresa agrícola en Maryland. Con sus beneficios por discapacidad incluidos, Parker gana alrededor de 102,000 dólares al año. Pero cuando sus gastos se incrementaron decidió cambiar de forma radical su estilo de vida: volvió a la habitación en la casa de su abuela donde creció de niño, trayendo a su hija de 8 años a cuestas.

“Ha habido mucha humildad”, dijo Parker.

Indicó que también dejó de salir a comer. “Casi siempre cocinamos en casa ahora”, añadió.

Y es que comprar una propiedad, que es la meta común para las familias estadounidenses, se ha hecho imposible de lograr para muchas personas.