LA JUSTICIA CUANDO AD/COPEI Y DURANTE LA REVOLUCIÓN

Dr. Carlos Ramírez López

El sistema de justicia en Venezuela está tan o más devastado que la industria petrolera lo cual ya es mucho decir. La democracia puede sobrevivir sin petróleo, pero imposible que lo pueda hacer sin justicia.

Lo más cerca que hemos estado al disfrute de una democracia plena ha sido a la caída de la dictadura perezjimenista, pero los partidos que entonces asumieron el poder no lo permitieron pues rápidamente privilegiaron sus propios intereses a los que sometieron la organización judicial para evadir los controles que a esta corresponde ejercer sobre los actos del poder ejecutivo. Así que lo que hoy sufre el país en manos de un régimen desbocado donde impera la corrupción y la violación a derechos humanos tuvo su origen en las ejecutorias de aquellas élites partidistas que envenenaron el aparato judicial repartiéndoselo en cuotas asignadas a aquellas nefastas tribus.

LA JUSTICIA PUNTOFIJISTA

Los partidos Acción Democrática y Copei permitieron la evasión de controles judiciales a los actos del poder ejecutivo y minimizaron la protección de los derechos ciudadanos frente a los abusos gubernamentales. Desde un organismo denominado “Consejo de la Judicatura” se repartieron los tribunales y allí nacieron las nefastas tribus cuyas perversiones se convirtieron en bandera principal entre las que enarboló Hugo Chávez para capitalizar el descontento nacional, y tanta importancia le dio a ese filón que el primer acto de su Asamblea Constituyente fue decretar la intervención del poder judicial.

UN SUEÑO DE LIBERTAD QUE SE CONVIRTIÓ EN PESADILLA

En verdad que al arribar Chávez al poder todo cambió en el mundo judicial, pero no para bien, no para hacer prevalecer el concepto fundamental de la democracia republicana del control judicial sobre los actos del gobierno, no para despolitizarlo, ni para acabar con la corrupción, sino para todo lo contrario, tanto que hoy eso es una pesadilla, un horror infernal. Lo que actualmente tenemos allí es un aparato para el terror, para la extorsión y el robo, para violar sin medida derechos humanos, económicos, laborales y de todo tipo, derechos que actualmente no existen ni en una mínima expresión, tanto que aquella terrible experiencia adeco-copeyana, al compararla con lo actualmente tenemos, era un paraíso de legalidad, de honestidad.

CÓMO COMENZÓ EL CAMBIO

Corría diciembre de 1999, Venezuela estaba en la efervescencia constituyente de Hugo Chávez. En mi condición de presidente de la Asociación de Abogados Litigantes fui invitado a participar en el Comité de Postulaciones Judiciales creado por la Asamblea Nacional Constituyente como un mecanismo auxiliar para la reorganización del Poder Judicial, allí sometimos a revisión a todos los aspirantes a cargos de jueces y de magistrados de cerca de dos mil tribunales que posteriormente y previo concurso público de oposición sustituirían a quienes los venían ocupando.

En éste nuevo Comité de 25 miembros de la sociedad civil y sin compromisos partidistas, en ardua actividad examinamos curriculums de aspirantes de todo el país, allí tuve la oportunidad de exponer planteamientos para sanear a la administración de justicia visto desde la óptica de quienes hacíamos vida diaria litigando en los tribunales por lo cual conocíamos a fondo el daño que se hacía con jueces politizados.

SE REEDITÓ LA POLITIZACIÓN DE LA JUSTICIA

Después que este Comité de Postulaciones Judiciales realizó tan exigente tarea y presentamos el listado de seleccionados se produjo el zarpazo del nuevo poder político que desde la “Comisión de Emergencia Judicial” que presidía Manuel Quijada tiró a la basura el trabajo que habíamos hecho y procedieron arbitrariamente a llenar los tribunales con los nefastos jueces provisorios, militantes del chavismo y allegados a su dirigencia. Así fue como el panorama blanquiverde del poder judicial pasó a ser de color rojo, adiós sueños de independencia judicial. En aquel maremágnum “revolucionario” se apoderaron de la Corte Suprema de Justicia, a la que cambiaron el nombre a Tribunal Supremo de Justicia y sus cargos los asignaron a dedo entre abogados de los líderes y sus allegados, algunos de ellos con capacidades intelectuales, otros sin eso y con máculas en sus actuaciones profesionales, y todos sin legitimidad. Aquello fue como el abordaje de un barco pirata de esos que se ven en las películas como “Barba Negra”, el pirata más temido del caribe. En una de sus primeras sentencias (12 de diciembre del 2000) declararon legítimo su propio asalto y el de sus patrocinadores, algo así como “Nosotros los asaltantes de este alto tribunal sentenciamos que este ha sido un asalto legítimo”.

Aquel asalto de Chávez al sistema judicial lo profundizó en enero de 2004 mediante una sentencia de Sala Constitucional que estableció que una mayoría simple de la AN podría introducir, sancionar y modificar leyes orgánicas y con lo cual modificó la Ley Orgánica del TSJ para aumentar a 32 el número de magistrados con lo que metió a otros 12 suyos asegurando así radicalmente el control del máximo tribunal.

Ver: “El TSJ, un instrumento del poder ejecutivo

https://www.refworld.org.es/pdfid/59c15e0e4.pdf

LA JUSTICIA ENVENENADA

Uno de los más graves daños que se le han hecho a Venezuela está radicado precisamente allí, en su sistema de justicia, lo envenenaron para tiranizar al país, para asaltar las arcas públicas, para aplastar toda disidencia, para establecer un poder dictatorial, de allí parten todos los demás males que actualmente padece la república.

CAROL PADILLA TÍPICA JUEZ DE LA REVOLUCIÓN

Llama la atención el nombre de esta señora que siendo una juez de la más baja categoría en el escalafón judicial haya sido tomada en cuenta por el gobierno de Estados Unidos para dictarle una medida sancionatoria junto a un funcionario de alto rango en la jerarquía administrativa del régimen como lo es Jorge Arreaza.

En efecto, en abril de 2019 el Departamento del Tesoro (U.S Department of the Treasury) emitió una medida contra estos dos personajes y allí se lee: “Carol Bealexis Padilla de Arretureta es la jueza a cargo del Juzgado Primero Especial de Primera Instancia en Funciones de Control. En diciembre de 2017 fue nombrada jueza suplente de la Corte de Apelaciones del circuito judicial penal del área metropolitana de Caracas”.

https://uy.usembassy.gov/es/el-departamento-del-tesoro-sanciona-al-ministro-de-relaciones-exteriores-de-venezuela/
https://home.treasury.gov/news/press-releases/sm670#:~:text=“The%20United%20States%20will%20not,Mnuchin

La citada medida sancionatoria se refiere a actos de corrupción, es decir, el gobierno norteamericano llegó a obtener información suficiente como para aplicar la citada sanción a esta juez así calificada como corrupta al mismo nivel del canciller Arreaza.

La señora Padilla es una juez penal que tiene atribuciones para dictar órdenes de encarcelamiento lo cual hace asiduamente sin permitir a sus víctimas encarar un debido proceso legal, sus víctimas no pueden defenderse, son encarceladas y torturadas, actividad criminal por la que ella obtiene beneficios económicos de tal naturaleza que ha entrado en la categoría de sancionados por el gobierno norteamericano, es decir, se enriquece por prestarse a ejecutar crímenes contra los derechos humanos del régimen.

Quien desee enterarse sobre detalles de esta señora puede ir al siguiente enlace:

https://armando.info/Reportajes/Details/2593

ALGUNAS DE LAS VÍCTIMAS DE ESTA JUEZ CAROL PADILLA

Coronel Oswaldo García Palomo; General Ángel Vivas; el ex fiscal Luís Sánchez Rangel; Juan Requesens; Julio Borges; Fernando Albán (+); Edgar Zambrano; General Héctor Hernández Da Costa; coronel Pedro Zambrano; coronel Rodríguez Dos Ramos; juan Guaidó; Roberto Marrero;; Derbys Rodríguez; Oriana Rojas; Ana María Pernía; Andreina Alemán; Maryfrancys Marcano; Eudis Girot; Guillermo Zárraga: Coronel Acevedo Montañés: Teniente Salazar Cabañas: Labichela Barrios; Eudit Girot; Sargento Juan Carlos Monaterios; Ángela Espósito,,,y sigue…y sigue, la lista sigue.

CRIMENES HORRENDOS E IMPUNES DE ANTES Y DE AHORA

Alberto Lovera

En el año 1965, durante el gobierno de Raúl Leoni (AD), fue secuestrado y asesinado aplicándosele horrendas torturas el dirigente comunista Alberto Lovera. Las denuncias que se generaron con este crimen produjeron un escándalo nacional e internacional que obligó a la apertura de una investigación judicial que finalmente fue manipulada entre jueces y fiscales de la época hasta llevarlo a la impunidad.

Historial: https://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Lovera.

Capitán Acosta Arévalo

El 21 de junio de 2019 durante el gobierno de Nicolás Maduro (PSUV) la DGCIM secuestró a Rafael Acosta Arévalo, Capitán de Corbeta de la Armada quien murió a consecuencia de las horribles torturas que se le propinaron en prisión. También por el escándalo que sucedió a su detención él fue llevado en silla de ruedas a una audiencia de presentación ante el Juez Militar Tercero de Control, capitán Mickel Amezquita, en Fuerte Tiuna, el mismo que había ordenado su captura  y quien al verlo que no podía ni hablar, ni moverse por los dolores y heridas en su cuerpo ordenó que lo trasladaran al Hospital Militar, el capitán tenía reventadas las costillas, excoriaciones en los brazos, uñas sangrantes, pies hiper hinchadas, no podía moverse ni tampoco hablar, estaba muriendo aún cuando hay versiones que indican que en ese momento fue cuando falleció.

Detalles del expediente:

https://www.amnesty.org/download/Documents/AMR5329092020SPANISH.PDF

Concejal Fernando Albán

El 5 de octubre de 2018 durante el gobierno de Nicolás Maduro (PSUV) fue detenido bajo acusación de haber participado en un supuesto atentado contra Nicolás Maduro (caso de los drones). Le aplicaron torturas hasta causarle la muerte que trataron de disimular bajo la figura de suicidio lanzando el cadáver desde el décimo piso de la sede del SEBIN, hecho denunciado incluso en el informe de la Misión de Investigación de la ONU.

NO PODEMOS SEGUIR EN ESTE CÍRCULO VICIOSO

Venezuela está en una encrucijada respecto a su vida futura, esta transgresión histórica a los valores humanos no puede continuar, la sociedad deberá avanzar y deslastrarse de esos resabios autoritarios que nos mantienen en el círculo primitivo que coloca al sistema de justicia por debajo de intereses particulares de los partidos políticos. Es necesario que AD y Copei, fundamentalmente, hagan un mea culpa reconociendo lo mal que hicieron respecto a tema de la justicia, reconocimiento que además debiera estar inscrito dentro de un programa amplio de todas las organizaciones políticas que activan en el país para la construcción de un sistema judicial confiable.

Necesitamos un juramento de no repetición.

…Y SOBRE ESTOS JUECES DEMONÍACOS

Tendremos que juzgarlos dentro de un programa tipo Núremberg, más adelante iremos sobre este tema.

@CarlosRamirezL3

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