LA REBELIÓN DE DONALD TRUMP, LA BANDERA ROTA, LA RECONCILIACIÓN

Dr. Carlos Ramírez López –

Rememorando mi carta a Patricia Janiot.

El proceso electoral que finalmente dio como ganador a Joe Biden ha sido uno de los más reñidos en la historia de Estados Unidos. Esta afirmación se basa en la gran cantidad de demandas que los partidarios de Donald Trump interpusieron ante los tribunales de varios estados, cerca de 50, más otras 3 ante la US Supreme Court que en resumen perseguían la nulidad de los resultados, pero ninguna de dichas acciones tuvo éxito, la falta de pruebas del fraude que se denunciaba fue el denominador común y fundamental en tales derrotas para el equipo de abogados del entonces presidente quien hasta allí se mantuvo dentro del límite constitucional que obliga a someterse al dictamen de la última instancia del Poder Judicial de este país tal y como lo defendí ante la imputación que le hizo Patricia Janiot en su blog acusando de “guerra sucia” aquella batalla que Rudi Giuliani y su equipo libraba ante los tribunales bajo alegato de fraude electoral.

VER: https://carlosramirezl3.medium.com/carta-a-patricia-janiot-f424760052a7

Entonces dije y mantengo que en un país de leyes no se puede catalogar así el ejercicio de cuanto recurso procesal esté disponible en defensa de los derechos que se reclamen, pero cerrada definitivamente la vía judicial debió atenerse a la última palabra que allí se produjo pues lo demás es desconocer el sistema político fundado sobre las bases de la Declaración de Independencia y de una Constitución que son faro de luz institucional y democrático para Estados Unidos y para el mundo, y eso es inaceptable.

EL PRECEDENTE MAS CERCANO EN EL TIEMPO

En el proceso electoral del año 2000 que tuvo como protagonistas al Republicano George W. Bush y al Demócrata Al Gore hubo también fuerte controversia por el cuestionamiento a los resultados que en aquel caso se centraron en el estado de la Florida, escenario que definiría quien sería el ganador. Después de un recuento y por apenas 537 votos aparecía Bush como ganador, pero ese resultado fue cuestionado por Gore quien interpuso una demanda ante la Corte Suprema de Florida y cuya sentencia le fue favorable al ordenar un nuevo recuento de los votos. Bush no estuvo de acuerdo y de inmediato interpuso una acción ante la US Supreme Court la cual a su vez sentenció como nulo el de la Florida por inmotivado, es decir inexplícito, al no haber establecido las reglas para realizar el nuevo recuento. El dispositivo de aquel fallo que se dictó el 12 de diciembre del 2.000 en resumen ordenó hacer un nuevo recuento, pero estableciendo el método y las reglas para ello.

Ver: https://www.globalpoliticsandlaw.com/bush-gore-2000/

 Al Gore, convencido de la imposibilidad material de cumplir a tiempo las exigencias de la sentencia de la US Supreme Court de un nuevo recuento sujeto a sus precisas indicaciones hizo una alocución advirtiendo que discrepaba del fallo pero que lo acataría y seguidamente reconoció como ganador a su rival George W. Bush a favor de quien convocó a la unidad de los estadounidenses: “Lo que queda de rencor partidista debe ser puesto al margen en estos momentos” -dijo- y seguidamente le llamó por teléfono para felicitarle. Así se cerró aquel capítulo que hasta entonces llegó a ser el de mayor pugnacidad de todos los procesos electorales norteamericanos, tanta que la sentencia de la Corte no fue unánime, varios de sus magistrados estuvieron en desacuerdo con argumentos de peso, pero aún así se acató.

EL CONFLICTO TRUMP-BIDEN

Es natural que surjan disputas en estos procesos, y en efecto lo anormal sería lo contrario, pero lo que ha ocurrido en este caso se ha salido de cauce afectando las bases fundamentales del estado de derecho en este país.

Cuando surgieron las divergencias sobre el voto por correo, el uso de las máquinas utilizadas para el escrutinio y el recuento arbitrario, las miradas se centraron en el respetado sistema judicial norteamericano llamado a dar la última palabra en la disputa. Donald Trump formó un equipo de abogados que persistentemente emitía numerosas denuncias públicas sobre fraude por las que desató una verdadera batalla judicial.  Cerca de 50 demandas fueron interpuestas en tribunales locales y en la medida en que eran desestimadas ejercían recursos de apelación que también fracasaban todo lo cual iba abriendo el camino para llevar la disputa hasta la US Supreme Court donde llegaron a interponer 3 recursos y todos fueron denegados. El Poder Judicial que es el árbitro constitucionalmente instituido para dar la última palabra no le dio la razón. Hasta allí debió haber llegado la disputa.

Donald Trump

LA AMENAZA DE SECESIÓN

El 12 de diciembre 2020 la US Supreme Court rechazó la demanda que presentó el republicano Ken Paxton, Fiscal General del estado de Texas pidiendo que no se validaran los resultados de Georgia, Michigan, Pensilvania y Wisconsin. La acción estuvo apoyada además por el mismo Trump quien la había calificado como “la mas grande” para revertir los resultados. En reacción a la sentencia de la Corte, Allen West, presidente del partido republicano en Texas llegó al extremo de plantear la separación de 17 estados en una especie de secesión, dijo: “Esta decisión tendrá ramificaciones de gran alcance para el futuro de nuestra república constitucional. Quizás los estados respetuosos de la ley deberían unirse y formar una Unión de estados que respeten la constitución“.

(https://www.texasgop.org/chairman-allen-wests-response-to-scotus-decision/)

DONALD TRUMP SE ALZA CONTRA LA US SUPREME COURT

Se agotaron y con resultados negativos los recursos legales ejercidos, hasta allí debió llegar la lucha pues ese era el límite de legalidad permitido, a partir de allí  debió haber aceptado la derrota tal como lo hizo Al Gore en el ejemplo antes citado, pero en vez de eso se dispuso a jugar a la insurrección no sin antes haber puesto en entredicho la honorabilidad de los jueces de la US Supreme Court a quienes señaló como faltos de sabiduría y coraje, incluyendo a tres de dichos magistrados que él mismo postuló y el partido defendió ardorosamente en el Congreso. En un tuit que publicó antes de la sentencia final de la Corte, textualmente dijo: “Si la Corte Suprema muestra gran sabiduría y coraje, el pueblo estadounidense ganará quizás el caso más importante de la historia, ¡y nuestro proceso electoral será respetado nuevamente!”. Como se sabe, la Corte no le dio la razón y entonces al día siguiente arremetió en su contra. En un tuit donde la acusó de falta de sabiduría y de valor (“La Corte Suprema realmente nos decepcionó. ¡Sin sabiduría, sin valor!)

EL ASALTO AL CONGRESO

Fracasadas las impugnaciones Trump seguía emitiendo flamígeras acusaciones de fraude y en esa actitud convocó a una concentración nacional frente al congreso para el 6 de enero cuando debía realizarse el conteo final de los votos de los Colegios Electorales que ya se sabía daban como ganador a Biden, entonces publicó un tuit donde dijo “Gran protesta en DC el 6 de enero. ¡Estén presentes, será salvaje!”, y realmente eso fue, un acto de salvajismo que devino en el monstruoso asalto con saldo de muertos, heridos y destrozos.

EL VICEPRESIDENTE MIKE PENCE

Luego Trump se negó asistir al acto protocolar de entrega del cargo a Biden y pidió al Vicepresidente Mike Pence que no le certificara la victoria, y para todo ello siguió utilizando la plataforma del twitter como por ejemplo lo que allí publicó el 6 de enero 2021 “Los estados quieren que se corrijan los votos, que saben que están basados en irregularidades y fraude, además de un proceso corrupto que no recibió apoyo legislativo. Todo lo que Mike Pence tiene que hacer es enviar (los votos del Colegio Electoral) de vuelta a los estados y GANAREMOS. Hazlo, Mike, es el momento de la valentía extrema!

En este caso se estaba refiriendo Trump a la función constitucionalmente asignada al Vicepresidente para validar los resultados ya corroborados por el Colegio Electoral y contra los cuales fracasaron todas las demandas que se le intentaron. Pence contestó mediante un pronunciamiento público: “La Constitución me impide reclamar una autoridad unilateral para determinar qué votos electorales deben contarse y cuales no

EL PRESIDENTE DEL SENADO

El Senador Mitch McConnell, líder Republicano en el Congreso se definió en un discurso donde rechazó la postura de Trump y entre otras duras críticas dijo que “Si esta elección fuera revertida por simples alegaciones del lado perdedor, nuestra democracia entraría en una espiral de muerte”.

EL FISCAL GENERAL

Por otra parte, William Barr hasta hace poco Fiscal General nombrado por Trump emitió una declaración pública en la que calificó como “traición a su cargo y a sus seguidores” la conducta del Presidente y agregó que “movilizar a las masas para presionar al Congreso no tiene excusa”.

EL PARTIDO REPUBLICANO

La actitud de Trump ha generado un serio conflicto interno en esa organización al punto de que analistas estiman posible que se divida y le haga muy difícil, por no decir imposible volver a ganar alguna elección lo cual agravaría los daños infligidos al sistema que por siglos y mediante la alternabilidad democrática ha permitido el desarrollo y vigorización del sistema democrático norteamericano.

Como ciudadano norteamericano que di mi voto a Donald Trump y defendí su derecho a batallar legalmente sus posiciones deseo que de aquí en adelante se mantenga en la línea de someterse a la institucionalidad democrática tal y como en muestras de arrepentimiento lo expresó en su alocución del pasado 8 de enero en la que condenó los terribles hechos del asalto al Congreso y llamó a cerrar heridas y a la reconciliación. Cabe recordar que la historia norteamericana registra el hecho de que en tres casos de presidentes entrantes a quienes los salientes debían entregar el cargo y al igual que Trump se negaron a hacerlo, les fue muy bien y hasta fueron reelectos para un segundo mandato, ellos fueron Thomas Jefferson en 1801, Andrew Jackson 1829 y Ulysses S. Grant en 1868.

RECUENTO DE TODO EN ESTE VIDEO: https://youtu.be/eqRKjCuII1A

@carlosramirezl3