LO QUE ESTÁ EN JUEGO EN LA CORTE DE LONDRES

Por Carlos Ramírez López-  

Hay mucha tensión en espera de lo que vaya a decidir la Corte de Londres en el caso del oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra, así como en el dinero que se nos retiene en la sucursal del banco alemán Deutsche Bank en aquella ciudad, que sumados ambos casos son cerca de dos mil millones de dólares en litigio y que son reclamados tanto por el régimen de Maduro como por el gobierno interino representado por Guaidó. El tribunal está considerando a cuál de las dos representaciones reconoce el derecho de disponer de esos fondos, pero más allá de eso la sentencia dará reconocimiento real y efectivo a una de las dos representaciones diplomáticas que allá operan en nombre de Venezuela, la del tirano Nicolás Maduro o la legítima de Juan Guaidó con las importantísimas implicaciones que ello conlleva.

LAS PARTE EN ESE JUICIO

La representación de Maduro se ha hecho parte en el juicio a título de directivos del Banco Central de Venezuela, y para ello invocan la designación que sobre ellos recayó en base al denominado Decreto ley 2179 del año 2015, por el cual sin pasar por el necesario control legislativo se auto asignó el poder para nombrar a toda la directiva del BCV destruyendo el principio básico para la autonomía que a dicha institución le asignó el artículo 318 de la CRBV que establece taxativamente la independencia de dicho banco para la formulación y el ejercicio de las políticas de su competencia.

También en el juicio está interviniendo la directiva nombrada por Juan Guaidó mediante Decreto emitido en julio de 2019, aprobado por la Asamblea Nacional con base al Estatuto que rige la transición a la democracia.

¿A QUIEN SE ENTREGARÁN ESOS BIENES?

La Corte se está tomando su tiempo para sentenciar a cuál de las dos representaciones reconoce el derecho de disponer de los bienes en litigio y para ello ha dicho que tiene a ambas bajo examen la legitimidad.

En anterior artículo dije que resulta previsible una decisión favorable a la directiva nombrada por Guaidó/A.N en virtud del reconocimiento que el gobierno del Reino Unido dio al gobierno interino de Guaidó, esto por las mismas razones por las que los tribunales norteamericanos lo han hecho bajo el razonamiento de que “es al Poder Ejecutivo al que corresponde reconocer a los gobiernos con los que tenemos relaciones”, y a partir de allí los abogados de Maduro quedaron fuera de todos los procesos judiciales que se ventilan en Estados Unidos.

Pero en este otro caso mi conclusión no es tan enfática, he entrado en dudas por las razones que seguidamente expongo.

1) El gobierno de Estados Unidos desconoció enfáticamente la legitimidad del régimen de Maduro y ha reconocido inequívocamente al gobierno de Juan Guaidó y a la Asamblea Nacional que así lo designó. Ese reconocimiento se materializa constantemente en actos como por ejemplo la protección a activos venezolanos con riesgo de embargos, entre otros.

2) En EE. UU. tenemos un embajador, Carlos Vecchio, acreditado, reconocido y con sede propia en Washington, mientras la Casa Blanca retiró a su embajador en Caracas.

3) En Londres el Poder ejecutivo ha dado reconocimiento a Vanessa Neumann, pero como “representante oficial del presidente Juan Guaidó” y aunque le dispensa un trato diplomático acorde con tal investidura, hay la ambigüedad de mantener en estatus de embajadora a la nombrada por Maduro, de tal manera que allá hay dos embajadores de Venezuela, Vanessa Neumann (por Guaidó) y Rocío Maneiro (Maduro) quien mantiene inmunidad diplomática de la que carece Neumann. La primera es una embajadora sin embajada pues la sede ubicada en South Kensington la posee la madurista, así como también posee el edificio Sala Bolívar y la residencia oficial venezolana en Holland Park, Londres.

4) Otro detalle es que el Reino Unido mantiene su embajador en Caracas, Andrew Soper, en pleno ejercicio de funciones.

LA SENTENCIA QUE SE ESPERA MARCARÁ ÉPOCA

En resumen, lo que motivó a los jueces norteamericanos a reconocer la legitimidad representativa del procurador designado por Guaidó y a los abogados contratados por éste para representar los intereses venezolanos en procesos judiciales fue esa clara posición de su poder ejecutivo, que también está apoyada por el Congreso. Pero los jueces británicos no están en la misma situación, allá no hay una posición tajante del Parlamento ni de su Primer Ministro reconociendo a Guaidó y desconociendo a Maduro, por eso cabe la duda de lo que al respecto decidirá la Corte en Londres en cuanto a cuál de las dos representaciones adjudicará el derecho sobre los bienes venezolanos en litigio.

Y es que difícilmente, por no decir que imposible, sería que después del fallo de esa Corte reconociendo a Guaidó, o en el peor de los casos a Maduro, el gobierno de Su Majestad pueda ponerse en contradicción a reconocer al otro. Así que allí nos estamos “jugando a Rosalinda”

MAS QUE EL ORO, LO QUE ESPERAMOS DE LA SENTENCIA

De manera que mientras que la definición política que tomó el poder ejecutivo norteamericano reconociendo al gobierno de Juan Guaidó fue lo que a su vez marcó su reconocimiento judicial, allá en el Reino Unido las cosas van al revés, de la sentencia que tome el tribunal de Londres podría surgir su definición política frente al tema venezolano dando el estatus que corresponde a nuestra representación diplomática entre otras consecuencias del tan esperado fallo, pues sería un golpe muy duro para nosotros los venezolanos una decisión en sentido contrario.

@CarlosRamírezL3

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