¡Locura en marcha! “Tococo” contra Guaidó

El Globo News

Por Pedro Mena /
Analista venezolano

La locura desatada en su mayor nivel de incomprensión humana, la anarquía, él seudoliberalismo personal tomando cuerpo en forma acelerada para lograr nuestra propia autodestrucción política. Gracias a la efectividad de los “PicWar” del G2 cubano, los propios del régimen, así como también la inquisición desaforada de los “talibanes del tablero” y los voceros de un sector opositor radical que no entiende la necesidad de una unidad de acción real y verdadera para salvar al país, sino jugar a sus propios intereses personales y grupales, bajo la consigna “Todos contra Guaidó”.

Esta operación estratégica “Tococo” de la dictadura castro comunista concertada con la asesoría de Rusia, China, Irán y Nicaragua está dando sus resultados favorables a su política desestabilizadora en Venezuela.

Muchos compatriotas ya no piensan, ni razonan, solo actúan como “zombies”, como si estuviesen poseídos por un espíritu maligno y diabólico, que los impulsan en forma automática a sumarse a toda campaña de ataques contra el liderazgo opositor y en especial contra el presidente Guaidó, quien sufre más agresiones personales que el propio dictador Maduro. Increíble pero cierto.

Ya está actuando la sobre dosis de la “droga” colectiva del odio y la autodestrucción, haciendo efectos dañinos en nuestras propias relaciones políticas y personales. Perdimos la brújula de la sensatez y la tolerancia política, desatando las bajas pasiones, la enervación de las mediocridades humanas y los torvos intereses para tratar destruir en pocos segundo todo un trabajo opositor de meses, destinados a lograr el cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres y democráticas.

Ni tampoco algunos de los llamados “Influences” con sus análisis divisionistas, parcializados y de posturas interesadas dentro de un esquema político previamente oculto en una agenda siniestra, detrás de los monitores de sus computadoras sin arriesgar nada, solo cumpliendo su “trabajo manipulador”, pagado muchas veces por diversas fuentes de la dictadura, y sus testaferros seguros del financiamiento corruptor. No tengo conocimiento hasta le fecha de algunos de ellos presos, torturados o asesinados por la acción represiva del régimen.

La crisis desatada con la presunta participación en “gavilla” de un grupo de diputados integrantes de la importante Comisión Permanente de Contraloría, en usos indebido e irregular de sus funciones parlamentarias contra la corrupción oficial, a cuenta de exonerar de responsabilidades a sus autores bajo la presunta cancelación de esos “favores” en jugosas donaciones económicas, ha desatado una tempestad convertida en peligroso  huracán que pone en peligro el futuro no solamente de Guaidó como presidente interino, sino también de perderse la patria herida en manos del castro comunismo cubano y sus aliados internacionales, cuestión que parece no importarle mucho a los diversos grupos que trabajan fuertemente contra la actual AN.

Todos los presuntos diputados involucrados sin excepción deben ser investigados y castigados si se confirman sus delitos de “sobornos”, porque no hay daño al patrimonio del estado.

Esta acción ha sacudido la opinión pública nacional e internacional negativamente reflejando un acto de vergüenza nacional, que requiere sanciones ejemplares como lo ha anunciado el presidente Guaidó, a designar una comisión especial investigadora integrada por los dos vicepresidentes de la AN, y otros parlamentarios, a lo cual de inmediato los críticos y francotiradores de turno ya descalifican de antemano, sin haber comenzado sus funciones. ¡GANA de joder!

Esta acción me recuerda a los zamuros que rondan desde las alturas a sus víctimas, y al verlas ya fallecidas se lanzan a devorárselas a la velocidad del rayo, satisfaciendo así sus instintos naturales, se retiran al final en manadas cubiertos de sangre y pedazos del cuerpo mutilado como consecuencia de su orgia sangrienta y salvaje.

Quienes piden la renuncia del presidente Guaidó son unos insensatos politiqueros, aunados a antiguos y nuevos políticos fracasados que viven del sueño de Miraflores como una obsesión permanente de ser presidente y una triste repetición de los “notables” que conspiraron e hicieron realidad la destrucción del liderazgo de Carlos Andrés Pérez, a quien nunca perdonaron su creciente popularidad y respaldo institucional y que al final destituyeron y exilaron, muriendo este en Miami, Florida USA.

Los objetivos centrales de este “tococo” contra Guaidó están vinculados a los intereses políticos de la dictadura, aliados y concediendo a los “intereses especiales” de un sector opositor, sin fuerza ni coherencia política. Ellos son:

Impedir la elección de Guaidó como presidente interino, sustituyéndolo por Timoteo Zambrano de la “mesita” y otros figurines. Para ello cuentan con una cuenta millonaria para sobornar y comprar una lista de 25 asambleístas, proclives a ser “incorporados” a la futura “Fracción Judas de la traición”. Ofrecen un millón de dólares a cada uno para dar el golpe contra la oposición democrática.

Desacreditar moral y éticamente a la Asamblea Nacional legitima como un antro de corrupción superior al desastre del régimen madurista, como una forma de afectar el sólido apoyo internacional.

Destruir definitivamente a los partidos democráticos que sostienen sus apoyos leales y fieles a la unidad nacional y al presidente Guaidó.

Su poder es la compra de conciencias, no importa su monto, porque los mismos que robaron y extorsionaron en la cuarta, quinta y ahora en la posibilidad de la sexta república, quieren seguir haciendo lo mismo en un nuevo periodo histórico. Venezuela tiene todavía muchas riquezas naturales que explotar y comercializar. Sobradas razones para hacerlo.

A esto “opositores” financiados por poderoso grupos económicos les importa poco el futuro del país en esta profunda crisis, humanitaria, económica, social y moral no tienen ningún vínculo con los postulados patrióticos de salvar a nuestro país de las garras del comunismo castro chavista. Para ellos solo es una pose “clicherica” más.

Es la hora de actuar con patriotismo, y criterio unitario, debemos lograr recapacitar y actuar como verdaderos dirigentes sociales y políticos al servicio de una causa común la libertad y democracia de Venezuela

¡El tiempo real se nos agota!, o trabajamos para revertir la fractura divisionista opositora, creando una AMPLIA UNIDAD NACIONAL verdadera contra la dictadura de Maduro, ¡¡¡o entregamos nuestro país al castro comunismo definitivamente. No hay opción!!!

Ratifico mi apoyo y confianza en el presidente constitucional Juan Guaidó.

¡¡Hay tiempo de salvar a Venezuela!! ¡Manos a las obras!

A %d blogueros les gusta esto: