Los peligros del estrés

Dr. Renny Yagosesky

MIAMI.– Seguramente habrás escuchado, visto o leído acerca del estrés como un enemigo silencioso, capaz de producir cambios relevantes en su mayoría negativos cuando no tomamos las previsiones necesarias y lo dejas avanzar y crecer y tomar el control de nuestras vidas. Ahora se habla de personas, parejas, trabajos e incluso de entornos y sociedades estresantes.

En términos simples, el estrés es la reacción que ofrece o despliega el organismo ante desafíos o demandas adaptativas por parte del entorno físico y psicológico. Pues podemos estar en situación de enfrentar a un perro furiosos, de superar la pérdida de un ser querido, de afrontar una carencia económica o de vencer pensamientos intrusivos que nos alteran emocionalmente. En el estrés hay tensión física y/o emocional y requerimiento de acciones equilibrantes o restauradoras.

Aunque en el principio de las investigaciones sobre este tema en la vida humana, se hablaba de agentes estresores, para identificar aquellos factores que inducían estrés, ahora se considera más que los eventos son en sí mismos, lo que detona el estrés es la combinación entre dos variables: lo que ocurre y cómo lo asumimos o valoramos, los significados que asignamos dan los estímulos o situaciones. Cuando pensamos que somos capaces de afrontar los eventos exigentes o incómodos, el nivel de estrés que experimentamos es bajo. Asimismo, cuando pensamos que las circunstancias nos rebasan y no podremos resolverlas exitosamente, el estrés es alto. Evaluamos cada evento, a veces a grandes velocidades y sin darnos cuenta, y concluimos si el resultado será favorable o desfavorable. Y esa conclusión, es lo que determina la respuesta emocional y corporal que expresamos: si será confianza o miedo, tensión o relajación.

¿Pero por qué se considera al estrés, un asesino silencioso? La respuesta es, porque el organismo está diseñado para soportar ráfagas de estrés, momentos de corta duración. Sin embargo, cuando el estrés se hace intenso y duradero, las reacciones del sistema corporal comienzan a crear daño. Incluso ciertas actividades deportivas que se consideran positivas, analizadas sobre la evidencia muestran otro rostro. Por ejemplo, según Robert Sapolsky, experto mundial en este tema, estadísticamente, las corredoras atletas que trotan intensamente, dejan de tener la regla y las niñas atletas alcanzar la pubertad más tarde de lo habitual. Y los atletas que corren más de 65 km a la semana, muestran descalcificación y reducción de la nasa ósea.

El estrés también daña el páncreas, el corazón, los riñones, el sistema digestivo y el reproductivo y estimula la eyaculación precoz. Además de esto, reduce los niveles de testosterona y en general la respuesta sexual masculina. En el caso de las mujeres, cuando estas se encuentran bajo la presión del estrés, se afectan sus niveles de progesterona, lo cual interrumpe la maduración de las paredes uterinas.  Por eso fuera poco, también se libera prolactina que interfiere con la progesterona y termina por afectar la ovulación.

De acuerdo con diversas investigaciones exploratorias, los factores que más nos predisponen a padecer de estrés, son: la pérdida de seres queridos, la enfermedad severa, ser despedidos de un trabajo o tener un trabajo desagradable, sentirse socialmente aislado, carecer de recursos económicos, tener que presentar exámenes académicos, como empleado tener que entregar resultados en un plazo muy corto. En la familia tener un familiar enfermo y separarse de los seres queridos. Ruidos fuertes y constantes, perdida del prestigio social, accidentes y enfermedades.

Estos agentes, ponen en marcha la respuesta adaptativa de luchar o huir, pero ya que en los contextos cotidianos estas respuestas serían contraproducentes, los químicos tóxicos del estrés quedan circulando en nuestro torrente sanguíneo y deterioran nuestra salud.

Hay varios antídotos conocidos para vencer el estrés. Destacare aquí: La autoconfianza, la respuesta de relajación, la planeación y las relaciones positivas.

Mientras mayor es la confianza en las propias capacidades, aumenta el sentido de eficacia y somos menos propensos a sentirnos pesimistas o tensos. Y la confianza aumenta cuando tenemos dominio de un tema, área u oficio, cuando somos hábiles o capaces por obra del estudio y/o la experiencia.

La respuesta de relajación ha probado ser un valioso mitigador del estrés, pues reduce la frecuencia cardíaca, regula la presión arterial, mejora la digestión, refuerza el sistema inmune, reduce la inflamación, equilibra los niveles de azúcar en sangre y reduce los niveles de las hormonas del estrés.

La planeación, que es la definición minuciosa de lo que podemos hacer de cara al futuro para lograr nuestras metas, reduce las sensaciones de inquietud e incertidumbre, y activa la corteza prefrontal izquierda del cerebro, una región neuronal asociada con las emociones positivas y el flujo de dopamina.

Tener y conservar relaciones positivas, ha probado ser un poderoso reductor del estrés. La compañía de gente afectiva y la percepción subjetiva de ser parte de una “familia”, reduce considerablemente los niveles de estrés.

Tomemos esas reflexiones como un punto de partida para tomarnos en serio la necesidad de controlar el estrés, reducir la alteración emocional y elevar el sentido de eficacia y de auto dominio. Eso aportara calidad a nuestra vida diaria. Gracias por leerme.

Para obtener información sobre consultas de orientación psicológica y sesiones de coaching: contacto@doctorrenny.com

El Dr. Renny Yagosesky
es Ph.D en Psicología,
Conferencista y  escritor


Redes: @doctorrenny

Un comentario en «Los peligros del estrés»

  • el 11 diciembre, 2020 9:19 am a las 9:19 AM
    Enlace permanente

    Gracias… siempre tan asertivo en sus análisis. 👏👏🥰🌻🙏

Los comentarios están cerrados.