MADURO, LEY DE AMNISTÍA, EL DIPUTADO JOSÉ GUERRA

Por

Carlos Ramírez López-

Tengan la seguridad de que esa ley por aquí no pasará, leyes para amparar terroristas y criminales, no pasarán por aquí…” (Nicolás Maduro ante la Ley de Amnistía aprobada en la Asamblea Nacional el 29 de marzo de 2016)

AMINISTÍA E NDULTO

Toda una tormenta se ha desatado por unas declaraciones del diputado José Guerra planteando la posibilidad de restituir la democracia en Venezuela a cambio de concesiones a los principales actores de su demolición. No han faltado quienes además de cuestionar al diputado Guerra han extendido ácidas críticas contra casi toda la dirigencia de la oposición en acusaciones de complicidad con el régimen dictatorial, es decir, todos son José Guerra.

EL DIPUTADO GUERRA

Él, un insigne economista, presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, ha emitido una opinión sin duda grotesca cual es la de perdonar a Maduro, Cabello y otros por sus crímenes masivos contra el pueblo y contra las instituciones democráticas. Esto a cambio del restablecimiento del sistema democrático en Venezuela.

Pero, al fin de cuentas solo se trata de una opinión personal la cual por cierto lo deja muy mal no solo en su manera de enfocar el tema político, sino en su condición de legislador, pareciera que no está enterado del contenido del artículo 29 constitucional que entre otros enunciados prohíbe indultos y amnistías a los responsables de violaciones a los derechos humanos, delitos por los que en la fiscalía de la Corte Penal Internacional se acumulan decenas de denuncias contra Maduro y su pandilla criminal.

Dicho lo anterior igualmente expreso mi parecer de que ni el diputado Guerra sea pieza oculta del régimen, ni que su opinión sea compartida por todos los demás parlamentarios.

JUSTICIA QUIERO MAS QUE PAN

Nadie duda del gravísimo problema político que tenemos en Venezuela por la mezcla de un proyecto autoritario y corrupto con su adscripción al terrorismo y al narcotráfico.  Es un caso muy complejo que no se puede pensar en solucionar con un simple acto de perdón a los cabecillas de tal desastre, perdón que además pretendería dejarles intactos los derechos políticos que corresponde a los ciudadanos de bien. Es una locura creer que matando a la justicia se restablecería la paz.

DELITOS NO AMNISTIABLES

Las razones para la prohibición a la amnistía por delitos de violaciones a derechos humanos que configuran genocidio, crímenes de guerra, de lesa humanidad son, una, porque generaría un estímulo para la repetición y la otra es que impide alcanzar la paz pues esta requiere de justicia como factor fundamental. No es posible la paz a costa de la impunidad respecto esos crímenes horrendos que por lo demás, ahora mismo están en pleno desarrollo tras su ejercicio continuado por años y años.

EL EJEMPLO DE ARGENTINA

El 24 de diciembre de 1986 fue promulgada en Buenos Aires la Ley de Punto Final que estableció la paralización de los procesos penales contra los imputados por delitos de desaparición forzada, secuestro de niños, asesinatos, cárcel por razones políticas, entre otros, cometidos durante la dictadura militar que detentó el poder entre los años 1976 y 1983. Posteriormente como complemento se dictó otra, la Ley de Obediencia Debida, pero luego, en el advenir de la democracia y bajo fortísima presión popular ambas fueron anuladas por el Congreso en el año 2003, medida que fue ratificada por sentencia de la Corte Suprema de Justicia que las declaró inconstitucionales y los responsables tuvieron que comparecer ante los tribunales donde se les juzgó e impuso y pagaron penas correspondientes a sus crímenes. De nada valió el perdón que se dictó mediante leyes infames con las que se pretendió impunidad a favor de aquellos monstruos que bañaron de dolor y sangre a la nación argentina.

De manera que para el supuesto negado de que se hiciera ley el deseo del diputado Guerra, de ver a Maduro, Cabello y compañía “luchando en democracia” de nada serviría, allí estaremos nosotros, el pueblo, para poner las cosas en su sitio.

LA JUSTICIA NORTEAMERICANA

Y por si fuera poco, al largo y duro brazo de la justicia norteamericana le importa nada el deseo del diputado Guerra.

@CarlosRamirezL3

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