¡Obeso sin sobrepeso, un nuevo factor de riesgo cardiovascular! ¿Estarás en ese grupo?

El que tengas un peso normal no te va a garantizar evitar un infarto cardiaco. Recientes investigaciones médicas introducen en nuevo concepto: Ser obeso con peso normal. ¡Si, exactamente cómo lo estás leyendo!

¿Y cómo es eso, exactamente?

Bueno, revisemos un poco los siguientes términos:

El peso corporal está conformado, además del líquido, los órganos y los huesos, por el porcentaje de grasa y el porcentaje de músculo.

La persona podría tener un peso normal; pero a expensas de un muy bajo porcentaje de masa muscular y un excedente del porcentaje de grasa corporal.

Esto se ve mucho en personas sedentarias y en personas de la tercera edad que no practican ejercicio. Se ven delgados, con muy poca masa muscular y exceso de grasa.

Por otro lado, tenemos el Índice de Masa Corporal, que es el índice que usualmente cuantificamos para determinar el nivel de peso de la persona.

Este es una relación entre nuestro peso y nuestra estatura.

  • Un IMC entre 18-24: significa que tenemos peso normal
  • 25-30: sobrepeso
  • Mayor de 30: obesidad.

Además  hay que saber que:

Mujer con un excedente del 35% grasa corporal y hombres con excedente del 25% duplican o triplican el riesgo a presentar un evento cardiovascular fatal.

De todo esto se deduce que podrías tener un peso normal con un índice de masa corporal normal, pero a expensas de un muy bajo porcentaje de masa muscular y un aumento importante de la grasa corporal.

De esto también se desprende la importancia de actualizar nuestras evaluaciones biométricas médicas y:

  • Cuantificar Peso
  • Cuantificar IMC
  • Cuantificar % de masa muscular
  • Cuantificar % grasa corporal.

¿Cómo podemos saberlo?

En la actualidad, aún no se tiene como rutina realizar estas cuantificaciones, más allá del peso o del IMC. Debe ser introducido en la práctica diaria.

Existen los estudios de cuantificación de composición corporal. Los practican actualmente sólo en los centros de investigación sobre el tema de la obesidad.

Ya, en la vida diaria, venden balanzas que son capases de cuantificar peso, IMC y los correspondientes porcentajes de músculo y grasa de la persona.

A nivel de internet, ya han elaborado formulas biométricas que también hacen los cálculos.

En todo caso, ya lo sabes. No te conformes con solo saber tu peso o tu IMC. Es importante además que sepas cuanto de grasa tienes y cuánto de músculo posees.

Solo con un peso normal, un IMC normal y un porcentaje de grasa menor a 35% si eres mujer y menor a 25% si eres hombre podrás decir que estás fuera del riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular con buena salud y mejor calidad de vida…

Y ahora, unas píldoras…

****LAS HORMONAS QUE NOS ENGORDAN.  ¿Estás cerca de los 50 años? ¿O ya entraste en esa década?  Bueno, en todo caso si estás antes quieres llegar bien y si ya estás también quieres evitar engordar. Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para hacer la prevención o corrección en el área de la salud.

En torno a los 50 años, las mujeres comienzan con la menopausia, que se atribuye a una fuerte caída en la producción de estrógenos, la principal hormona sexual femenina y que, además de acabar con la menstruación, provoca otros síntomas, como el incremento de la grasa corporal, sudores, palpitaciones y diversos cambios emocionales.

En los hombres la mediana edad llega también con una serie de cambios físicos:  se empieza a acumular más grasa corporal, se pierde fuerza y energía, perdiendo además el deseo sexual. Estos cambios, en muchos casos similares a los que padecen las mujeres en la menopausia, se han atribuido tradicionalmente a la caída en la producción de testosterona, la principal hormona sexual masculina.

Es recomendable, para evitar esto, incluir en la dieta antes de llegar a los 50 o ya en esa década, los antioxidantes (chocolate negro, té verde, vino tinto), el calcio (lácteos, mejor fermentados), la vitamina B, la fibra y el Zinc, presentes en las legumbres, los mariscos y las carnes blancas.

Hay que tener también especial cuidado en la ingesta del calcio para evitar la osteoporosis, aconsejándose tomar entre 4 y 5 raciones de lácteos descremados al día (una ración = a un vaso de leche o dos yogures o 125 gramos de queso fresco. Con moderación para no aumentar el colesterol.

Otras opciones de alimentos ricos en este mineral son: almendras, avellanas, semillas de sésamos, soja, pescados con espina, legumbres, etc.

La vitamina D, también es importante y la conseguimos en los pescados azules, la yema de los huevos o en los lácteos junto con una exposición diaria de al menos 15 minutos a la luz solar que ayudará a la buena asimilación de este mineral.

Además, es muy importante no olvidar hacer ejercicio aeróbico y de resistencia cada semana, beber agua abundantemente, reducir la sal en las comidas (5 gramos diarios o menos de una cucharadita) y consumir grasas poliinsaturadas como el aceite de oliva que aportan muchas calorías a nuestra dieta y no son tóxicas.

Allí tienen entonces un buen plan de salud que obviamente deberá ser ajustado a cada situación en especial, pero que además te mantendrá saludable y con buena calidad de vida…

****LOS NUEVOS CONCEPTOS DE SALUD vas más allá de tomar un fármaco. Está todo enfocado mayormente a la prevención. Ya lo he dicho en otros artículos. La salud es un contínuum que va desde que nacemos hasta morimos. Permanentemente hay que vigilar las variables que pueden modificar ese contínuum. Siempre hay tiempo para prevenir, corregir o revertir una enfermedad.

En ese sentido, hay dos variables que debes considerar:

  1. Tu realidad vivencial, el punto donde estás ahora
  2. Y tus expectativas, es decir tus metas. A donde quieres llegar.

Mientras mayor sea la distancia entre estos dos puntos (donde estás y a dónde quieres llegar) tu salud y tu calidad de vida estarán afectadas de forma negativa.

Tendríamos entonces que ir acortando esa diferencia o esa distancia y así lograr más salud, calidad de vida y gratificación.

¿Podrás hacer eso?

¡Claro que sí!

El secreto está en la forma de pensar. Tus pensamientos pueden acortar esta distancia, pero también pueden alejarla.

Por lo tanto, de acuerdo a cómo gerencies tu forma de pensar lograrás llegar a tus metas y llegar a ser lo que quieres (ejemplo una persona sana) o te alejarán de esa expectativa.

Es un entrenamiento, tal como se hace cuando vas al gym.

Hay que entrenarse en esa área. A eso se le llama Metanoia.

Hacia allá vamos, a entrenar nuestros pacientes a depurar su forma de pensar, provocar esa Metanoia que al final impediría que una enfermedad lo toque, frene su evolución si ya está presente o podamos promover su curación.

¡¡¡¡La verdadera medicina preventiva!!!!…

****A TODOS NOS HA TOCADO LA PANDEMIA. En mi caso, te cuento que, he tenido que realizar modificaciones de hábitos pero que preserven mi salud y calidad de vida.

El 80% de mi atención médica se ha centrado en la telemedicina o atención a distancia. Al disminuir mi movilidad he tenido que aumentar mi tiempo de actividad física y ejercicios.

Alterno ejercicio aeróbico con ayuno intermitente asociado a alimentación cardiosaludable y un mayor cuidado de no salirme de esas rutinas.

El ejercicio aeróbico lo alterno con ejercicios de resistencia y evitar pérdidas de masa muscular por poca actividad física

Trato de filtrar mucha información tóxica y por supuesto estar atento a las diferentes actividades médicas de formación e investigación para poder llevar lo mejor a mis pacientes.

Cuido y gerencio el manejo del estrés (nutrición de mi mente con pensamientos empoderantes) que a su vez generen emociones positivas como paz y gozo.

Pero, recordemos que no somos sólo un cuerpo y una mente. Somos fundamentalmente seres espirituales. Ese espíritu hay que cuidarlo y alimentarlo. Fortalecerlo. Personalmente lo hago al estar en comunicación permanentemente con ese Dios todo poderoso.

Es una actividad gratificante que debe realizarse como un estilo de vida y no como algo esporádico.

Tú también lo puedes hacer, tengas la actividad que tengas. Debes cuidarte y mantenerte en forma, de manera integral, por tu bien, por tu familia y por toda la comunidad que necesita de ti. Me imagino que no quieres morir en el intento. Así que manos a la obra …

Se me acabó la tinta, un gran saludo a esa comunidad que está pendiente de estas columnas hechas con la intención de que preserves tu salud. Gracias por la fidelidad. El saber que están allí, sirve de estímulo para continuar llevándoles lo último concerniente a la buena salud y calidad de vida. ¡¡¡Nos encontramos en la próxima columna!!!

Vicencio Pérez MD/ Cardiólogo Clínico

WhatsApp:+584143202357

Instagram: @drvicencio

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