OH, CARACAS: ¡QUIÉN TE VIERA COMO AYER! (+ video)

el Globo News/

René Fuentes –

“En el mes de octubre de cualquier año, en las décadas de los 60, 70 Y 80, se tenía la oportunidad de adquirir los vehículos anunciados para el año siguiente. ¡Aunque tú no lo creas!, los ‘carrazos’ se estrenaban unos meses antes. Recuerdo que un tío compró en 1969 un Plymouth, ‘chin chin’, modelo 1970…  chamo, una nave, elegante y cheverísimo”.  Venezolanos conversando en Doral.

Era una demostración inequívoca de que vivíamos tiempos dorados en una Venezuela que fue referencia de progreso para el mundo. Todos querían conocerla. Muchos turistas no regresaron a sus países de origen porque Caracas los cautivó.

Metro de Caracas, años 80

Como recuerdo aquellos años, aunque era un niño proveniente del oriente venezolano, disfruté del modernismo y avance de la capital venezolana. Estrené el Metro y anduve por sus rutas. Me sentí orgulloso de mi país al ver la construcción de Parque Central, complejo que alberga las torres gemelas íconos de la ciudad. Las más altas de Sur América.

 Oh, Caracas, ¡cuanto lo recuerdo! Lamentablemente hoy vives una insólita e increíble decadencia. Tu espectacularidad ha desaparecido. Tu gente y su nobleza, y el Ávila con su fresco aire reflejan partes de tus excepcionales cualidades que te proyectaron como una de las urbes más atractivas de América y del mundo. Lo viví y disfruté.

Las torres de Parque Central

EVENTOS Y ESPECTÁCULOS

 Eran los tiempos de los artistas y deportistas más famosos que se presentaban en cualquier escenario del país, la misma noche en Caracas o en Maracaibo, y el día siguiente, un sábado, por ejemplo, Rocío Dúrcal cantaba en concierto en Valencia. Como olvidar aquellas noches cuando disfrutábamos del candente ritmo del hijo de Antímano, Óscar D’ León, en el Club de suboficiales, en La Rinconada.

Como olvidar la música de la Billos Caracas Boy’s, y en la voz de Cheo García, “Pa’ Maracaibo me voy” o su inconfundible “Canto a Caracas”. Como olvidar a “Juanita bonita”.  Amigo lector, aquellos tiempos eran de ensueños.

Como no recordar el campeonato de pesos completos (AMB), en la inauguración del Poliedro de Caracas, entre los estadounidenses Ken Norton y George Foreman, con Mohammed Ali en ring side. (26 de marzo de 1974).

Aquel combate que ganó Foreman, ubicó a Caracas como escenario de grandes peleas de boxeo. Eran los años de Luis ‘Lumumba’ Estaba, Betulio González, Antonio Gómez, Vicente Paúl Rondón (“que me traigan a Fostel”) y Alfredo Marcano, como olvidarlo.

Eran los tiempos de un país cubierto de glorias, de paz y de amor. Era la Venezuela del canto mañanero y del encuentro de los conversadores felices, porque hasta la Luna nos saludaba, muy clara y deslumbrante.

LA VIDA NOS CAMBIÓ

Llegaron los destructores y todo se desplomó. El país se paralizó en ‘seco’. Su imponente avance de metrópolis; sus renovadoras ideas y proyectos se detuvieron. Fue el “stop” que sorprendió a todos con ideas políticas cargadas de resentimientos y enarbolando las grises banderas de la pobreza.  

Tristemente, una porción de la población nacional actúa ‘envilecida’ ante falsos preceptos de sensibilidad social que pregonan los voceros del gobierno.

 Ese grupo orientado por la ‘nefasta universidad cubana’, se registra entre sus errados cursantes. Matrícula (s) que le ha costado a Venezuela incalculable cantidad de dinero, ‘sangre, sudor y lágrimas’.

Lo que ocurre, lo sentimos en el alma, por eso en algún momento dudamos si venirnos fue lo más conveniente o quedarnos allá y luchar al lado de nuestra gente. ¡Solo Dios lo sabe!