PARA SALVAR CITGO, ALTER EGO AL REVÉS

Por Carlos Ramírez López-  

La filosa daga con la que se nos mata en los tribunales norteamericanos es una tesis denominada Alter ego esgrimida en conflictos judiciales para embargar a una persona jurídica las deudas de otra distinta. Es nuestro caso donde una deuda de la República Bolivariana de Venezuela le está siendo cobrada a una entidad jurídica diferente como lo es PDVSA, y esto se está ejecutando gracias a una interpretación en el sentido de que aunque ambas entidades son jurídicamente independientes la una de la otra, en realidad la primera (RBV) es la que domina y tiene potestad de disposición sobre la otra lo cual finalmente concluye en que ambas son “la misma cosa”. Ese fue el razonamiento que se conoce como Alter ego que brindó a la Corte el Dr. José Ignacio Hernández contratado por Crystallex cuando ésta pidió la ejecución de PDVSA de la sentencia que dictó el Tribunal de Arbitraje Internacional CIADI contra la República Bolivariana de Venezuela.

En el caso venezolano esta tesis lo que implica es que PDVSA debe responder por las deudas de la RBV aún cuando ambas figuras jurídicas tienen su propia personalidad separada de la otra. El argumento consistió en que el gobierno usaba a PDVSA para sus propios fines y agenda política demostrando que la separación jurídica de ambas entidades era ficticia. Pues bien, ahora podemos usar ese mismo argumento para salvarnos.

Como se sabe, ese caso Crystallex es el más avanzado entre la larga fila de demandantes que estamos afrontando, pero resulta que esa empresa vendió el ochenta por ciento de su capacidad accionaria a unos inversionistas agrupados en otra empresa denominada Tenor Capital de esas denominadas “empresas buitre” y la cual tiene como objeto financiar este tipo de juicios a cambio de la mayoría de las acciones de la demandante para obtener ganancias exorbitantes que pasan del mil por ciento.

Resulta que a la sombra de estos procesos en el CIADI ha surgido un floreciente negocio de usura en el que grandes empresas constituidas para eso compran los derechos de las demandantes obteniendo ganancias que multiplican hasta mucho más del cien por ciento lo invertido. Esto por ejemplo ocurre en el caso Crystallex contra Venezuela donde nos condenaron a pagar 1.400 millones de dólares. Una investigación periodística revela que la firma denominada Tenor Capital le había comprado a Crystallex el 80 por ciento de los derechos del juicio por la suma de 76 millones por lo que del pago por la condena en nuestra contra recibirá 800 millones. Especulación abusiva, agiotismo puro, al amparo de fraudes cobijados por el CIADI

Fuente: https://lta.reuters.com/articulo/idLTAL1N1YQ0DA

ALTER EGO AL REVÉS

En razón de esa venta de acciones tenemos que en realidad la demandante no es Crystallex sino un tercero ajeno al contrato de concesión que tuvo para explotar la mina de Las Cristinas, tercero que tampoco sufrió pérdidas por la expropiación que alega haberle ejecutado Chávez, es decir, la Crystallex que sufrió pérdidas por la expropiación no es la que está buscando resarcimiento, es Tenor Capital que por haberle comprado el 80 por ciento de acciones es la que está exigiendo reparación que no se le debe y está interviniendo de manera oculta en el proceso contra Venezuela, y lo hace además por una causa innoble, por usura, por agiotismo, invirtió 76 millones y está reclamando 1.400 millones.

ESTO ES UN MOTIVO PARA DEMANDAR LA NULIDAD DEL FALLO CIADI

He venido diciendo y no me canso de repetir que tenemos que defendernos con todo, esta es una pelea a muerte, hemos estado en la equivocada línea de enfrascarnos en la parte final del juicio, en la ejecución de la sentencia del CIADI, cuando la verdadera y más fuerte defensa está en el origen, en el absurdo proceso arbitral donde no tuvimos defensa legítima porque la asumió un usurpador, Reinaldo Muñoz Pedroza, invocando la cualidad de Vice procurador cuando la Constitución a quien le confiere la atribución de representarnos judicialmente es al Procurador. Por eso insisto, estamos en la línea equivocada, hay que rectificar aunque ya estamos casi al final del caminos, al borde del precipicio.

EL CIADI SE CONVIERTE EN INSTRUMENTO PARA LA USURA

Un sencillo razonamiento lógico nos lo dice: Si Crystallex vendió en 76 millones el 80% de los derechos por los que demandó a Venezuela como reparación de daños y la sentencia le concedió 1400 millones significa que fue una condena excesiva que en todo caso no podría haber pasado de 100 millones. Se inflaron desmesuradamente los presuntos daños. Esto es inadmisible pues se desfigura el propósito de dicho tribunal que en vez de hacer justicia hace injusticia dando enriquecimientos ilícitos.

ESA SENTENCIA Y TODAS LAS AFECTADAS DEL MISMO VICIO ES ANULABLE

El convenio CIADI rige para resolver diferencias en litigios solo entre quienes formen parte de este por lo que esos fondos de capitales que compran derechos litigiosos en la práctica sustituyen a esas partes del Convenio convirtiéndose en partes ocultas de los procesos, son “Alter ego” y producen desfiguración del objetivo de la creación del organismo, un fraude. La variación de las partes es base para plantear la nulidad de los juicios donde tales transferencias hayan ocurrido. Mal puede el CIADI estar dando resarcimiento a un tercero que no forma parte del contrato que se acusa violado.

PREGUNTAS AL AIRE:

Cuando Crystallex vendió a Tenor Capital el 80% de su cartera accionaria introduciendo a ésta como parte oculta en el proceso, hubo una sustitución procesal ¿se declaró eso en las actas?

¿Es legítimo el proceso ante el CIADI dirigido no a resolver diferencias entre inversionistas internacionales y el país receptor, sino a brindar ganancias a terceros que se aprovechan de esos litigios?

@CarlosRamirezL3

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