Pensionados venezolanos no cuentan con seguridad para la vejez

Kennia Espinoza / El Globo

Los venezolanos de la tercera edad están entre los que más sufren el impacto del colapso económico de Venezuela, donde la escasez de alimentos y medicinas es crónica. Hay aproximadamente cinco millones de personas mayores de 55 años, edad  a partir de la cual pueden empezar a recibir pensiones del gobierno y el 20 por ciento no tienen otro tipo de ingreso.

El presidente Maduro asegura que su revolución bolivariana ofrece a los ancianos venezolanos la protección y beneficios que ningún gobierno había ofrecido antes de su predecesor, Hugo Chávez.

Sin embargo, una pensión paga muy poco: 177,000 bolívares al mes, hasta el mes de octubre, alrededor de 5 dólares en el mercado paralelo, mientras que en Venezuela, un kilogramo de harina, arroz o grano puede costar hasta 30,000 bolívares, un kilo de leche se ubica en 100 mil bs y un kilo de carne oscila entre 70  y 100 mil bs.

Los adultos mayores viven una vida dura en Venezuela. Se estima que un tercio de los 150 casa hogares para ancianos en el país han cerrado sus puertas debido a la escasez de alimentos y medicinas.

Algunas de las casas de retiro en Venezuela son administradas y financiadas por el gobierno. Las asociaciones civiles o religiosas lideran muchas otras, pero recientemente los pagos mensuales de los residentes y las donaciones privadas han estado fallando. Para algunos ancianos venezolanos, continuar trabajando es la única forma de sobrevivir.

Comprar medicinas en Venezuela se ha vuelto cada vez más difícil, pero para los ancianos puede ser crítico. Las medicinas para patologías como la hipertensión, diabetes, entre otras afecciones características de la tercera edad, son escasas y cuando se encuentran los altos costos impiden la adquisición.

Otro mal que afecta a los pensionados es el cobro en las entidades bancarias de la asignación estatal, debido a los escases de dinero en efectivo que hay en la nación petrolera. Los Ancianos deben pernoctar desde la madrugada frente a los bancos y permanecer en colas más de  5 horas para retirar dinero, un aproximado de menos de 10 por ciento del monto de la pensión.