¿Por qué el pavo es el símbolo del Día de Acción de Gracias?

Aida Salazar / El Globo News/

MIAMI. – Durante la conquista del Nuevo Mundo, los colonizadores europeos trasladaron consigo parte de sus costumbres, entre ellas, las diferentes celebraciones llevadas a cabo en noviembre para celebrar el final de las cosechas y festejar su agradecimiento a Dios y a la tierra.

Esa celebración también era festejada por los nativos americanos para cuando los hombres blancos, a bordo del Mayflower, se toparon con las costas de Estados Unidos, en la ciudad de Plymouth, lo que hoy es Massachussets.

Cuenta la historia que aquel invierno fue especialmente difícil y que, por ello, los indígenas que habitaban la región les prestaron a los colonos toda su ayuda para sobrevivir en unas tierras que, para los pioneros, eran inhóspitas y desconocidas.

ORIGEN DEL PRIMER FESTEJO DE ACCIÓN DE GRACIAS

La tradición norteamericana remonta Acción de Gracias al encuentro entre colonos ingleses y los indios wampanoag en Plymouth en 1621. Los europeos, que habían llegado a suelo americano el año anterior, conmemoraban el buen resultado de la cosecha cuando se presentó ante el asentamiento el conjunto de nativos.

Ambos grupos confraternizaron y compartieron el banquete, al que cada cual aportó algo. Los ingleses, entre otras cosas, contribuyeron con aves que habían cazado, aunque nada indica que tuviesen que ser pavos. Los expertos creen más probable que fuesen ocas o patos.

Lo cierto es que, en algún momento, el pavo se impuso en esa festividad por razones prácticas. El animal, por su tamaño, bastaba para alimentar a grandes familias, y además era un ave que se criaba específicamente para su consumo, a diferencia de las vacas o las gallinas, que generaban leche y huevos y convenía conservarlas.

EL PAVO SÍMBOLO DE ACCIÓN DE GRACIAS

Con el paso del tiempo, el pavo se convirtió en el verdadero protagonista de la fiesta y actualmente es todo un símbolo del pueblo norteamericano, por lo que cada año, el presidente de la nación indulta a uno -o dos- de estos animales, en un acto cargado de simbolismo.

Esta parte de la tradición se materializa en la Casa Blanca cuando el presidente de turno, en ceremonia especial, perdona la vida de un pavo. Según los historiadores, la tradición proviene desde la propia presidencia de Abraham Lincoln, cuando su hijo Tad le pidió no comer el pavo previsto para la cena.

Como parte de la tradición, previo al día de Acción de Gracias los pavos que son indultados, son conducidos a un hotel en el centro de Washington DC. Allí, en una suite, los alimentan con maíz y arándanos, y los preparan para una sesión de fotos en la azotea, al fin y al cabo, serán el centro de atención de la tradicional fiesta estadounidense.

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