Presencia de Maduro en México protestada por opositores a López Obrador durante investidura (+Video)

El Globo News

La ceremonia de investidura del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, tuvo dos ausencias notables de representantes de los gobiernos de izquierda de América Latina: Nicolás Maduro, de Venezuela, y Daniel Ortega, de Nicaragua. El primero llegó directo a la recepción oficial y la comida, pero no acudió al Palacio Legislativo de San Lázaro, ante las protestas que le aguardaban de diputados opositores a López Obrador.

Las manifestaciones contra Maduro se produjeron también fuera del Congreso, donde críticos con el dirigente chavista portaban pancartas tildándolo de «traidor» o «asesino». Dentro del Congreso también había sido colgada una pancarta por parte de los legisladores del Partido Acción Nacional (PAN), con el mensaje «Maduro, no eres bienvenido».

En el caso del mandatario de Nicaragua, Ortega, no asistió a la investidura a pesar de que había garantizado su presencia. Ortega canceló agobiado por una profunda crisis política que desde abril se ha cobrado más de 320 muertos en ese país centroamericano. El Gobierno de Nicaragua se limitó enviar una nota de felicitación al nuevo presidente mexicano, en la que le desea éxito en el desarrollo de sus planes «en la coincidencia feliz de trabajar ‘por los pobres primero'», en referencia al lema de López Obrador.

Nicaragüenses que se han refugiado en México por la violencia que sufre ese país organizaron una protesta en rechazo a Ortega frente al Hotel Imperial, en la Ciudad de México, donde se había informado que se hospedaría la delegación del Ejecutivo sandinista. «La diáspora nicaragüense va a estar atenta a cualquier movilización del dictador y haremos las protestas, los plantones y las marchas necesarias para mostrar nuestro descontento a la dictadura y sus cómplices. Si no podemos marchar en Nicaragua, en el mundo sí podemos», advirtió en Twitter Jeancarlo López, estudiante universitario miembro de la opositora Alianza Cívica. López participó en el ahora estancado Diálogo Nacional y tuvo que dejar Nicaragua por la cacería del régimen contra los estudiantes y los líderes de las protestas.

López Obrador agradeció, tras pronunciar su discurso de investidura, a los jefes de Estado y representantes de los gobiernos de América Latina que los acompañaron en la ceremonia, entre ellos Evo Morales, de Bolivia; Manuel Díaz-Canel, presidente del Consejo de Estado de Cuba; Lenin Moreno, de Ecuador; o los centroamericanos Jimmy Morales, de Guatemala, y Juan Orlando Hernández, de Honduras. «México no dejará de pensar en Simón Bolívar y José Martí, quienes junto con Benito Juaréz siguen guiando con su ejemplo el camino a seguir», dijo López Obrador tras saludar a sus visitantes latinoamericanos. En la investidura también estuvo presente el rey Felipe VI.

 

Discurso de toma de posesión del nuevo presidente de México

El izquierdista Andrés Manuel López Obrador reivindicó a los pobres y desposeídos mexicanos en su discurso y dijo que serán prioridad durante su administración, durante su toma de posesión como nuevo presidente de México. López Obrador dijo que el Estado se ocupará de disminuir las desigualdades sociales, no se seguirá desplazando a la justicia social de la agenda del Gobierno y no se condenará «a quienes nacen pobres a morir pobres».

«Todos los seres humanos tienen derecho a vivir y ser felices. Es inhumano usar al gobierno para defender intereses particulares y desvanecerlo cuando se trata de proteger el beneficio de las mayorías», apuntó. «Es pertinente exponer con toda claridad: vamos a atender y a respetar a todos, vamos a gobernar para todos y vamos a dar preferencias a los vulnerables y los desposeídos. Por el bien de todos, primero los pobres. Nuestra consigna de siempre, se volverá hoy principio de gobierno,» agregó.

El político, de 65 años de edad, aprovechó para recordar algunas de sus promesas de campaña y se comprometió a cumplir, mediante distintos programas como el de salud universal en todo el país. Recordó que eliminará la Reforma Educativa, aprobada por el expresidente Enrique Peña Nieto, a quien sucedió en el poder y destacó que dos millones de jóvenes serán contratados, se otorgarán 10 millones de becas y se crearán 100 universidades públicas.

Agregó que aumentará «el salario mínimo y no volverán a fijarse por debajo de la inflación y otorgará una ayuda económica de 3.600 pesos mensuales (180 dólares) a millones de jóvenes, además de que se potenciará la ciencia y tecnología.

Apuntó que se atenderá, de manera inmediata, a los damnificados por los sismos de septiembre de 2017 que azotaron a la Ciudad de México y a los estados de Oaxaca, Morelos y Chiapas. Adelantó que habrá créditos a agricultores y ganaderos a dueños de talleres, artesanos y pequeños comerciante además se ayudará con subsidios a productores del campo con subsidios.

«El distintivo de estos programas es que los ciudadanos recibirán lo que les corresponde de manera directa y sin intermediarios, moches o comisiones», apuntó López Obrador, quien asumió la Presidencia de México tras vencer en los comicios del 1º de julio de manera aplastante, al obtener más del 53 por ciento de los votos. Fuentes: El País de España y El Tiempo de Colombia / Foto: Cortesía