Proceso venezolano: ¡Paciencia y más paciencia que vamos muy bien!

Pedro Mena.

Especial para El Globo News

Es muy común escuchar entre la comunidad venezolana, algunos compatriotas que podríamos dividir en dos grandes grupos, los escépticos y los desesperados, emitiendo opiniones contaminadas con el desaliento, la incertidumbre y el inmediatismo, todos fuera del foco de la racionalidad y la tolerancia de los tiempos y de la propia realidad de los hechos.

Es muy usual cada vez que se emite una opinión racional sobre determinado hecho de importancia política, como por ejemplo la reciente e histórica decisión de la AN aprobando la continuación del antejuicio de mérito contra Maduro, escuchar como respuesta la manoseada situación de crisis humanitaria que sufre nuestros hermanos dentro y fuera de Venezuela, tratando de descalificar de esta forma, manipulando esos acontecimientos, como una especie de arma o escudo anti todo, para así  justificar la carencia de argumentos serios o analíticos, que puedan apoyar o rechazar cualquier planteamiento lógico distintos a esa opinión.

No existe nadie en el mundo, excepto los líderes y aliados del castro madurismo, que no sepan o tengan amplio conocimiento de la grave situación critica que sufre el país, sin  medicamentos, ni alimentos básicos de la dieta diaria ,afectando tanto a niños lactantes como ancianos, pero pretender su uso como elemento de manipulación mediática, para vender una postura distinta a la realidad, es sencillamente estar fuera del foco, navegando en las aguas del realismo mágico,, manteniendo posturas sencillamente individuales o grupales divorciadas del contexto real y verdadero.

Esa postura respetable, pero no admitida por la racionalidad y la lógica, no tiene ninguna perspectiva de crecimiento en términos positivos. Sus reacciones es continuar mostrando la “cara sucia” de nuestra crisis, pero sin expresar apoyos o solidaridad, con posturas encaminadas a la solución definitiva de los problemas que nos afectan. Si es cierto esa dantesca situación, no es menos cierto, es que Venezuela no está arruinada, ni destruida definitivamente, solo afectada por una mala administración, saqueada y robada todos sus recursos naturales y económicos gracias   el desarrollo de una política definida, con un objetivo políticos concreto dirigido a imponer el comunismo al estilo cubano y liquidar la democracia como sistema .

A pesar de ello, seguimos siendo un país de una riqueza inmensurable, al poseer la mayor reserva petrolera y de gas del mundo, rico en uranio, hierro, oro, plata, diamantes, con reservas en minerales valiosos, y sobre todo con una gran fuerza de energía natural al tener importantes complejos hidroeléctricos a nivel nacional, capaz de abastecer de electricidad a muchos países del continente, lamentablemente hoy afectados por la falta de mantenimiento e inversiones adecuada en ese sector tan importante No todo está perdido, al regresar la democracia y su institucionalidad, el flujo de recursos a traves de préstamos económicos de los multilaterales y de países amigos, por ejemplo como la propuesta del “Plan Marshall” sugerido por el senador amigo Marco Rubio, será el incentivo vital para reconstruir una nueva Venezuela en libertad y con un desarrollo económico sostenido. Si hay salida a nuestra crisis en el futuro inmediato. Fe, confianza, y valentía para alcanzar la derrota de la tiranía, que es lo fundamental en este momento

Creo que ambos criterios, escepticismo y desespero, son propias y razonables a la luz de las emociones sentidas por cada compatriota, pero ello no puede ser el alicate para cortar, cualquier expresión de solidaridad y de actividad política positiva, tenemos que dejar la lloradera permanente, y definitivamente “enterrar nuestros sentimientos negativos” para darle cabida a una actitud más proactiva y optimista que nos permita librar la batalla final rescatando nuestra democracia y libertad

Para actuar con pasos firmes en la búsqueda de esa victoria, hay que tener una gran dosis de serenidad, paciencia, tolerancia, objetividad humana y política. Estos complejos procesos políticos, económicos y sociales son muy lentos, y sus respuestas no son inmediatas. Tratar de acelerarlo, fuera de contexto y de su propia realidad, muchas veces se convierten en errores garrafales que impiden su desarrollo. Estoy seguro de que la respuesta de algún lector será: “Pero si llevamos ya 20 años de paciencia y no hemos resuelto nada, afirmación negativista, que va a suceder ahora: Nada.!

Nuestra lucha han estado llena de errores políticos y emocionales, todo el mundo habla de los hechos sangrientos y trágicos en muertes del año 2017, pero algunos tratan de borrar o no recordar la historia reciente del año 2014, cuando se llamó a la famosa “Salida de Maduro”, en forma inconsulta y sorpresiva , dejando como saldo al final, después de meses de brutal represión del régimen, 43 asesinados, y dos valiosos líderes opositores presos: Leopoldo Lopez, sigue aún detenido en su casa,  ya condenado arbitraria e injustamente, y nuestro amigo Antonio Ledesma, Alcalde Metropolitano, quien recientemente escapara de la prisión de casa por cárcel, a la cual estaba también sometido y ahora en la calle está prestando un gran servicio a la causa común de los venezolanos en el exterior. Ese error político, en mi opinión y criticado en un artículo que publique en su justo momento, expresando mi inconformidad, son un ejemplo de las cosas que por desespero e irracionalidad política no se deben hacer. Espero que hayamos aprendido la lección.

Finalmente reitero que vamos por muy buen camino, si se ha hecho mucho, hoy no estamos solos El mundo internacional, los países democráticos de América Latina en su mayoría respaldan nuestras luchas. Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña y la Comunidad Economica europea, están activamente presionando y sometiendo a sanciones muy fuertes a la dictadura de Maduro.

El aislamiento político, económico y diplomático, se incrementará aún más, seguramente cuando la dictadura pretenda realizar unas elecciones presidenciales bufas, ilegales y rechazadas por todo el mundo. Gracias al trabajo y aporte de todos los venezolanos, dentro y fuera del país, como los diputados de la AN, los partidos políticos de oposición de la MUD, del Soy Venezuela y de la Junta Patriótica, y personalidades independientes, estudiantes universitarios, instituciones como la iglesia católica y protestante, sectores económicos y militares disidentes, incluyendo a individualidades del chavismo opositor, los medios de comunicación y los periodista de opinión, todos de una forma u otra, son protagonistas de este proceso. ¡Tengamos fe y esperanza que la perseverancia siempre triunfa!