Remesas: auxilio de la economía venezolana

Aida Salazar /

El Globo News –

El monto de las remesas que en estos momentos están enviando los venezolanos que se encuentra en el exterior, como ayuda a sus familiares en el país oscilan entre US$ 5.000 y 6.000 millones de dólares, de acuerdo con las estimaciones del economista y profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), José Manuel Puente.

Destacó que en los últimos 20 años un total de 5 millones de venezolanos, han abandonado el país, en busca de nuevas oportunidades que no pudieron encontrar en Venezuela, revelando que las remesas que les envían a sus familiares son determinantes para ayudarlos a sobrevivir a la profunda crisis económica y social que se vive en el país.

Reveló Puente que para el 2010 las remesas apenas representaban el 10% del mercado cambiario venezolano, mientras que para el 2017 esta cifra se elevó a 43%. Destacó que quienes se encuentran en el exterior envían a sus familiares entre 20, 50 y 100 dólares mensuales, lo que hace que la economía interna reciba entre 5.000 y 6.000 mil millones de dólares al año en remesas.

Explicó el profesor del IESA que un 14 por ciento de los venezolanos cuenta con un ingreso económico en dólares, producto de trabajar para transnacionales que operan en el país o por realizar trabajos free lance para empresas que operan en otros países.

Las remesas juegan papel importante en la economía venezolana

Según revela la consultora venezolana Ecoanalítica las remesas desde el exterior hacia Venezuela  ya alcanzan a ser la segunda fuente de ingreso económico del país después de la exportación de petróleo, con un estimado de 3.700 millones de dólares para 2019.

Por otra parte, la emigración de venezolanos, impulsada por la crisis económica, social y política del país Suramericano, se calcula en alrededor de 4 millones de personas, que partieron principalmente en los últimos tres años. Los enormes índices de inflación, desempleo y otras variantes de la crisis no han disminuido, convirtiéndose en una puerta abierta a la necesidad de envíos de dinero desde afuera para la población que se queda en Venezuela ahogada por una grave crisis económica.

Envíos no registrados

La diferencia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo del dólar, han hecho que proliferen los servicios de remesas a través de depósitos con intermediarios, sin la necesidad de una transacción internacional. Las recientes sanciones de Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro también han repercutido en restricciones para las transferencias bancarias directas.

Testimonios de algunos venezolanos relatan ejemplos de los envíos a través de personas que tienen contacto con empresas en Venezuela, a quienes se les entrega el dinero y al cambio de una tasa fluctuante, transfieren en bolívares desde bancos locales.

Las llamadas “cuevas” o casas de cambio no registradas ofrecen servicios de remesas con una comisión, que puede ser alrededor de 5% cuando se trata de dólares en efectivo, o con una tasa de cambio determinada en el momento, y con una duración de pocas horas. Por tratarse de transacciones entre particulares tiene sus riesgos, ya que no existe un marco institucional que respalde la operación.

La particularidad de las remesas hacia Venezuela es que no suelen ingresar en forma de divisas, como ocurre en otros lados del mundo, ya que existe un estricto control sobre las transferencias internacionales y un tipo de cambio oficial que dista mucho del precio del dólar en el mercado paralelo, que es al que aspiran tanto quienes envían como los que lo reciben.

“La prohibición que existe en el país para recibir encomiendas y envíos de dinero desde el exterior, ha convertido a la ciudad de Cúcuta en el centro de los envíos de remesas de los venezolanos en el exterior; la mayoría de estos envíos no superan los 200 dólares y tienen una media de 100 dólares, que aunque en la mayoría de los países no representan una gran suma de dinero, para los venezolanos, al convertirlos en bolívares les representan unos 13 salarios integrales, una cifra que ninguna persona podría obtener trabajando en Venezuela”, reseñó Globovisión. 

Paralelamente al incremento de los venezolanos viviendo en el exterior y el uso de remesas, también crece la cantidad de dinero que envían. Mientras que en 2017 los emigrados mandaban un promedio mensual de 75 dólares, en 2019 esta cifra está más cerca de los 100 dólares mensuales, debido a la inflación.

Una encuesta realizada por la empresa Consultores 21 en junio de este año arrojó que, de 2 mil personas consultadas en Venezuela, un 40% de la población ha recibido algún tipo de envío de dinero desde el exterior ocasionalmente, y el 32% lo hace permanentemente.

Los venezolanos se valen de las Criptoremesas

No existen datos exactos de cuánto dinero se recibe en remesas a través de las criptomonedas  en Venezuela, pero existen muchos casos que dan fe de que es una realidad. Un ejemplo fue reseñado por el New York Times en febrero de este año, sobre el economista venezolano Carlos Hernández, quien admitió  que gracias a bitcoin ha podido mantener a su familia en Venezuela.

“Guardo todo mi dinero en bitcoin. Mantenerlo en bolívares sería un suicidio financiero: la última vez que lo verifiqué, la tasa de inflación diaria fue de alrededor del 3,5%. Eso es inflación diaria; la tasa de inflación anual para 2018 fue de casi 1,7 millones por ciento. No tengo una cuenta bancaria en el extranjero, y con los controles de moneda de Venezuela, no hay una manera fácil para mí de usar una moneda extranjera convencional como el dólar estadounidense”, explicó Hernández.

Por su parte, Jhonnathan Morales, fundador de Pandora Investments, una compañía registrada en Estados Unidos con empleados en distintas partes del mundo, indicó que tiene más contacto con activos digitales que con los bolívares. “Todos los gastos de mi empresa lo he pagado así, a los abogados, diseñadores, etc”.

Igualmente destacó que las monedas digitales son una gran oportunidad en Venezuela y en las economías latinoamericanas por la inestabilidad económica que las caracteriza. “Las personas las utilizan como reserva de valor, medio de intercambio y envío de remesas. Son herramientas realmente útiles en la realidad inflacionaria como la de Argentina y la hiperinflacionaria de Venezuela”.

En Latinoamérica, los países con mayor número de inmigrantes venezolanos son Colombia, Perú, Ecuador, Chile, Argentina, Panamá, México y Brasil.

Foto: cortesía