Se complica construcción del muro

Washington.-  Trascendió que el secretario del interior de los Estados Unidos Ryan Zinke dijo a un grupo de rancheros durante una reunión en Washington que el muro “no va a estar de nuestro lado del Rio Bravo, no vamos a ceder el rio a México ni a ponerlo en medio del río”.

Ezequiel Ezcurra, director del Instituto de California para Estudios de México y Estados Unidos de la Universidad de California respondió con un dudoso “good luck” (buena suerte).

“No me parece para nada creíble que el gobierno de Donald Trump pueda convencer a México que ceda parte de su territorio para construir un muro”, dijo Ezcurra. “¿Quién lo va a administrar? ¿En qué cabeza cabe que México va a ceder soberanía de parte de su territorio en el siglo 21?

Este es apenas un detalle de los muchos que el gobierno de Trump deberá superar para hacer realidad “the big beautiful border wall” (el grande y hermoso muro), que es como el presidente llama a su promesa de una barrera física entre los dos países.

Llevar a la práctica el “muro” no será fácil, indicaron observadores y analistas. Ya empiezan a surgir los inconvenientes que prometen complicar el proyecto a pesar de las promesas del presidente durante su campaña, en las que prometió construir rápido y barato.

Esta fue, por ejemplo, la promesa realizada en junio del 2015 al lanzar su candidatura.

Por el momento no parece que la construcción vaya a empezar muy pronto, y mucho menos que vaya a ser “barato”. Todo lo contrario, los estimados de costo revelados hasta ahora son espectacularmente caros.

El gobierno ha estimado que el muro costará 20,000 millones de dólares en construir, pero esta semana la senadora Claire McCaskill, la senadora de más alto rango en el Comité de Seguridad Nacional del senado se manifestó preocupada ante reportes de que la muralla costaría 36.6 millones por milla.

“Es preocupante que el costo llegue a ser mucho mayor de lo que nos dijeron originalmente y que el gasto en adquirir tierras no fue incluido en el estimado inicial”, escribió la senadora en una carta al comisionado de la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) enviada este martes.

Según McCaskil, CBP dio información a los senadores sobre el costo por milla, lo que le causó preocupación. En ese caso, sumando el costo de las tierras fronterizas que se quiere comprar o expropiar, más las demandas legales que tendrán que enfrentar, el precio del muro superaría los 65,000 millones de dólares.

Doris Meissner, ex directora del Servicio de Inmigración y Naturalización en los años 90 y experta del centro de estudios Migration Policy Institute (MPI), dijo que pronto llegará el momento en que el país se haga preguntas sobre “el retorno de dicha inversión”.

“El Congreso tendrá que dedicar enormes sumas de dinero, en momentos en que los arrestos en la frontera están en su punto más bajo en los últimos 8 o 9 años”, dijo Meissner en una entrevista.

Agregó que “tendremos que preguntarnos si esta es una buena inversión el dinero de los contribuyentes dado todos los enormes gastos que tiene el gobierno federal”.  Fuente: La Opinión de Los Ángeles.

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