Tratamientos prácticos aplicados en lesiones en el gym

El Globo News –

Cuando hacemos ejercicio sin la supervisión de un entrenador es común que lleguemos a lesionarnos en el gimnasio, ya sea por la falta de calentamiento, por levantar más peso del que soportamos o un entrenamiento excesivo, entre otros factores. Lo importante es identificar cuál es el tipo de lesión que presentamos para saber en qué casos es mejor aplicar frío o calor si nos lesionamos en el gym.

Las lesiones musculares son muy frecuentes, pero no se diagnostican ni se tratan adecuadamente, algunas de las más comunes son:

Contractura: Sucede por un incremento en la tensión del músculo tras un esfuerzo prolongado.

Contusión muscular: Es ocasionada por un agente externo en la parte interior del musculo, lo cual, provoca u edema inflamatorio.

Elongación: Por un sobreestiramiento del músculo que no provoca un gran daño.

La terapia de frío (crioterapia) y calor (termoterapia), es económica y es la opción más rápida para aliviar una lesión muscular. Sin embargo, muchas veces no se tiene claro en qué casos se aplica y terminamos haciendo todo lo contrario prolongando nuestro sufrimiento.

¿Cuándo debemos aplicar frío? Al presentar una lesión reciente, ya que esta causará inflamación en la zona afectada y el hielo reducirá el flujo sanguíneo para evitar que se produzca una mayor inflamación. Es importante hacerlo durante las primeras 48 a 72 horas que se haya generado la lesión para aliviar el dolor, sobre todo si se trata de esguinces.

Si te lastimaste, enrolla una bolsa de hielo a una toalla y masajea la zona donde presentas la lesión con movimientos circulares durante 20 minutos, repítelo de dos a tres veces al día y notarás que el dolor va a desaparecer en poco tiempo.

¿En qué momento debo aplicar calor? Cuando tu molestia muscular ya es crónica, hay presencia de dolor, pero no inflamación. Por ejemplo, una contractura muscular o el dolor lumbar, la terapia de calor permite la dilatación de los vasos sanguíneos y que llegue suficiente oxígeno para reducir la presión en las articulaciones y el dolor muscular, se aplica después de las 48 horas de presentar una molestia muscular siempre y cuando no exista inflamación.

Si tienes una lesión crónica, puedes planchar una toalla y presionarla en el área donde presentas la molestia, déjala durante 20 o 30 minutos para que mejore tu relajación muscular. Fuente: Informe21 / Foto: Cortesía